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Ximo Puig: “La mayoría exige un Gobierno de progreso de los tres partidos”

El presidente de la Generalitat y la vicepresidenta, Mònica Oltra, expresan con claridad su disposición a renovar el acuerdo de gobierno con la novedad de Podemos

“La mayoría parlamentaria exige un Gobierno de progreso de los tres partidos para dar estabilidad. Y ahora se abre un espacio de diálogo”. El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, expresó ayer con claridad su disposición a pactar con Compromís y Unides Podemos para reeditar el Gobierno del Botànic, tras ganar las elecciones autonómicas el domingo. “Los ciudadanos han dejado bien claro que es la única opción que suma”, añadió Mónica Oltra, líder de Compromís.

Ximo Puig, en la celebración de su victoria la madrugada del lunes. EL PAÍS | Vídeo: Atlas

Visiblemente cansado tras una noche electoral que se alargó hasta bien entrada la madrugada, Puig explicó a este periódico su propósito de abrir negociaciones para llegar a un acuerdo que “ahora tendrá unas tonalidades distintas”, dijo en alusión a la presencia de Unides Podemos, cuyo líder, Rubén Martínez, ha reiterado su voluntad de formar parte del Ejecutivo, a diferencia de hace cuatro años. Oltra siempre ha defendido la continuidad del Botànic. Los tres partidos suman 52 diputados (PSOE, 26; Compromís, 17; y Podemos, 8), frente a los 47 del bloque de la derecha.

Puig habló ayer “un momento” con la vicepresidenta, que le felicitó por su victoria, si bien Oltra advirtió, sin mencionarlo directamente en su comparecencia tras el escrutinio, que la decisión de Puig de adelantar las elecciones había estado a punto de echar por tierra el Botànic. Ayer, el presidente valenciano evitó cualquier roce y aseguró que puede haber diferentes miradas sobre las cosas. “Así ha de ser la relación, si no, seríamos del mismo partido”, añadió.

Puig se ratificó en su decisión de hacer coincidir los comicios autonómicos y generales: “No solo porque después de casi 30 años vuelvan a ganar los socialistas, sino porque reeditar el Botànic es positivo, porque hemos aumentado la visibilidad y porque hemos conseguido que la extrema derecha no sea determinante. Y el alineamiento con un Gobierno progresista en Madrid nos tiene que ayudar”.

La lectura es distinta en Compromís, cuyos dirigentes piensan que sumergir la contienda valenciana en el debate nacional puso en peligro la continuidad del Botànic, cuya base parlamentaria se ha reducido en cuatro diputados. Fuentes del PSOE y de Compromís admiten que el desencuentro y el roce acumulado durante los últimos cuatro años hacen que la relación de partida no sea tan buena como la que existía al comienzo, cuando ambas fuerzas llegaron al poder después de haber estado juntas en la oposición a los Gobiernos del Partido Popular. Creen, sin embargo, que nada de lo sucedido ha sido lo bastante grave como para impedir que el nuevo acuerdo funcione.

El presidente es partidario de extender la experiencia del mestizaje del Botànic: en lugar de crear consejerías dirigidas por un solo partido, en estas convivan cargos de socialistas y de Compromís. Es decir, que el consejero es de un color, su número dos pertenece a la otra formación y por debajo de ellos conviven cargos de ambos partidos. La entrada de Podemos obligará a refinar la fórmula, pero hay consenso en que la filosofía debe mantenerse. “Hasta ahora ha habido un Gobierno, no dos coaligados”, señaló el presidente.

Ahuyentar al electorado

En el PSPV-PSOE y en Compromís también son conscientes de la dificultad de negociar la formación de un Gobierno. En 2015, las conversaciones generaron momentos de tensión que los partidos no quieren revivir cuando falta un mes para las elecciones locales y europeas del 26 de mayo. Pocas cosas ahuyentan más a los votantes de izquierdas, afirma una fuente, que el enfrentamiento por cargos y nombramientos. Así que la idea es acordar un calendario negociador que les permita tener unas campañas tranquilas.

La Cámara autónoma se constituirá el 16 de mayo. A partir de entonces tendrán dos semanas para celebrar el debate de investidura. La elección del presidente y la formación del Gobierno podría quedar por tanto para principios de junio. Socialistas, Compromís y Unides Podem creen, en cambio, que la negociación programática del nuevo pacto del Botànic no solo es compatible con las campañas electorales de mayo, sino que puede apuntalarlas, con los acuerdos de objetivos concretos en materia de políticas sociales y medioambiente para los próximos cuatro años.

Mas consejerías con la entrada del nuevo socio

El mantra es que ahora no toca hablar de la estructura del nuevo Gobierno valenciano ni menos de quienes lo compondrán. Dirigentes del PSOE, Compromís y Unides Podem coinciden, sin embargo, en que el nuevo acuerdo incluirá probablemente un aumento en el número de consejerías. No solo, afirman, por la necesidad de hacer un hueco a la formación morada, que en 2015 prefirió quedarse fuera del Consell de la Generalitat y limitarse a darle apoyo parlamentario desde las Cortes Valencianas, sino porque la experiencia ha demostrado que el actual diseño de nueve consejerías, sin contar Presidencia de la Generalitat, se queda corto. El Gobierno de España tiene ahora 17 ministerios.

Existe bastante consenso, por ejemplo, en que la actual Consejería de Educación, Investigación, Cultura y Deporte es demasiado grande. Y que el gran espacio que ocupa la gestión educativa deja poco espacio para la cultura.

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