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Casado busca imponerse a Rivera como líder de la oposición con un perfil de hombre de Estado

El líder del PP acusará a Sánchez de aliarse con los enemigos de España pero ofrecerá pactos en materia de unidad territorial, infraestructuras y violencia machista

El debate de investidura marcará el primer round del combate entre Pablo Casado y Albert Rivera por ejercer el liderazgo de la oposición a Pedro Sánchez. El presidente popular, que cumple un año en el cargo, justificará el voto en contra de su grupo en la idea de que el PP es “la alternativa” al PSOE y en supuestas alianzas de Sánchez con “los enemigos de España”, pero al tiempo tratará de trasladar la imagen de hombre de Estado ofreciendo al Gobierno pactos sobre la unidad territorial, infraestructuras o violencia machista.

debate investidura 2019
Pablo Casado, este sábado, en Vitoria, junto al líder del PP vasco, Alfonso Alonso (a la derecha), y Diego Gago, presidente de Nuevas Generaciones.

No habrá grandes sorpresas en el discurso y el voto en el debate de investidura por parte del PP. Pablo Casado, que cumple un año al frente del partido, insistirá en que no pueden abstenerse, como les ha pedido Pedro Sánchez, porque sus siglas son “la alternativa” al PSOE y tratará de subrayar su papel como líder de la oposición frente a Albert Rivera, presidente de la tercera fuerza política en el hemiciclo. No obstante, y como viene haciendo en las últimas semanas, el líder popular tratará de presentarse como hombre de Estado recordando al presidente en funciones su oferta de pactos en materia territorial, de infraestructuras o violencia machista. Para dar “estabilidad” al Gobierno que se forme —de triunfar la investidura—, Casado incluso ofrece el apoyo de su grupo a los Presupuestos, siempre y cuando, se acerquen al programa del PP, por ejemplo, en materia fiscal, lo que no es probable.

Para Casado, la complicada negociación entre el PSOE y Unidas Podemos es una “simulación”. Este sábado recordó que ambos partidos se habían puesto ya de acuerdo o estaban en trámite de hacerlo en diez capitales de provincia, diez diputaciones y siete autonomías y este lunes volverá a señalar a “los que quieren romper España” como los aliados de Sánchez, desde la moción de censura al debate de investidura.

“La unidad de nuestro país va a estar sometida a cuestión porque el presidente del Gobierno necesita apoyarse en aquellos que no creen en ella”, declaró este domingo Javier Maroto, número tres del partido. “Solo hay dos modelos: la España cogida con alfileres que quiere malvender Sánchez para seguir mandando él, y la España moderna y unida que quiere el PP”, añadió.

Reforma electoral

Los populares insistirán en la supuesta negociación entre el PSOE y Bildu en Navarra y su sospecha de pactos ocultos para entregar el país a sus enemigos para justificar su voto en contra en la investidura. Casado también reprochará a Sánchez el bloqueo institucional que impide llevar a cabo las reformas económicas que a su juicio necesita España y recordará su propuesta de modificar la ley para que las negociaciones no se eternicen después de las elecciones. El PP ha planteado en varias ocasiones —la última en una reunión de Casado con Sánchez— una prima al partido ganador para facilitar la gobernabilidad. Según el líder popular, esto podría llevarse a cabo sin modificar la Constitución.

Al cumplirse un año de su llegada a la presidencia del PP, en sustitución de Mariano Rajoy y tras imponerse a Soraya Sáenz de Santamaría, Casado también presumirá de los pactos alcanzados con ocho partidos, especialmente, el que les permitió arrebatar al PSOE el bastión andaluz. Son esos pactos los que han dado oxígeno al líder del PP tras el batacazo de las generales, donde pasaron de 137 a 66 escaños.

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