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El exlíder del PSOE gallego deja el partido incómodo con la actual dirección

El abandono de Pachi Vázquez con duras críticas se interpreta en sectores internos como un paso hacia su candidatura a las municipales por Ciudadanos

Pachi Vazquez PSOE
Pachi Vázquez, ex secretario general del PSdG-PSOE, en Ourense en 2015.

Vetado y traicionado. Poniendo de relieve con estas palabras su malestar en el PSOE, el ex secretario general de los socialistas gallegos, Manuel Pachi Vázquez (O Carballiño, Ourense, 1954) ha anunciado este jueves su renuncia a un partido en el que ha militado durante un cuarto de siglo y por el que llegó a aspirar a la presidencia de la Xunta de Galicia. Vázquez hizo el anuncio a través de un mensaje de WhatsApp enviado al reducido grupo de fieles que, tras perder sus cargos, le queda en la provincia de Ourense: una parte de la comarca de O Carballiño y del grupo municipal en ese municipio, el portavoz del partido en la diputación, un diputado autonómico y poco más. La corriente de los pachistas formalmente denominada Espazo Común ha ido menguando con la mengua del poder del líder y la pérdida de apoyos de calibre, como el de la ex secretaría de Estado Laura Seara. En el mensaje, Vázquez puntualizaba que la decisión ha sido “muy madurada”.

Tras muchos años de militancia en los que siempre trabajé para Galicia y para el partido con toda mi fuerza e ilusión, veo que ni el partido ni las personas que lo representan están cómodas conmigo ni con lo que hicimos durante muchos años”, explica el exdirigente gallego, para precisar que él siente el mismo malestar y que tampoco está cómodo con lo que está haciendo la dirección —ostentada por los fieles a Pedro Sánchez— que, sostiene Vázquez, están “vetando, traicionando y engañando a compañeros y compañeras que dieron literalmente su vida por unos ideales”. Y termina con un deseo: “Espero que a partir de ahora os dejen tranquilos por ser pachistas y que el partido tenga muchos éxitos”.

Tras anunciar su decisión, tanto Vázquez como sus fieles han evitado hacer declaraciones. Ni él ni los cargos afines han contestado a las reiteradas llamadas de este diario. No obstante, los pachistas reaccionaron de inmediato a través de las redes sociales: se pusieron a la “completa disposición” de su líder, un gesto que ha alentado la especulación de que el exdirigente gallego se apeaba del partido para encabezar la lista por Ciudadanos a la alcaldía de Ourense y que podría ser seguido por ellos.

Así lo entendieron numerosos militantes, considerando que la decisión del cambio de partido encajaría en el perfil de un político que, arribado al PSOE tras una militancia en el extinto CDS, compitió en las últimas primarias, tras haber desempeñado el más alto cargo en el partido en Galicia (fue secretario general entre 2009 y 2013) por la secretaría de la provincia de Ourense. Batalla que lo relegó a la marginalidad en el partido.

Así lo entendió también el sector actualmente con el poder en el PSOE ourensano —en cruenta pugna durante más dos décadas con los pachistas— con el que los fieles de Vázquez han estado intentando negociar, sin éxito hasta el momento, una lista unitaria a las municipales en la ciudad de Ourense.

La reiterada afirmación —en público y en privado— del exdirigente socialista de que jamás dejaría la política ha contribuido a alimentar el rumor del trasvase al partido naranja.

Vázquez había puesto un pie fuera de la formación socialista en 2015, cuando renunció a su escaño en el Parlamento gallego cercado por imputaciones relacionadas con el enchufismo durante su época de alcalde en su pueblo de O Carballiño. Entonces advirtió que no abandonaba, sino que “cambiaba de carril”, y renunció al acta con críticas a sus rivales internos de la provincia de Ourense que ahora se han hecho con el poder.

Desde entonces no ha hecho sino encadenar continuas derrotas internas en el partido que llegó a controlar por completo.

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