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La madre del presunto yihadista: “Que extraditen a mi hijo si dicen que iba a hacer algo en España”

Fuentes de las fuerzas de seguridad destacan las intenciones de atentar del arrestado, pero creen que la idea no estaba aún tan madura como para ser una amenaza inminente

La madre del presunto yihadista sale de su casa en Sevilla. En vídeo, la familia del presunto yihadista detenido en Marruecos pide respeto.

Aisha E. B. sigue angustiada. El segundo de sus cuatro hijos, Zouahir, fue detenido hace unos días en Marruecos acusado de querer atentar en Sevilla. Y este miércoles, en plena Semana Santa, la Policía Nacional irrumpió en el domicilio familiar para registrarlo durante horas y llevarse material informático y documentos. "Pero mi hijo es inocente", insiste la madre a EL PAÍS, mientras trata de hacer una vida normal, pese a la presencia de los medios y las miradas curiosas de sus vecinos de la humilde barriada de Su Eminencia. Fuentes de las fuerzas antiterroristas recalcan que el joven, de 23 años, tenía presuntamente la intención de atacar la capital andaluza y ya estaba buscando información para hacerlo. Aunque también subrayan que la idea no estaba "madura" todavía y que no está tan claro cuándo iba a ser el atentado.

"Si dicen que iba a hacer algo en España, lo lógico es que se le traiga aquí y que lo juzguen aquí. No que esté en Marruecos", continúa la madre, que pasadas las doce del mediodía de este jueves sale de su casa de la calle Ortega y Gasset aferrada al brazo de una amiga y agarrando con fuerza el monedero con la mano que le queda libre. Durante la mañana ha recibido visitas de amigas y la puerta de la casa ha estado durante buena parte del tiempo entornada. "Queremos buscar ayuda", relata Aisha, antes de precisar que aún no ha podido ponerse en contacto con su hijo y que busca asesoría legal en España.

Aisha reconoció el miércoles que había viajado a Marruecos con su hija pequeña, Aya, de 14 años, y Zouahir para visitar a su madre enferma. Contó que las dos regresaron el 9 de abril a Sevilla, mientras que su hijo se quedaba en el país africano para cuidar a la abuela y que, ese mismo día, fue detenido. Esta mañana, sin embargo, ha matizado esa versión: "Ayer, con los nervios del registro, se me olvidó esto. Zouahir voló a Casablanca en un viaje a Marruecos organizado por la Universidad de Sevilla solo para los estudiantes marroquíes el 9 de abril. El viaje iba a durar ocho días, así que tendría que haber vuelto el 17. Si quería atentar contra la Semana Santa como dicen, no tenía mucho tiempo", afirma.

La madre insiste ahora en que viajó con sus dos hijos a Marruecos a visitar a su madre, pero que todos regresaron el 5 de abril. Después, según su segunda versión, Zouahir habría vuelto el 9 al país magrebí. "Mi hijo está detenido en Casablanca", asegura. También señala que desde que las autoridades marroquíes lo arrestaron y se pusieron en contacto con su hermano, que también reside en esa ciudad, el joven de 23 años no ha podido comunicarse con ningún familiar. Tampoco tiene abogado. Por eso insiste en que se apruebe su extradición a España.

Nota dejada por el padre del supuesto yihadista a la puerta de su casa.
Nota dejada por el padre del supuesto yihadista a la puerta de su casa.

Fuentes de la lucha antiterrorista detallan que le seguían la pista al joven desde hace tiempo y que, gracias a la colaboración internacional, las fuerzas marroquíes lo detuvieron en el país africano a mediados de la pasada semana. Tras conseguir la autorización judicial de la Audiencia Nacional, se procedió este miércoles el registro del domicilio familiar, donde solo se requisaron documentos y material informático. Ni rastro de explosivos o material químico. Este es uno de los factores que invita a los investigadores a pensar que la idea no estaba madura.

"Nosotros rechazamos la violencia"

Aisha sostiene que, desde que le comunicaron la detención, toda la familia vive angustiada. También defiende la inocencia del joven. Su marido, Abderahim, ejerce como líder religioso de la mezquita de Su Eminencia, al comienzo de la misma calle en la que residen. A primera hora de la mañana el padre de Zouahir colocaba un papel con unas líneas en árabe en la puerta para tratar de alejar a los medios de comunicación que aguardaban fuera. En la nota manuscrita, la familia dice estar "atónita" por "la rara acusación" vertida sobre su hijo y por el hecho de que solo se la atribuyan a él. También defienden el "historial limpio" de Zouahir. "Nosotros rechazamos la violencia", asegura la madre.

Los agentes mantienen aún abierta la investigación y analizan el material requisado en la vivienda, el proceso de radicalización de Zouahir y si había contactado con otras personas o actuaba como un lobo solitario.

Una década en España

Al filo de las 14.20 de este jueves, cinco minutos antes de la hora del rezo, Abderahim abría la puerta verde de la mezquita, un amplio local de paredes blancas. Se escuda en su mal castellano para no hablar del caso de su hijo. "Para expresarme bien, debería hablar en árabe". E insiste en que su hijo es inocente y que debería estar en España. "Hay muchas mentiras, aquí hay democracia, ¿por qué lo detienen allí?", se pregunta, e insiste en la versión de la madre de que su hijo había ido "de excusión" a Marruecos.

El padre de Zouahir dirige la mezquita desde hace unos años. El templo se abrió en 2011, según los datos del Ministerio del Interior, para atender a la importante comunidad musulmana de los barrios sevillanos de Su Eminencia y La Plata.

Abdelrahim y Aisha afirman que llegaron a España hace unos 15 años para tratar unos problemas de salud de su hijo pequeño, Ismael, que ahora tiene 19. Primero recalaron en Barcelona y un año después se mudaron a Sevilla, unos bloques más allá de donde residen en la actualidad. Aquí nació su hija pequeña, a la que los vecinos recuerdan pasear en carrito. Después se trajeron a sus dos hijos mayores, que se habían quedado en Marruecos con su abuelo, explica la madre. "Zouahir vino con 13 años", indica, antes de insistir en que en este tiempo no ha notado signos de radicalización en su hijo, algo que comparten la mayoría de vecinos con trato personal con la familia.

El detenido estaba cursando Estudios Árabes en la Universidad de Sevilla y este año quería compaginar las clases por la mañana con un trabajo por las tardes. "Como muchos chavales de su edad", sostiene Aisha. Zouahir se relacionaba poco con los vecinos, aunque solía jugar a menudo al fútbol en las pistas frente a la mezquita. "Lo veíamos mucho. Siempre jugaba con chicos musulmanes. No destacaba, no era el líder", explica un chaval que acaba de llegar al pabellón.

Un día después de que saltara la noticia de que uno de sus vecinos planeaba supuestamente atentar en Sevilla, el barrio ha amanecido tranquilo. Los vecinos apuran la mañana festiva del Jueves Santo para ampliar las horas de sueño y solo los que coinciden en los escalones de algún portal comentan en susurros lo que ha pasado. "Nunca te imaginas lo que puede pasar de puertas adentro de una casa", cuenta la vecina de enfrente.

El PP utiliza la operación antiterrorista para hacer campaña

Pablo Casado ha utilizado la operación antiterrorista para hacer campaña electoral y cuestionar al Gobierno socialista. "¿Quién es el valor seguro? ¿Quién es el partido que va a apostar sin complejos para que en España se garantice la seguridad? ¿Quién es el partido para que no haya ni un solo yihadista retornado en España?", ha asegurado el líder de los populares, que ha afirmado que el yihadista detenido quería causar "las máximas muertes posibles en la Semana Santa de Sevilla". Un extremo que el Ministerio del Interior y el Gobierno nunca han confirmado.

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