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Sánchez descarta toda “injerencia” en la crisis de Venezuela

El presidente español evitar criticar a Maduro y apuesta por el diálogo como salida a la crisis

Santiago de Chile
Pedro Sánchez con el presidente chileno Sebastián Piñera.
Pedro Sánchez con el presidente chileno Sebastián Piñera. Getty Images

El Gobierno español contempla “con profunda preocupación” la crisis de Venezuela, pero no tiene vocación de “injerencia” en los asuntos de América Latina, ha dicho el nuevo jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, en su primera visita a la región, tras reunirse con el presidente chileno, Sebastián Piñera, en el Palacio de la Moneda.

La posición de Sánchez contrasta con la de su antecesor Mariano Rajoy, que recibió en Madrid a dirigentes de la oposición venezolana y abanderó en la UE la imposición de sanciones al régimen de Maduro y con las palabras de Piñera, quien aseguró a su lado que Venezuela tomó el camino equivocado y “dejó de ser una democracia”.

Sánchez evitó por su parte criticar a Maduro e insistió en que la salida de la crisis pasa porque Venezuela “dialogue consigo misma”, un proceso en el que España está dispuesta a “acompañar de forma activa”.

La crisis de Venezuela, que ha provocado ya el éxodo de 2,3 millones de venezolanos, está presente en la primera gira latinoamericana de Pedro Sánchez, que inició este lunes en Chile y hasta el viernes le llevará a Bolivia, Colombia y Costa Rica. Entre sus interlocutores hay partidarios de la línea dura con Maduro, como el colombiano Iván Duque o el propio Piñera, y también uno de sus últimos aliados, el boliviano Evo Morales.

En lo que todos coinciden es en la gravedad de una crisis humanitaria que ha tomado dimensiones regionales y está desbordando los frágiles sistemas de asistencia social de los países de acogida de los refugiados, provocando la imposición de trabas a su entrada (como en Perú y Ecuador) e incluso la aparición de brotes xenófobos. Piñera ha subrayado que la solución requerirá la ayuda de la comunidad internacional, incluida España, de la que ha recordado que tuvo un papel de liderazgo en otras crisis.

Sánchez y Piñera han suscrito un acuerdo sobre reconocimiento de titulaciones e intercambio de estudiantes y han acordado establecer un canal de comunicación sobre ciberseguridad. El presidente español se ha comprometido a apoyar a Chile en la actualización de su acuerdo de libre comercio con la UE, mientras que Piñera ha dicho que intentará asistir a la cumbre Iberoamericana, prevista en noviembre en Antigua (Guatemala).

Además, Sánchez ha anunciado que hará ”todo lo posible” por acabar con el voto rogado, que ha reducido al mínimo la participación en las elecciones de los españoles residentes en el extranjero y ha pedido a los grupos parlamentarios que lleguen a un acuerdo para reformar la ley electoral.

Antes de volar a Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), segunda etapa de su gira latinaomericana, el presidente del Gobierno ha mantenido este martes un desayuno con directivos de las más importantes empresas españolas asentadas en Chile (300 forman parte de la Cámara de Comercio hispano-chilena) y ha recibido en la residencia del embajador en Santiago a representantes de la colonia española en este país, integrada por unas  67.000 personas.

También se ha reunido con los presidentes de las dos cámaras legislativas y con la senadora socialista Isabel Allende, hija del expresidente Salvador Allende, y ha visitado el Museo de la Memoria, donde se rinde homenaje a las víctimas de la dictadura de Pinochet.