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Pedro Sánchez se compromete a que el diálogo en Cataluña “no se hará en perjuicio” de otros territorios

El presidente del Gobierno tiende la mano al PP para pactos de Estado aunque acusa a la derecha de apostar por una crispación "exagerada, sobreactuada y fuera de lugar"

Pedro Sánchez este sábado en la reunión del comité federal del PSOE en Madrid. En vídeo, Sánchez asegura que la solución con Cataluña no será en perjuicio del resto de autonomías.

Superar el conflicto en Cataluña "es fundamental" para el Gobierno, pero no se hará "en perjuicio" de las "necesidades apremiantes" del resto de comunidades autónomas. Pedro Sánchez se ha comprometido este sábado en el comité federal del PSOE, el principal órgano del partido entre congresos, a que la atención a la crisis catalana no penalice otros problemas que, sin tener la dimensión del desafío independentista, resultan cruciales en otros territorios. "Cada uno de los ciudadanos de España espera de nosotros atención a sus demandas. Y la tendrán", ha expresado secretario general de los socialistas, que ha puesto como ejemplo la necesidad de un "tren digno" para Extremadura, que el Mar Menor "recupere la vida que tuvo" o la lucha contra la despoblación en Castilla y León.

Sánchez también ha otorgado mucha importancia a las protestas de los agricultores y ganaderos: "Contad con el Gobierno. Contad con vuestro Gobierno". En esta línea, el PSOE ha elaborado un manifiesto de apoyo al sector agrario, con el que comparte la necesidad de lograr unos precios justos. Tras advertir de que las administraciones públicas no pueden fijarlos en el marco de una economía global, los socialistas apuestan por la "reorganización necesaria de la oferta para poder negociar mejor" los precios. Consciente de la preocupación que afecta a algunas comunidades con Ejecutivos socialistas donde el sector agrario es muy potente, Sánchez ha reiterado en su intervención final la necesidad de unos "precios justos", según fuentes presentes.

La expresidenta de Andalucía, Susana Díaz, rival de Sánchez en las primarias en que fue reelegido por la militancia, también ha destacado la "sensibilidad" con los agricultores y ganaderos, a cuyos problemas se ha referido Sánchez nada más comenzar el cónclave socialista. Su cierre de filas con Sánchez resume cómo se ha desarrollado el comité federal. Ni siquiera Cataluña ha generado especial revuelo. "Defendemos que diálogo y ley van de la mano, somos la garantía en este país siempre de la defensa de la Constitución de la mano de la igualdad", ha aseverado Díaz.  

El presidente del Gobierno ha recalcado respecto a Cataluña que la situación no se va a resolver de inmediato y requerirá tiempo y esfuerzo, pero sí ha incidido en que se "debe cambiar de inmediato el rumbo" para encontrarle remedio frente a la “dialéctica estéril” de los independentistas, “quienes dibujan una España que se comporta como una potencia opresora y despiadada” y una derecha que tiene una visión de España “que acaba en la M-50”. "La solución política es la solución dialogada. El no diálogo es la no política. Es lo que hemos sufrido durante la última década". "Debemos iniciar un nuevo camino de diálogo para el reencuentro", ha observado, empleando de nuevo el término que ya empleó en su reunión con el president de la Generalitat, Quim Torra, en la reunión que mantuvieron la semana pasada en Barcelona. Ante la exigencia del independentismo de celebrar un referéndum de autodeterminación, Sánchez propone "la búsqueda de soluciones compartidas y viables". Esto es, un nuevo Estatuto de autonomía: "Queremos un acuerdo tan amplio como el que alumbró el primer autogobierno de Cataluña [se aprobó con un respaldo del 88%] al amparo de la Constitución". Es la solución a la que aspira el presidente.

"Una democracia fuerte es una democracia que dialoga. Aquí no sobra nadie. Ni la oposición, empezando por el Partido Popular, a quienes tendemos la mano de nuevo para que se sumen al diálogo social y territorial", ha señalado Sánchez. El líder del PSOE, que recibirá a Pablo Casado el lunes en La Moncloa, ha apelado a alcanzar pactos de Estado al principal partido de la oposición, aunque durante su discurso de 45 minutos ha sido muy crítico con una derecha "retrógada" que confronta con el Gobierno —el primero de coalición netamente de izquierdas desde la Segunda República— apostando por una crispación "exagerada, sobreactuada y fuera de lugar". Sánchez ha instado al PSOE a ignorar las "polémicas fugaces" de la oposición "que solo sirven para crear un ambiente irrespirable y distraer la atención de lo importante". "¿Verdad, José Luis?", se ha dirigido a Ábalos en la única alusión a la crisis por la reunión  que el ministro de Trabajo mantuvo con la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, sancionada por la UE, en Barajas. "Dicen sentirse preocupados por la situación en Venezuela, pero qué poco les importan los derechos de los venezolanos", ha cargado contra la derecha de tres siglas, en referencia a PP, Vox y Ciudadanos.

"No queremos monopolizar la Transición ni planeamos apropiarnos de la Constitución. Pero no vamos a consentir que otros, con muchos menos argumentos que nosotros, lo hagan", ha observado Sánchez frente a la denominación que suelen emplear PP y Ciudadanos cuando critican los acercamientos del PSOE con los partidos independentistas. "La Constitución es un techo que nos protege a todos, no puede ser un arma arrojadiza... Fuimos los arquitectos de la Constitución en 1978. Admitimos fans y conversos, pero fuimos coautores de esa obra (...) Para constitucionalistas nosotros, pero no de un par de artículos a conveniencia", ha sentenciado.

Cierre de filas

A la reunión han asistido ocho de los nueve presidentes autonómicos del PSOE —todos salvo Guillermo Fernández Vara, de Extremadura— y el resto de líderes territoriales salvo Luis Tudanca (Castilla y León) y Diego Conesa (Murcia), que han alegado motivos de agenda y personales. El presidente de Aragón, Javier Lambán, uno de los más beligerantes con los independentistas, ha abandonado el comité federal nada más terminar Sánchez su discurso. Lambán ha declinado de esta forma participar en el comité federal, al contrario que el resto de presidentes autonómicos que sí han pedido intervenir, salvo Concha Andreu, de La Rioja, donde el secretario general del partido es Francisco Ocón. “España afronta muchos retos y el Gobierno no lo va a tener fácil. Como secretario general de Aragón, he venido a testimoniar mi apoyo al secretario general del PSOE”, ha asegurado Lambán una hora después de irse con un mensaje en redes sociales.

Emiliano García-Page se ha erigido una vez más en la voz más relevante del PSOE que recela de la mesa de diálogo acordada con ERC. El presidente de Castilla-La Mancha ha argumentado en su intervención en el comité federal, a puerta cerrada, que el debate de fondo de la legislatura es el debate de la igualdad. "Debemos tener claro que hoy, más que nunca, defender la unidad de España es defender la igualdad. Quienes creemos y trabajamos por la igualdad somos los que más tenemos que defender la unidad", ha afirmado según fuentes en el comité federal.

El comité federal no se reunía desde el pasado mes de septiembre -como entonces ha asistido Iván Redondo, jefe de gabinete de Sánchez en La Moncloa- y se celebra más de cinco semanas después de la investidura de Sánchez. Tras la intervención se ha abierto el turno de ruegos y preguntas. Se han pedido 22 turnos de palabra, de los que tan solo una ha sido abiertamente crítica: Francisco Fuentes, histórico de la federación extremeña, ha recordado según fuentes presentes la pérdida de escaños el 10-N respecto a las elecciones generales de abril -se pasó de 123 a 120 diputados- y la labor que Redondo realizó para el PP en su comunidad, donde formó parte del Ejecutivo de José Antonio Monago. 

Aun así, el control que el presidente del Gobierno tiene sobre el partido es absoluto, por más que en privado dirigentes presentes en Ferraz manifiestan su malestar por que el principal órgano del partido no se haya reunido hasta ahora. Tampoco ha gustado que la única consulta a la militancia fuera del preacuerdo con Unidas Podemos en noviembre. No se realizó en cambio sobre el acuerdo programático con el socio minoritario de la coalición en el Gobierno. Ni sobre el polémico acuerdo de investidura con ERC que incluía la mesa de diálogo.

"No se puede poner en cuestión lo esencial que son los parámetros constitucionales", ha advertido al respecto García-Page, que ha remarcado a su llegada a Ferraz que "no puede haber privilegios territoriales". Su intervención en el comité federal, muy medida, ha sido bien recibida en la dirección y los líderes territoriales más afines a Sánchez. Otros presidentes autonómicos, como María Chivite (Navarra), han recomendado "hechos y trabajo" como la mejor respuesta a la estrategia de la derecha. En el cierre del comité federal Sánchez ha valorado precisamente que, exceptuando a los socialistas portugueses, el PSOE es el único partido socialdemócrata de la UE que gobierna. Francina Armengol, de Baleares, ha considerado primordial el apoyo al Gobierno "desde la lealtad institucional" y, como viene haciendo desde hace años, ha insistido en el diálogo como única solución para Cataluña. El presidente de la Comunidad Valenciana ha apostado también por el diálogo como respuesta al problema territorial que tiene España, que no solo afecta a Cataluña, y ha apelado a la máxima unidad de acción dentro del partido. El presidente de Asturias, Adrián Barbón, ha apelado por una transición energética justa y ha criticado la política fiscal "desleal" que practica Madrid, la única comunidad que exime del impuesto de patrimonio.

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