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Así rescató la Armada española un buque secuestrado en el golfo de Guinea

El patrullero 'Serviola' liberó a los 20 marineros capturados por piratas

Tripulantes del patrullero 'Serviola' rescatan a la tripulación de un mercante maltés al oeste de Malabo (Guinea Ecuatorial).

El patrullero de altura Serviola liberó el pasado lunes a los 20 miembros de la tripulación de un buque mercante que había sido secuestrado por piratas en aguas del golfo de Guinea. El patrullero, que realizaba una misión de vigilancia y seguridad marítima en la zona, recibió el 5 de mayo un aviso del Centro de Operaciones y Vigilancia de la Armada (COVAM) en el que se informaba de que se había producido un ataque pirata a un buque mercante, por lo que se dirigió a máxima velocidad hacia el mismo.

A la mañana siguiente, y en colaboración con una fragata de Guinea Ecuatorial, dio comienzo la operación de rescate. Según el Estado Mayor de la Defensa, ante las imprecisas informaciones procedentes del mercante y la posibilidad de que algún pirata permaneciera a bordo, el equipo operativo y de seguridad del patrullero abordó y aseguró el buque, con bandera de Malta, antes de que un equipo hispano-ecuatoguineano procediera a su registro. Finalmente, los 20 miembros de la tripulación, que se habían encerrado en la "habitación del pánico" (un habitáculo hermético inaccesible desde el exterior), fueron liberados.

El capitán explicó que el domingo, al advertir la presencia de una embarcación pirata, tocó alarma general y toda la tripulación consiguió encerrarse en un refugio seguro. Los piratas les exigieron por megafonía que se entregasen y les diesen todo el dinero que tuvieran. Ante su negativa a salir del habitáculo, abrieron un pequeño orificio en el mismo y comenzaron a disparar indiscriminadamente, sin causar daños personales.

Las amenazas y disparos, según Defensa, cesaron cuando los piratas advirtieron de que se aproximaban buques militares, aunque los tripulantes no se atrevieron a salir del compartimento seguro.

El golfo de Guinea se ha convertido en una de las aguas más peligrosas del mundo. De hecho, el Serviola ya frustró en abril el abordaje de un buque de bandera nigeriana en la zona.

La situación solo es comparable a la del océano Índico donde, el pasado día 24, la fragata española Navarra, buque de mando de la Operación Atalanta de la UE, liberó a un pesquero yemení que llevaba cuatro días secuestrado por piratas somalíes.

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