Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Gobierno de Rajoy intercedió por Villarejo, según el exjefe de la Policía

El comisario Pino afirma que el entonces ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, se quejó en nombre del presidente de mal trato al comisario encarcelado

Villarejo
El comisario Eugenio Pino, tras comparecer en la Audiencia Nacional en enero de 2019.

La antigua cúpula policial ya dispara hacia arriba y sin reparos en el caso Villarejo. Eugenio Pino, director adjunto operativo (DAO) de la Policía durante el Gobierno del PP, declaró este martes en la Audiencia Nacional que el ministro Jorge Fernández Díaz llegó a interceder en nombre de Mariano Rajoy en favor del comisario jubilado José Manuel Villarejo, encarcelado desde 2017 por sus negocios de elaboración de informes confidenciales con recursos policiales.

Estas palabras de Pino, que volvió a comparecer como imputado ante el juez Manuel García-Castellón, dirigen de nuevo el foco hacia la cúpula política del Ministerio del Interior durante la etapa de Fernández Díaz. Después de que los dirigentes del PP ya fueran señalados en la guerra sucia de la policía patriótica contra Podemos y en el uso de los fondos reservados para espiar a Luis Bárcenas, el ex DAO declaró este martes que el comisario jubilado —epicentro de una macrotrama de corrupción con ramificaciones en el ámbito policial, político y económico— también contaba con el respaldo del Ejecutivo. Según fuentes jurídicas presentes durante su comparecencia, Pino relató cómo el exministro llegó a tratar de interceder en su favor y le dijo que Mariano Rajoy le había comunicado que se estaba tratando mal a Villarejo.

Con esta declaración del antiguo jefe de la Policía Nacional brotan, por tanto, nuevas dudas en la instrucción y amplían su dimensión. ¿En el Gobierno se conocían también los tejemanejes del comisario jubilado, encarcelado desde noviembre de 2017? ¿Desde cuándo? ¿Tenía autorización para sus negocios bajo sospecha? ¿Se le ofrecía respaldo? ¿A cambio de qué? Podemos, personado como acusación popular en la causa, ya manifestó al respecto que las pesquisas se estaban adentrando en un nuevo "nivel": "El primero eran los encargos ilegales de pequeñas empresas y particulares a Villarejo. El segundo, los de grandes empresas como Iberdrola y BBVA. El tercero es el de los encargos de los propios Gobiernos del país".

De hecho, Villarejo ha defendido siempre que contaba con el aval de los sucesivos Ejecutivos. Su abogado, además, presentó como coartada una carta firmada por tres antiguos DAO —entre ellos, Eugenio Pino— donde señalaban que conocían la doble condición de policía y empresario del comisario jubilado, además de ensalzar su labor en labores contra el terrorismo y de inteligencia. Según fuentes jurídicas, Pino matizó este martes su posición y relató que desconocía buena parte de sus trabajos policiales. Entendía que Villarejo rendía cuentas ante otros. Por su parte, Pedro Díaz-Pintado, jefe de la Policía en la etapa de José María Aznar, también se desdijo la pasada semana de la misiva que había rubricado: negó que Villarejo fuese un agente encubierto y subrayó que no sabía que tenía negocios privados.

Las palabras de este martes de Pino confirman, por otra parte, el vuelco que ha dado la instrucción en las últimas semanas. La investigación se había quedado hasta ahora en la antigua cúpula policial, pero la diana se sitúa cada vez más alto. Sobre todo, después de que García-Castellón imputase la pasada semana a Francisco Martínez, ex secretario de Estado de Seguridad con Fernández Díaz, por su supuesta participación en el espionaje ilegal al extesorero del PP tras la publicación de los papeles de Bárcenas. El propio Pino y el también comisario Enrique García-Castaño le atribuyeron en la Audiencia Nacional la responsabilidad del uso de los fondos reservados para ese operativo. Con la citación, el magistrado trataba de dilucidar si alguien del Ejecutivo estaba al tanto, aunque Martínez se negó a responder las preguntas del juez y los fiscales.

Pino no es, además, el primero que menciona a Rajoy. Otro supuesto miembro de la policía patriótica, José Ángel Fuentes Gago, viajó a Nueva York a tratar de captar a un exministro chavista para que facilitara datos contra Podemos. Según consta en una grabación, la propuesta la planteaba en nombre del entonces jefe del Gobierno: "Yo he hablado con el ministro del Interior español y el ministro del Interior español habló con el presidente español".

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información