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Foro Asturias se rebela contra Cascos por sus elevados gastos

La directiva del partido pone en manos de una auditora externa sospechosos recibos de su promotor

Uno de los recibos de Francisco Álvarez Cascos.
Uno de los recibos de Francisco Álvarez Cascos.

La comisión directiva de Foro Asturias ha encargado una auditoría externa para aclarar los gastos de su promotor, Francisco Álvarez Cascos, que en enero de 2011, después de 34 años de militancia en el PP —donde fue secretario general y vicepresidente del Gobierno con José María Aznar— abandonó el partido al negarle Mariano Rajoy la candidatura a la presidencia del Principado. La documentación contable, a la que ha tenido acceso EL PAÍS, contiene facturas y recibos de los que miembros de la directiva de Foro cuestionan que tuvieran que ver con su actividad política, como menús infantiles, tiques de supermercado, libros de la carrera de Derecho y viajes a Cantabria, Andalucía y Galicia. La nómina de Cascos ascendía hasta el pasado junio a 5.087 euros al mes, que al partido le suponían, sumados los gastos de la Seguridad Social, 7.759 euros.

El fundador de Foro tenía, además, un chófer a su disposición (con una nómina de 1.745 euros y un coste total de 2.220 euros), tarjetas de gasolina, de telepeaje y varias líneas de teléfono a su nombre. Tras la polémica y el recorte de gastos ordenado por la presidenta de la formación, Carmen Moriyón, el exvicepresidente del Gobierno renunció a la nómina en junio y el pasado noviembre, a la vicepresidencia del partido, después de que la dirección del mismo le retirara también las tarjetas en octubre.

Nómina de Cascos en Foro de 5.087 euros al mes; 7.759 incluidos los costes de Seguridad Social.
Nómina de Cascos en Foro de 5.087 euros al mes; 7.759 incluidos los costes de Seguridad Social.

“Si fuera solo la nómina, pero es que tenía barra libre. Le pagábamos todo”, afirman fuentes de la dirección del partido. La documentación a la que ha tenido acceso este diario muestra, por ejemplo, ocho euros en la tintorería para lavar dos corbatas, compras de jamón ibérico en supermercados, pasteles y varios viajes y noches de hotel para él y su chófer, que media docena de miembros de la directiva de Foro consultados por EL PAÍS sospechan que eran, en realidad, “excursiones para pescar”. Además de los casi 10.000 euros solo en las nóminas de Cascos y su conductor, el partido pagaba estancias de hotel: en Oviedo cada vez que se desplazaba el exministro de Fomento y en la capital cuando lo hacía el chófer. El fundador de Foro Asturias está empadronado en Madrid.

EL PAÍS se puso en contacto con Cascos, que se limitó a denunciar una “campaña” contra él por parte de compañeros de partido y se negó a responder a preguntas sobre los gastos de los que sospecha la dirección de Foro para “no polemizar”.

La formación vive una guerra abierta entre los partidarios de Cascos y los de la actual presidenta, Carmen Moriyón, cirujana y alcaldesa de Gijón entre 2011 y 2019. Ambos se han dedicado duros  reproches, como muestra un intercambio de cartas del pasado noviembre. “El motivo de fondo es el quebranto de la confianza que deposité en el proyecto político encabezado por ti”, afirma Cascos en la misiva en la que comunica a Moriyón su dimisión como vicepresidente. El fundador de Foro acusa a la presidenta de hacer una campaña electoral de “corto mensaje”, obtener “los peores resultados históricos de Foro” y de convertir el partido en “un chiringuito” con sus “ocurrencias”. Cascos reclama en la carta que se confíe “el timón” de la formación a las personas “más adecuadas por su trayectoria y no a las causantes de la debacle”. “No parece razonable”, le dice a Moriyón, “confiar en raperos la dirección de un festival de cante jondo”.

En su respuesta, esta agradece a Cascos que renuncie, “tarde y mal” a un puesto para el que él mismo se propuso —“de usted surgió la iniciativa de crearlo”— y replica a sus críticas: “Por desgracia, en lugar de confiar en otras personas que creía muy capacitadas para dirigir mi campaña electoral, confié en el vicepresidente de Foro, figura establecida para asesorar a la presidenta. Esas labores de asesoramiento, que ejerció con ahínco, dieron, sin embargo, un resultado pésimo”. La cirujana explica en la misiva que cuando decidió “irse a Madrid”, ella entendió que asumía sus errores e iniciaba la retirada. “Sin embargo, cuando Foro logró la constitución del grupo parlamentario, con la consecuente aportación económica al partido que ello conlleva, decidió regresar para intentar retomar el control del partido, y en su defecto, intentar sabotear desde dentro de la comisión directiva las decisiones que tengo legítimamente atribuidas como presidenta”. “El reguero de personas que se han quedado por el camino es infinito”, le reprocha, “por su incompatibilidad con una única persona” [Cascos]. “Hay una lucha, cierto, porque usted, unilateralmente, la ha desencadenado. Solo me resta”, se despide, “solicitarle que si efectivamente desea sustituir en su totalidad a la comisión directiva que yo dirijo, lo haga por los métodos estatutariamente previstos para ello, y no, como ha hecho durante tantos años, mediante las artimañas de la vieja política”.

Moriyón llegó a la presidencia de Foro en septiembre de 2018. Sustituía en el cargo a Cristina Coto, ahora en Vox, después de que esta dimitiera en junio de ese año quejándose de intromisiones. “Espero que quien tome el mando tenga, siquiera, un gramo más de autonomía del que yo he tenido. Seguramente demasiado tarde he alcanzado a entender que para estar y no ser, mejor no estar”. Coto ocupó la presidencia del partido después de que, en marzo de 2015, a apenas dos meses de las elecciones, Cascos renunciara a ser el presidente y candidato. El partido se estrelló en las urnas: pasó de 12 a 3 escaños. En los comicios del pasado mayo, Moriyón perdió uno de ellos en la Junta General del Principado y renunció a él. Enrique Lanza, persona de confianza de su equipo, explica que lo hizo, entre otras cosas, para ocuparse del partido y tratar de ampliar su presencia en los municipios asturianos.

Foro Asturias lleva ocho años en caída libre. En 2011 logró hacerse con la presidencia de Asturias apenas cuatro meses después de su creación. “Fuimos los primeros en romper el bipartidismo”, explica José Suárez Arias-Cachero, exconcejal del Ayuntamiento de Oviedo hasta que dejó el PP para embarcarse en la aventura impulsada por el exvicepresidente del Gobierno. “Cascos ha aportado mucho. Foro no existiría sin él. Pero tomó decisiones equivocadas. Por ejemplo, no consultó a nadie la convocatoria de las elecciones anticipadas en 2012, seis meses después de su llegada al Gobierno. Yo estaba en la junta directiva y me enteré por la radio”, afirma Sergio Hildalgo, alcalde del municipio asturiano de Salas. Incapaz de llegar a acuerdos para pactar los Presupuestos, Cascos convocó elecciones. La izquierda se recompuso y le arrebató la presidencia de Asturias diez meses después.

"El último dinosaurio de la vieja política"

"Ha dimitido de vicepresidente, pero no ha asumido que los tiempos cambian. Y ahora intenta por detrás desprestigiar a nuestra presidenta. Me gustaría que hubiese una reconciliación”, añade otro miembro de la directiva. “Estoy convencido de que en su cabeza piensa que no ha hecho nada mal, es incapaz de distinguir entre lo que es legal y lo que es ético y estético en la política hoy. Él es el último dinosaurio de la vieja política", afirma Suárez Arias-Cachero.

El diputado nacional de la formación, Isidro Martínez Oblanca, le defiende a capa y espada. “Ahora la directiva está mayoritariamente del lado de Moriyón porque ella se ha encargado de purgar a los directivos vinculados a los principios fundacionales de forma ilegal, con destituciones sumarísimas que se han llevado a los tribunales. No conozco las nóminas de mi partido, pero estoy seguro de que ganaba menos que yo y trabajaba más. Para mí la presencia de Cascos en Foro es un privilegio”, afirma. Martínez Oblanca recuerda que las cuentas de Foro ya fueron auditadas por el Tribunal de Cuentas y asegura que en octubre de 2018, cuando Moriyón entra de presidenta, el partido disponía de 150.391 euros y que ahora acumulan deudas. Miembros de la comisión directiva explican que se trata de deudas con los proveedores de las últimas campañas electorales: las generales, municipales, autonómicas y europeas.

El diputado nacional de Foro acusa a los partidarios de Moriyón de "intoxicar" con los gastos de Cascos para tratar de revolucionar el partido apostando por la cooficialidad del asturiano y convertirse en “muleta del PSOE”. Lanza explica que el partido no trata de sostener a los socialistas, sino de ser “útil” y que negocian con ellos los presupuestos “para que no se suban más impuestos. ¿Por qué tenemos que ser la marca blanca del PP?”, pregunta. La vinculación al expartido de Cascos sobrevuela la guerra en Foro. Parte de la junta directiva, incluida su presidenta, no era partidaria de presentarse a las generales, pero finalmente se impuso la tesis de Cascos de hacerlo y en coalición con el PP. Media docena de miembros de la dirección consultados por EL PAÍS señalan un acercamiento de su fundador a Génova ahora que su hijo Alfonso, estudiante de Derecho, que fue candidato por Foro en las elecciones europeas del pasado mayo, milita en las Nuevas Generaciones del PP, y después de que Mariano Rajoy, que le negó la candidatura a la presidencia del Principado, fuera relevado por Pablo Casado.

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