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El invierno se estrena el domingo con un desplome de las temperaturas

Un frente frío recorrerá el país de oeste a este y dejará lluvias y nevadas en la cornisa cantábrica, zonas del Mediterráneo, Baleares y Melilla

Temperaturas máximas previstas del sábado 30 al martes 3 de diciembre.
Temperaturas máximas previstas del sábado 30 al martes 3 de diciembre. AEMET

El domingo 1 de diciembre se estrena la estación en términos meteorológicos —el invierno astronómico lo hará a las 5.48 hora peninsular española del 22 de diciembre— y coincidiendo con su llegada se va a producir un desplome de las temperaturas, que pasarán de “ser altas para la época a estar por debajo de lo normal”, avanza Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Con todo, el bajonazo que preveían a principios de semana los modelos de predicción, que apuntaban a una entrada más intensa de aire más frío, “se ha descafeinado”, de modo que en lugar de despeñarse al subsuelo solo lo harán algunas plantas.

La causa es “el paso el fin de semana de una borrasca atlántica con un frente asociado que va a cruzar los Pirineos, pasando del Cantábrico al Mediterráneo”. En su camino, dejará algunas lluvias, mientras que el anticiclón de las Azores, que ahora “está flojo y situado al sur, se va a reforzar y se va a estirar hacia el norte”. Esta nueva configuración atmosférica va a permitir “la entrada de vientos del norte y algo de aire frío y seco en las capas altas”, lo que se traduce en un ambiente más frío y en lluvias y nevadas en los puntos a los que el aire llega más húmedo: cornisa cantábrica, zonas del Mediterráneo, Baleares y Melilla. Se mantendrá hasta el martes, cuando se dará paso a “una situación de pantano barométrico”, muy estable. “El aire frío se quedará estancado, lo que dará lugar a una semana fría con heladas nocturnas algo intensas y bastante generales, aunque conforme avancen los días se ambiente será más tibio”, pronostica Del Campo.

Este viernes se esperan lluvias en el sur de Castilla y León, norte de Extremadura y otros puntos de la zona centro. En el resto, día gris y ambiente templado. Las máximas suben algunos grados y se superarán los 22 en puntos del Mediterráneo y del valle del Guadalquivir, mientras que rozarán los 18 en la zona centro, valle del Ebro y meseta norte. En estas tres zonas, las temperaturas están entre 5 y 10 grados por encima de las normales.

El sábado se acentúa un poco más la subida de las temperaturas porque “los vientos son de suroeste, cálidos, que irán rolando hacia el oeste e irá refrescando confirme la borrasca avance”. Las noches del viernes y del sábado serán bastante templadas para la época, con una mínima por ejemplo en Madrid de 10 a 12º. “En buena parte del interior las mínimas están también entre cinco y 10 grados por encima de lo habitual”, precisa Del Campo. En el interior de la Comunidad Valenciana hará entre 23 y 24 grados, en Madrid 18 y algo más en el sur de esta autonomía, Castilla-La Mancha, Extremadura y en ciudades a orillas del Cantábrico como Santander, Bilbao y Donosti y en el valle del Ebro. El frente que dejará lluvias en Galicia, Asturias, Cantabria, Castilla y León e incluso algo en Madrid. “La cota, que empieza alta, bajará hasta 1.500 metros al final del día”, agrega el portavoz.

El domingo la borrasca continúa su avance. Seguirá lloviendo en las mismas zonas y se extenderán a toda la cornisa cantábrica, donde pueden ser puntualmente intensas, de 15 litros por metros cuadrado. También puede llover, pero débilmente, en ambas mesetas. “Al final del día, la borrasca se situará ya en el Mediterráneo, desde donde empezará a enviar vientos húmedos y a provocar inestabilidad”, explica el experto. Pede llover en forma de chubascos tormentosos, alguno de ellos fuerte, en el suroeste —sur de Valencia, Murcia y Almería—, este de Castilla La Mancha y Melilla. La cota baja a 1.200 metros, 1.400 en el sur.

El viento del oeste girará al noroeste, lo que producirá la caída generalizada en los termómetros. En el Cantábrico, meseta norte y Andalucía, puede ser de entre seis y ocho grados, con lo que las temperaturas aterrizarán bruscamente en las propias de la época. A orillas del Mediterráneo todavía habrá ambiente templado, con 22 grados, pero Madrid se quedará en 12 o 13 grados y la meseta norte, de 8 a 10. En el sur y en el litoral del Cantábrico, entre 15 y 18.

¿Y la semana que viene?

El invierno se estrena el domingo con un desplome de las temperaturas

El lunes, con la borrasca plenamente asentada sobre el norte de Argelia y el anticiclón estirado hacia las islas británicas, se generará “un pasillo de aire polar continental, con vientos del norte o del noreste, fríos pero secos”. Estos vientos no producen lluvias cuantiosas, salvo en determinadas zonas: el Cantábrico, Pirineos, Baleares y Melilla —en estas dos últimas zonas fuertes y acompañadas de tormentas—, así como otros puntos de la mitad oriental peninsular. Nevará en el extremo norte, porque la cota descenderá a los 400/600 metros. “En la cordillera cantábrica y Pirineos será una jornada complicada”, advierte Del Campo. También puede nevar en el interior del País Vasco, Navarra y norte de Burgos y de forma más débil en el sur de Castilla y León y de Aragón, aunque es pronto para determinar acumulados.

Las temperaturas seguirán desplomándose, de forma más intensa a orillas del Mediterráneo, donde pueden bajar de seis a ocho grados. “Las heladas aparecerán en el norte de la meseta norte y en las parameras —norte de Castilla-La Mancha, sur de Aragón y este de Castilla y León—“.

El martes la borrasca permanece en Argelia, desde donde sigue mandando vientos húmedos e inestabilidad a Baleares y a Melilla, por lo que seguirán los chubascos tormentosos y fuertes. Lloverá de manera más débil en el sureste peninsular —Murcia, sur de Valencia, Almería y sureste de Castilla-La Mancha—. Puede llover algo en el Cantábrico y en el alto Ebro, donde irá remitiendo la precipitación pero puede seguir nevando en cotas bajas.

Las temperaturas seguirán bajando, sobre todo en la mitad norte, donde la madrugada será muy fría. “En la meseta norte y en las parameras se pueden llegar a los -4 y -6º y habrá heladas más débiles en Madrid y en Castilla-La Mancha". Las máximas, tanto el lunes como el martes, serán frías: entre 5 y 7 grados en la mitad norte, en el centro y meseta sur de 10 a 12 y más templadas en el Guadalquivir y el Mediterráneo, de 15 a 17. Aquí ya sí, hablamos de temperaturas más bajas de lo normal, entre 5 y 10º por debajo en la mitad norte y entre 3 y 5 en el resto del país.

El resto de la semana la situación será “estable, anticiclónica, típicamente invernal”, que se traduce en heladas nocturnas generalizadas en el interior, de -6 y -7 en la meseta norte. “Pero de día a día que pase, como va a lucir el sol, el ambiente será menos frío, propio de la época”, concluye.

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