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El fiscal mantiene la petición de 15 años para un presunto pirómano y voluntario de Protección Civil

Varios testigos desmontaron la coartada del acusado de provocar el incendio de Ribeira en 2013 que amenazó a la población

Incendio en Galicia.
Incendio en Galicia.

La Fiscalía de A Coruña ha mantenido su petición de 15 años de prisión para Jesús Fernández Villaverde, de 35 años, un cazador y miembro de Protección Civil de Ribeira, acusado de provocar el incendio que asoló a este municipio en agosto de 2013y puso en riesgo a la población. La versión del procesado no resultó convincente y además fue desmontada por varios testigos en la sesión del juicio de este jueves que quedó visto para sentencia.

Con una hoja de servicios intachable (era el primero en acudir a la zona en llamas), el acusado se había entregado voluntariamente ante la Policía Local un año después para asumir la autoría del incendio, aunque alegó que había sido una imprudencia; un pitillo que tiró en una cuneta y no una acción encadenada e indiscriminada como ha sostenido la acusación.

El acusado arrancó su relato diciendo que no tiene carné ni conduce, por lo que no pudo prender varios fuegos a la vez y amplió su coartada asegurando que el 27 de agosto estuvo ocupado todo el día hasta que le avisaron desde Protección Civil para ayudar en la extinción del incendio, con cinco focos simultáneos, y que, según los peritos, fue provocado con cerillas o un mechero.

Por la mañana repartió pan con un amigo, luego fue a una finca a atender a los animales, comió en casa, durmió una siesta y volvió a la granja, hasta que recibió la alerta. Su cometido en las labores de extinción consistieron, ese día en cargar de agua las motobombas para apagar el fuego en una rotonda cercana al núcleo urbano de Ribeira.

Pero su relato se fue desinflando poco a poco. El amigo con el que dijo que repartía pan por las mañanas ha negado que le llevara en coche y afirmó rotundo que el acusado sí conducía, mientras su madre confirmó que aquel día no le preparó comida.

Sin embargo, su abogado sostiene que no hay pruebas contra él y que la acusación se ciñe a "meros indicios" y “rumores del pueblo”, y ha denunciado irregularidades por parte de la Policía Local para arrancarle una confesión. Para la defensa, la policía “actuó para conseguir una condena que mostrar a la opinión pública".

Pero el fiscal ha defendido que la declaración en el juicio del policía local que coordinaba la Protección Civil de Ribeira ha dejado claro que no hubo irregularidades, ya que el acusado había acudido voluntariamente a las dependencias policiales para autoinculparse. Además, se ha centrado en los detalles que el acusado facilitó en medio de su confesión inicial ante la Policía Autonómica y en sede judicial donde luego se desdijo y que, según el fiscal, son datos del operativo que le han delatado.

Después de pedir la absolución de su cliente, el abogado del presunto pirómano ha pedido al tribunal de la sección sexta de la Audiencia de A Coruña la libre absolución de su cliente o, en todo caso, su imputación por uno de los incendios que no ocasionó ningún peligro para las personas. En el turno de última palabra, Jesús Fernández Villaverde fue breve: "Soy inocente y nada más".

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