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¿Es el de Gran Canaria un incendio de sexta generación?

Los ecologistas señalan al cambio climático y el abandono rural como causas de la génesis del fuego

Miguel Ángel Soto, responsable de las campañas de bosques de Greenpeace, explica por qué está siendo tan virulento el incendio de Gran Canaria.

La virulencia y agresividad de las llamas del incendio que desde el sábado está quemando parte del centro y noroeste de Gran Canaria no son las habituales en un incendio forestal. En este diagnóstico han coincidido tanto los expertos, como los políticos que han descrito la situación de un fuego que ha arrasado más de 12.000 hectáreas en tres días. Incluso se ha llegado a especular con la posibilidad de que el incendio pueda considerarse de sexta generación, como los de California de 2018 o Portugal en 2017.

Los de sexta generación son incendios que "tienen la capacidad de cambiar las condiciones atmosféricas, las corrientes o hasta la troposfera", define Miguel Ángel Soto, responsable de las campañas de bosques de Greenpeace. Para Soto, el de Gran Canaria no ha llegado a ese nivel aunque "ha tenido unas consecuencias devastadoras para el territorio". Lo que sí ha hecho este incendio es afectar al medio urbano, por lo que el experto de Greenpeace lo situaría en la cuarta generación, aunque puntualiza que existe una "falta de claridad y definición" a la hora de establecer los límites entre una generación y otra. 

Lourdes Hernández, la portavoz de incendios forestales del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), coincide en este último apunte y de hecho ella cree que "aún es pronto" para categorizar el incendio en esta escala. Hernández apunta también a las "condiciones orográficas de la isla las llamas se propagan muy rápidamente por las fuertes pendientes y a las condiciones meteorológicas tan adversas" a la hora de explicar por qué está siendo un incendio tan virulento.

Para hablar de la génesis de un fuego de estas características los dos expertos establecen dos causas muy claras: el abandono del medio rural y el cambio climático. "Se han abandonado las actividades del sector primario, hay una ausencia generalizada de gestión forestal y hay casas dentro del propio sistema forestal" enumera la portavoz de WWF. "Además, tenemos una ola de calor tras una sequía acusada con vientos muy fuertes y racheados y en definitiva un cambio climático que en las islas es más acusado". El representante de Greenpeace lo resume en que si se une el aumento de temperaturas, "consecuencia del cambio climático" a que hay "más combustible" por el abandono del medio rural, "solo falta que alguien prenda la llama".

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