Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

“Casado en el tractor es un sopapo a la España rural”

El cabeza de lista del PNV por Bizkaia acepta "vengo a lo mío" como lema del partido en el Congreso y reconoce su querencia a los símiles campestres en el estrado.

Aitor Esteban, número 1 del PNV por Bizkaia. / En vídeo: Entrevista al candidato del PNV.

El día de esta entrevista, Aitor Esteban (Bilbao, 1962) era el hombre del día. Acababa de aprobar, con el imprescindible voto del PNV, los decretos-ley de los llamados viernes sociales socialistas. Los mismos que había deplorado por electoralistas hasta ese momento, a cambio, supuestamente, de determinadas transferencias al País Vasco. Se le veía moderadamente satisfecho. Ya se lo dijo Esteban al expresiente Rajoy en su día: “Si bien me quieres, Mariano, da menos leña y más grano”, a lo que el aludido replicó: “Si quieres grano, Aitor, te dejaré mi tractor”. A cuenta de la anécdota, el pragmático Esteban posa encantado con uno de los dos de juguete que tiene como talismanes en su despacho. Menudo es su señoría.

Enhorabuena, está usted hoy en todos los informativos como el “hombre bueno” de Sánchez.

Bueno, es muy efímero todo. Mañana nadie se acordará de mí.

¿Ha sido una legislatura rara?

Rarísima. Todo va más rápido. Y hacen falta reflejos, ya lo creo.

Ustedes hicieron presidente a Sánchez. ¿Les ha salido rana?

Es complicado lidiar con todos los Gobiernos si eres minoría. Si tú cierras algo con alguien, se supone que tú vas a cumplir y el otro también. Madrid es diferente: tienes que estar todo el santo día con que me debes esto, diste tu palabra, yo he cumplido, cumple tú. Me ha pasado con Gobiernos de un color y de otro. Creo que tomamos la decisión oportuna. Era lo que nos demandaban nuestros votantes en ese momento. Y luego hemos sabido defender los acuerdos que había. Mi trabajo me cuesta.

Tanto en la moción de censura como en los decretazos no supimos su voto hasta última hora. ¿Es por darle suspense a la cosa?

No. La política es como el mus, o la vida: hay que saber jugar las cartas, medir los tiempos. Eso lo da la experiencia, no la mía, sino la de todo un grupo parlamentario que lleva 101 años en el Congreso. A veces nos sale bien, y otras mal, como a todo el mundo.

¿El lema del PNV en el Congreso podría ser “barrer para casa”?

No. Es: “vengo a lo mío. a cumplir mi programa”. Me han elegido para algo. No vengo a echar unos gritos y me voy. ¿A qué vienen el PSOE y el PP? ¿Son beatíficos? Cada uno tiene un programa e intenta cumplirlo. Intentamos no jorobar a nadie, dar estabilidad, hemos sido sensatos y muchas veces generosos con el Gobierno de España. Como en aprobar el techo de gasto sin nada a cambio.

La canaria Ana Oramas le ha sucedido en la consideración de mejor oradora para los periodistas parlamentarios. ¿Celoso?

No, hay que repartir la caridad. Además, hay muy buenos oradores [levanta un centímetro una ceja]. Igual por eso gané. En otros tiempos no hubiera ganado.

¿En el país de los ciegos el tuerto es el rey?

E-xac-to.

Son famosos sus zascas a los rivales políticos en el estrado. ¿Los ensaya?

No me gusta nada esa palabra. Normalmente, el que dice que ha hecho un zasca, solo lo piensa él, y además me parece hiriente. Se pueden decir las cosas rotunda, pero elegantemente.

Bueno, usted suele tirar por la vía campestre: botijos, tractores...

No sé por qué me salen esas cosas, pero sí. Mi madre es de un pueblo de Soria y yo vivo en un pueblo desde hace 30 años, pero soy muy de ciudad. Me lo tendré que mirar.

Al final, Mariano no le dejó el tractor, pero el que lo ha cogido en campaña ha sido Casado. Todo queda en el PP.

Lo de Casado en el tractor fue un sopapo a la España rural, a la ciudadanía de esas provincias que han sufrido la despoblación. No te ocupas durante todo el año y te montas en el tractor la víspera de la manifestación. Los grandes partidos tienen a España todo el día en la boca, pero no se preocupan de distribuir la riqueza. Tienen la idea de que el país es una finca que se dirige desde Madrid. Mira, otra vez me sale el campesino, será una vocación frustrada.

Viviendo tres días a la semana aquí, ¿ha hecho cuadrilla en Madrid?

No. Pero no me aburro. A veces me cabreo, y otras me lo paso bien. Anoche, por ejemplo, nos encontramos en la despedida del diputado Xuclá con Sandra Moneo, Adriana Lastra, y ahí nos liamos un buen rato tomando una cervecita.

Eso es casi un aquelarre.

Eso es la vida. Cada uno marca su posición. Lo que agradezco es que no haya teatro, porque algunos piensan que la política es eso, y no. Todo tiene su puesta en escena, yo también las tengo, pero de ahí a tener que estar eternamente cabreado, va un mundo. Puedes llevarte bien con gente con otra ideología. La vida es mucho más que eso.

Usted que entiende, recomiéndeme un buen vasco en Madrid.

Según para qué. Antes estaba Zugaza en el Museo del Prado. Josu Jon Imaz es un tío muy majo. Y yo tampoco estoy mal.

Me refería a restaurantes.

De esos hay un montón.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información