Rosalía: “En la vida hay que tener guasa y sentido del humor”
La cantante, inmersa en el ‘Lux Tour’, está en un momento frenético y apasionante de su carrera. Además, se estrena como imagen del perfume Euphoria de Calvin Klein


Al otro lado de la pantalla del ordenador se conecta Rosalía (Sant Esteve Sesrovires, 33 años). Volcada en los preparativos de su Lux Tour, reflexiona sobre el “privilegio” de ser la imagen del nuevo perfume Euphoria de Calvin Klein. La marca lanzó su icónica fragancia por primera vez en 2005. Entonces, Natalia Vodianova fotografiada por Steven Meisel, el gran artífice del inconfundible sello visual ‘Calvin’, fue la estrella elegida para promocionarla. Ahora Rosalía toma el relevo y lo hace a su manera: baila sensualmente en el spot, al ritmo de su tema Dios es un stalker.
Pregunta. Me gustaría llevarla al Vida Festival de 2017. Cantaba ante muy pocas personas con Raül Refree a la guitarra en medio de un bosque. ¿Qué queda de esa Rosalía?
Respuesta. Es un recuerdo que me reconforta. Fue en mi primera gira con el disco Los Ángeles. Me sentía muy a gusto tocando con Refree. Estábamos muy agradecidos por tocar en un festival y hacer lo que nos gustaba. Recuerdo que vestía un mono de una amiga diseñadora, María Simón. Hay mucho que sigue estando ahí: mis gustos, mis ilusiones, mis ganas de seguir haciendo música y de subir a los escenarios. Este es un tour diferente, pero igual de ilusionante.
P. ¿Qué representa para usted ser la imagen de un perfume tan icónico como Euphoria de Calvin Klein?
R. Imagínate… Es que Calvin Klein forma parte del imaginario colectivo. Es un honor formar parte de una campaña así. Me hace mucha ilusión.
P. En el making of de la campaña comenta que uno de los elixires de Euphoria se lo pondría para salir de fiesta.
R. Sí, es el Bold. Es que cuando me lo puse pensé que si sales de fiesta cuando vuelves sigue oliendo. Es ese tipo de fragancia que tiene fortaleza. Pero están también los otros dos. Es muy interesante que haya diferentes opciones. Respeto mucho a las personas que son solo de un perfume, pero a mí me gusta mucho jugar con los olores y decir: me levanto por la mañana y dependiendo del outfit o del mood uso este o el otro.
P. En otro momento dice que le hace mucha ilusión que la campaña la vean “sus ex”. Hay sentido del humor ahí…
R. Yo creo que hay que tener guasa en la vida. Hay que mantener siempre el sentido del humor, ¿no?
P. Claro que sí. Su risa tiene algo de contagioso y creo que a través de la música también ha tratado el desengaño con humor…
R. En el flamenco, si te fijas, muchas veces la tragedia se canta y se explica desde un lugar de celebración. Los humoristas también le dan la vuelta a las cosas. Es muy bonito vivir desde ese lugar.

P. ¿Esperaba que La perla conectase tanto con la gente?
R. Es siempre una sorpresa. Pienso que lo único que puedo hacer es intentar hacer canciones con las que realmente sienta que he dado lo mejor de mí y al final si los demás conectan es algo que agradezco muchísimo. Quizá pensé que la gente tardaría más tiempo en entrar en el disco, pero enseguida la gente tenía ganas de hacer su propio análisis e interpretar cómo les hacía sentir. Eso me hace feliz. Le da sentido a lo que hago.
P. Puede que en La perla haya algo de despecho, pero en otros temas del álbum, como Sauvignon blanc, hay mucha esperanza en el amor…
R. Había esa búsqueda. He intentado construir desde el silencio, desde la contemplación. Es un proyecto muy personal. Intenté hablar muchas lenguas, aprender de otras culturas, de otras formas de pensar, de vivir. A veces se piensa que para la creatividad y para innovar hay que romper. Aquí hay mucho amor por la tradición, por lo clásico, por volver hacia atrás en el pasado y decir: “¡Ostras, que hay esta música que es increíble, la música clásica! Vamos a darle valor, a ponerla sobre la mesa”.

P. Muchísima gente se ha quedado sin entrada para verla. ¿Se planteó más fechas?
R. Es un desafío tan grande montar un espectáculo así... Pero la verdad es que entiendo que mucha gente dijera: “A lo mejor queríamos más fechas”. Es un reto grande estar en tantos lugares de la mejor manera posible. Ojalá que la vida me permita seguir haciendo muchos conciertos más. Sea con el proyecto que sea, estoy segura de que habrá ocasión de hacer más actuaciones.
P. Aguantar tantas noches seguidas encima de un escenario es muy complicado. ¿Cómo se prepara?
R. Es verdad que es muy demandante física, emocional y psicológicamente. Preparar un tour así requiere mucha disciplina, mucha entrega. Uno se tiene que rendir y comprometer, y realmente siempre hay una búsqueda de excelencia. Pero a la vez creo que poniéndole amor y cariño a pequeñas cosas en el día a día puedo dar lo mejor de mí. Hago pilates, hago baile, y hago mucho canto.
P. ¿Sigue con sus clases?
R. Sí, sigo con las lecciones de canto y piano. Como persona que se sube al escenario, lo que quiero es que los demás lleguen, se lo disfruten, y ojalá que se sientan diferente de como han llegado, se puedan llevar algo… La única manera de lograrlo es siendo lo más libre posible para poder transmitir las emociones.

P. ¿Cómo ha sido su experiencia como actriz en Euphoria? Es una serie con mucha diversidad entre los personajes (trans, racializados) y conecta muy bien con los jóvenes.
R. Es una forma de expresión muy diferente, la de actuar, pero a la vez muy conectada con mi trabajo, que al final es hablar desde las emociones. Soy muy fan de la serie. Tengo muchas ganas de ver cómo ha quedado, que no he visto nada aún. Me fío mucho de Sam [Levinson] y me he puesto completamente al servicio de su visión. Aprendí mucho de este cast, de ver a mi amiga Alexa Demie actuando. Y observar cómo lo hacía Zendaya fue increíble. Ha sido francamente inspirador.







































