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La fotografía junto a Vox divide a Ciudadanos

Rivera cambió el criterio que había guiado al partido hasta este domingo

De izquierda a derecha, Rocío Monasterio, Javier Ortega Smith, Santiago Abascal, Cristiano Brown, Javier Maroto, Pablo Casado, Carmen Moriyón, Yolanda Ibáñez, Begoña Villacís, Albert Rivera e Ignacio Aguado. En Vídeo, parte de los discursos de los políticos. Foto: Carlos Rosillo; Vídeo: Atlas

Albert Rivera decidió ayer domingo dejar de evitar la foto con Vox. La decisión fue suya, personal, según distintas fuentes del partido, porque Ciudadanos asegura que no había pactado con el PP esa imagen final. Rivera cambió el criterio que había guiado al partido hasta este domingo, y la foto levantó tensiones internas. Mientras unos dirigentes se encuentran perfectamente cómodos en esa imagen, otros declinaron aparecer. El candidato a la alcaldía de Barcelona, Manuel Valls, declaró a EL PAÍS: “No quería estar en una foto con Vox, va en mi ADN político”.

Vox se ha convertido en el primer elemento de discordancia interna en Ciudadanos, un partido que siempre ha hecho gala de su unidad y disciplina. Este domingo, por primera vez —aunque de forma sutil— se evidenciaron las distintas sensibilidades en el partido, así como en sus contornos. Rivera decidió arriesgarse con una imagen que puede comprometer su voto de centroizquierda moderado, en una decisión improvisada sobre la marcha fruto del ambiente que palpó en la concentración. Mientras, Manuel Valls y otros miembros de la cúpula evitaron la foto.

A pesar de que es una fotografía de gran relevancia política —la primera imagen que une a los líderes del PP, Pablo Casado; Ciudadanos, Albert Rivera, y Vox, Santiago Abascal—, no estuvo planeada. Fuentes oficiales de Ciudadanos insistieron este domingo en que no se había pactado con el PP ninguna foto de familia final (aunque los populares sostienen que sí). Además de la versión oficial, distintos cargos de Ciudadanos presentes en el momento de la imagen ratifican que se actuó sobre la marcha. Hubo cierto caos e improvisación cuando uno de los tres periodistas que leyeron el manifiesto, Albert Castillón, llamó a los partidos a subir al escenario.

En ese momento, según distintas fuentes de Ciudadanos, el PP quiso que subieran solo los líderes de los siete partidos participantes (PP, Ciudadanos, Vox, UPyD, UPN, Foro y Par), pero Rivera se negó e hizo que le acompañaran otros dirigentes del partido. Al final, en la composición de la imagen siete personas separaron a Rivera y Abascal, quien por cierto difundió en sus redes sociales la foto sin que apareciera el presidente de Ciudadanos.

Rivera buscó una imagen más coral, pero fue él quien tomó la decisión, conociendo las consecuencias, de hacerse la foto con Vox, la misma que evitó hasta el final en el pacto para el Gobierno andaluz. En la cúpula, algunos lo interpretaron como un aviso a navegantes: el líder asume la imagen “y quien tenga complejos con ella, que se lo haga mirar”, sostuvo una fuente de la dirección a la que la foto no incomoda. “A mí esa foto no me molesta lo más mínimo”. En el entorno del líder tampoco renegaron después de la imagen: “El acto ha quedado muy bien y la foto final también”, dijeron fuentes de su círculo más próximo. No obstante, Ciudadanos trató de que la protesta no ofreciera en general una imagen rancia: por eso repartieron entre los manifestantes banderas de Europa y unos militantes se situaron estratégicamente tras Rivera con banderas de apoyo al colectivo LGTBi cuando este hizo una declaración a la prensa.

La incomodidad con Vox la manifestó de forma expresa Manuel Valls en conversación con EL PAÍS. El candidato a la alcaldía de Barcelona ya se había desmarcado de los pactos con la extrema derecha, y este domingo no subió al escenario, aunque sí participó en la protesta. “En mi ADN político no hay pactos con Vox ni estar en escenarios con Vox”, explicó.

Junto a Valls —que, en todo caso, no es de Ciudadanos— se refugiaron en un papel discreto los economistas del partido Luis Garicano y Toni Roldán, que estuvieron en la protesta pero tampoco subieron al escenario. El primero, candidato de Ciudadanos a las elecciones europeas, había declarado en una entrevista en EL PAÍS que no se sentiría cómodo compartiendo una foto con la extrema derecha. También estuvo ausente la líder en Cataluña, Inés Arrimadas, aunque por un retraso de su avión, según fuentes del partido.

 

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