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Cuatro años de cárcel a un voluntario de Protección Civil por provocar un incendio de alto riesgo en A Coruña

“Conocía el monte, sus caminos y las condiciones medioambientales para la propagación del fuego”, dice el tribunal

Dos bomberos trabajan en la extinción del incendio que se declaró en Ribeira en 2013.
Dos bomberos trabajan en la extinción del incendio que se declaró en Ribeira en 2013. EFE

Jesús Fernández Villaverde, de 35 años, de profesión panadero y voluntario de la brigada contra incendios de Protección Civil, ha sido condenado por la Audiencia de A Coruña a cuatro años de prisión y multa de 165.000 euros por provocar dos fuegos simultáneos que pusieron en riesgo a la población del municipio gallego de Ribeira en 2013.

“Jesús Emilio es cazador y ha participado en labores de extinción de varios incendios. Conoce el monte incendiado, sus caminos y las condiciones medioambientales que provocan la propagación del fuego”, recoge la sentencia. “Fue originado de forma intencionada, no por una negligencia”, añaden los magistrados, quienes inciden en que el incendio fue provocado en dos puntos simultáneos por una misma persona”.

El fuego, cuya extinción se prolongó cerca de 60 horas, calcinó 180 hectáreas, atravesó la autovía de O Barbanza y se propagó hasta un polígono industrial, y el perímetro de un hospital que estuvo a punto de ser desalojado. El tribunal destaca que la dirección general de Montes de la Xunta “lo calificó de nivel uno debido a su grave riesgo”.

El fallo ha sido difundido este lunes por el Tribunal Superior de Galicia (TSXG) y es una de las mayores condenas impuestas por un delito de incendio forestal en Galicia. Los jueces inciden en el hecho de que este incendio “ha repercutido muy negativamente, tanto en los valores recreativos y sociales de la zona, como en el deterioro del patrimonio medioambiental y arqueológico”, además de causar “cuantiosas pérdidas económicas”.

Para el tribunal ha quedado claro que “iniciar un fuego, con las condiciones ambientales y físicas expuestas por una persona que ha participado en la extinción de otros fuegos, provocando de forma intencionada dos focos, denota claramente una conducta dolosa y no imprudente” del condenado.

Además, llaman la atención sobre el testimonio que prestó en el juicio un agente forestal que participó en la extinción del incendio. Este afirmó que no conocía previamente al acusado y observó el incendio a medio kilómetro de Ribeira. Cuando se aproximó al lugar, en la primera salida de la autovía, apareció detrás una furgoneta roja conducida por el acusado.

“Bajó la cabeza y tenía la cara desencajada y asustado. Le pareció raro que apareciese solo. No le saludó. No dijo nada”, recoge el fallo del relato del agente forestal. Luego, Jesús Fernández “se vistió al lado de la furgoneta con el traje de extinción: casco, guantes, botas y gafas. Se subió a la motobomba y bajó las mangueras. Se puso a colaborar como uno más del servicio, como miembro de Protección Civil. Después, cuando apagaron el foco de fuego lo perdió de vista”.

El 20 de mayo de 2014, Fernández Villaverde acudió compareció voluntariamente para declarar en la Policía Local de Ribeira, porque sabía que era el principal sospechoso de la investigación. Inicialmente negó que tuviera relación con el incendio. Sin embargo, cuando abandonaba las dependencias policiales, cambió de opinión y se confesó autor de los dos fuegos. Entonces se procedió a su detención. Sin embargo, en el juicio lo negó todo.

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