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ELECCIONES GENERALES ANÁLISIS i

¿Quién ganará el Senado? Así es nuestra predicción a partir de las encuestas

El PSOE rondaría los 146 senadores y es favorito para controlar la cámara. El sistema electoral premia al partido más votado de cada circunscripción

Encuestas elecciones 2019

El 28 de abril hay elecciones generales. Se elegirán a los 350 diputados del Congreso, pero también a 208 senadores. Lo tradicional es que nadie prestase mucha atención a lo que pasase con la Cámara alta, pero eso ha cambiado. El Senado ha pasado de parecer un cementerio de elefantes políticos a decidir asuntos claves en las últimas legislaturas: influye en los presupuestos y tiene el poder de activar el artículo 155.

La pregunta es quién va a controlarlo ahora. Según nuestro análisis de las encuestas, el resultado más probable es que el PSOE alcance la mayoría. Los socialistas rondarían los 146 senadores, sobre un total de 266, doce más de los imprescindibles. Ese margen da una ventaja clara a los socialistas, aunque no les asegura de momento la victoria. A continuación, analizamos diferentes escenarios y explicamos en detalle la metodología de nuestra estimación.

Cómo se eligen los senadores

El Senado está formado por 266 senadores. Hay 58 que designan las comunidades autónomas y 208 que se eligen por sufragio. Los designados salen de cada cámara autonómica: ahora mismo el PP tiene 19 de esos senadores, el PSOE 18, Unidos Podemos 7, Ciudadanos 6 y el resto se reparten entre los partidos periféricos y Vox, que entró en la cámara tras las elecciones andaluzas. Los 208 restantes son los que se elegirán por votación el 28 de abril. Cada provincia peninsular escogerá cuatro senadores, Ceuta y Melilla escogerán dos cada una, las islas mayores —Mallorca, Gran Canaria y Tenerife— repartirán tres y las siete islas menores, uno.

Otra diferencia del voto al Senado es que cada persona puede marcar varios nombres. En las provincias peninsulares cada persona tiene tres votos. Y eso, que podría parecer trivial, introduce un gran sesgo mayoritario en la composición del Senado. Como mucha gente acaba dando todos sus votos a candidatos de un mismo partido, el reparto casi siempre acaba siendo un 3-1. El partido más votado se lleva tres senadores y el segundo uno. El resto de fuerzas, nada. En 2016, de las 47 provincias peninsulares, todas excepto Gipuzkoa se decantaron por un reparto 3-1.

Algo parecido ocurre en las tres islas mayores, que reparten tres senadores y permiten marcar dos nombres: suelen decantarse 2-1. En Ceuta, Melilla, donde se marcan tantos nombres como senadores se reparten, el partido más votado suele llevárselos todos, igual que ocurre en el resto de islas que eligen un solo un senador cada una.

Cómo predecir el Senado

Nuestra estimación del Senado se apoya en las encuestas del Congreso. Lo que hacemos, en esencia, es utilizar los resultados de 2016 para relacionar el voto nacional y los votos al Senado en cada provincia, asumiendo que todas las personas votan por candidatos de un solo partido. Los detalles de la metodología pueden leerse al final. Es un modelo sencillo, pero que en el pasado ha funcionado: si en 2016 hubiésemos acertado con exactitud el voto al Congreso a nivel nacional, nuestra predicción de senadores solo se hubiese desviado del reparto real en dos senadores.

Por supuesto, sabemos que las encuestas no suelen ser tan precisas y que a menudo el resultado electoral se desvía en varios puntos de lo pronosticado por los sondeos. Por eso es necesario explorar escenarios posibles. En el siguiente gráfico simulamos cinco casos distintos, haciendo variar los apoyos de la izquierda y la derecha. El escenario central asume que el resultado electoral es exactamente lo que dicen ahora las encuestas del Congreso. En esa situación el PSOE controlaría el Senado con 146 senadores, como dijimos al principio.

Encuestas elecciones generales

¿Pero qué pasa si las encuestas se desvían? El PSOE tiene bastante ventaja, pero no la suficiente para que demos por seguro su control del Senado. Imaginemos que las encuestas vuelven a infraestimar el voto de la derecha, como pasó en Andalucía, y que la suma de PP, Ciudadanos y Vox mejora las encuestas en 2,5 puntos. En ese caso lo probable es que el PSOE no alcanzase la mayoría en solitario, aunque podría apoyarse en Podemos y Compromís. Si el resultado es todavía mejor para la derecha, que es poco probable pero no imposible, el Senado se quedaría sin una mayoría clara.

La otra clave para configurar el Senado serán los votos del PP. El sistema electoral de la cámara premia enormemente ser primero en una circunscripción: supone llevarte tres senadores casi seguro. El PSOE y el PP están peleando muchas provincias, que ahora mismo apuntan a una victoria socialista, pero si los populares resisten mejor de lo esperado frente a Vox, a nivel nacional o al menos en las provincias menos pobladas, de golpe pueden girarse muchos senadores.

Sondeos elecciones generales

En el gráfico hemos simulado cinco escenarios con diferentes resultados para el PP. El PSOE mantendría el control del Senado aunque el PP subiese 2 o 3 puntos en las encuestas, que ahora le dan alrededor del 20% de votos. Pero si los populares frenan sus fugas hacía Vox y consiguen elevarse hasta el 25% de votos, los dos grandes partidos empatarían prácticamente: el PSOE rondaría los 115 senadores y el PP los 107. El Senado quedaría dividido y sin una mayoría clara.

Nuestra previsión del Senado irá cambiando en las próximas semanas, porque las encuestas pueden moverse y porque los partidos podrían intentar estrategias de coordinación de voto renunciando a presentarse en todas las provincias. Pero, además, hay que recordar que el Senado cambiará dos veces este año. La primera vez será el día 28 de abril, cuando se renueven los 208 senadores electos. La segunda será después de las elecciones autonómicas de mayo: ese día se renuevan una docena de parlamentos autonómicos, que cambiarán después los senadores que les corresponde designar. Esto significa que, al menos en teoría, el Senado podría cambiar de manos dos veces este año, primero en abril y otra vez después de mayo.

Metodología. Nuestro cálculo de senadores resulta de un proceso en tres pasos: 1) partimos del promedio de encuestas sobre el Congreso a nivel nacional; 2) estimamos el voto al Senado en cada circunscripción (provincias, islas, Ceuta y Melilla) a partir de ese promedio; y 3) calculamos los senadores en cada circunscripción asumiendo que cada votante marca candidatos de un solo partido.

Promedio de votos. Nuestro promedio de encuestas sobre el Congreso dice ahora mismo que el PSOE rondará el 28% en votos, seguido de PP (20%), Ciudadanos (16,4%), Unidos Podemos (13,5%) y Vox (11,5%). También estima el voto de ERC en 3% y el de PDeCat en 1,5%. Las fuerzas de los partidos más pequeños las asumimos iguales a 2016. Este promedio tiene en cuenta decenas de sondeos para mejorar su precisión. Los datos han sido recopilados en su mayoría en Wikipedia. En el caso del CIS se incluye una estimación propia a partir de sus datos en brutos. El promedio está ponderado para dar distinto peso a cada encuesta según tres factores: el tamaño de la muestra, la casa encuestadora y la fecha.

Proyección del voto por circunscripciones. Los votos para el Senado de PP, PSOE y cada partido los estimamos en cada circunscripción tomando como referencia sus resultados en 2016. Es un modelo proporcional: si el PP ha perdido un 30% de apoyos a nivel nacional, asumimos que perderá un 30% de sus votos en cada circunscripción del Senado. La única excepción es Vox: como el partido es prácticamente nuevo, no usamos sus resultado de 2016 para proyectar. En su caso usamos las transferencias desde el resto de partidos hacia la formación. Sabemos por encuestas del CIS, Celeste-tel, Metroscopia e IMOP que alrededor del 60% de los votos de Vox vienen del PP, un 18% de Ciudadanos, un 3% del PSOE, un 4,5% de Podemos y un 15% de la abstención. Eso nos permite estimar el voto de Vox en cada circunscripción a partir del voto de esos partidos en 2016, asumiendo que los flujos son iguales en todas ellas. Además reducimos en un 25% los votos del partido, porque los datos de 2015 y 2016 indican que los partidos nuevos (Ciudadanos y Unidos Podemos) tienen menos votos en el Senado.

Reparto de senadores. El último paso consiste en repartir los senadores de cada circunscripción. Lo hacemos asumiendo que el partido más votado se llevará 3 senadores y el segundo uno. En las islas mayores, el partido más votado se llevará 2 y el segundo uno. En Ceuta y Melilla el partido más votado se lleva dos senadores y en las islas menores, uno. Para este reparto es necesaria una simplificación: tenemos que asumir que todos los votantes elegirán tres senadores (o dos, en las islas mayores) de la misma formación. En realidad no tenemos que asumir tanto: basta que los votantes que mezclan candidatos de distintas listas, o que marcan menos nombres de los posibles, se repartan más o menos entre todos los candidatos, sin mostrar grandes favoritismos. No es una simplificación tan grande como puede parecer. En 2016, 46 de las 47 provincias que eligen 4 senadores colocaron en sus tres primeros puestos a los candidatos del partido más votado. La única excepción fue Gipuzkoa, que quedó 2-2, porque PNV y Podemos prácticamente empataron.

Senadores designados. Nuestro modelo estima cómo se repartirán los 208 senadores que se eligen el día 28 de abril. Además sumamos los 59 senadores designados por las Comunidades Autónomas. Ahora mismo esos senadores se reparten así: 19 el PP, 18 el PSOE, 7 Unidos Podemos (con 1 de Compromís), 6 Ciudadanos, 2 ERC y PDeCAT, y uno Bildu, Coalición Canaria, PNV y Vox. El mismo día de las elecciones generales hay elecciones en la Comunidad Valenciana, lo que podría cambiar algunos de sus senadores semanas después. A finales de mayo hay elecciones en otras 12 comunidades.

Coaliciones. En algunas provincias los partidos han presentado coaliciones. Es el caso de Navarra, donde Podemos y Bildu presentarán una única lista, igual que UPN, el PP y Ciudadanos.

El error de las encuestas en España. Nuestro modelo del Senado hereda los errores de las encuestas del Congreso. El error absoluto medio (MAE) de los promedios de encuestas en España ha rondado los 2 puntos por partido (según una base de datos que hemos construido con todas las elecciones generales desde 1986). Pero esos errores dependen de dos cosas: del tamaño del partido y de la cercanía de las elecciones. Para tener en cuenta esos factores hemos recurrido a la base de datos de Jennings y Wlezien, recientemente publicada en Nature. Hemos analizado los errores de más de 4.100 encuestas en 241 elecciones de 19 países occidentales. Así hemos construido un modelo sencillo que estima el error MAE del promedio de votos estimado por las encuestas para cada partido, teniendo en cuenta: i) su tamaño (es más fácil estimar un partido que ronda el 5% de votos que uno que supera el 30%), y ii) los días que faltan hasta las elecciones (porque las encuestas mejoran al final). De acuerdo con ese modelo, el error medio esperado para un partido con el 20% de votos es de 2,3 puntos la última semana y de 3,2 puntos cuando todavía quedan 60 días para la votación. El margen de error (al 95% de confianza) supera los 5 puntos la última semana y casi alcanza los 8 cuando quedan 60 días.

Estos números son un ejercicio de aproximación. Primero, porque todavía quedan muchas semanas hasta la votación. Segundo, porque las hipótesis del procedimiento que acabamos de explicar. Y tercero, porque las encuestas siempre lo son.

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