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Un mes sin empleo y sueldo para una guardia civil que se quejó de la falta de chalecos antibala femeninos

"Y usted mi coronel ¿se sentiría cómodo con un tanga?", dijo la cabo primero

Guardia Civil sancionada
Pilar Villacorta, de espaldas, junto a otros miembros de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC).

El director de la Guardia Civil, Félix Vicente Azón, ha impuesto un mes de suspensión de empleo y sueldo por falta disciplinaria grave a la cabo 1º María del Pilar Villacorta, exresponsable de la Mujer de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), quien se quejó de la falta de chalecos antibala adaptados a la anatomía femenina.

Según el expediente, los hechos tuvieron lugar el 5 de octubre de 2016, en la galería de tiro de la Comandancia de Cantabria. Dias antes del ejercicio, la cabo 1º ya avisó de que ella no disponía de chaleco femenino y solo tenía uno masculino que le quedaba grande, advirtiendo de que solicitaría a la Oficina de Riesgos Laborales que lo evaluara.

El coronel autorizó a las agentes a realizar el ejercicio de tiro sin chaleco pero, una vez concluido éste, el teniente director del ejercicio decidió, con el visto bueno del jefe, que las guardias regresaran a la galería para instruirles sobre la forma correcta de colocárselo.

El propio expediente reconoce que el teniente entró en contacto físico con las agentes para ajustarles dicha prenda o colocar correctamente las anillas y tirar de ellas, "con la única finalidad de que el chaleco se adaptara en lo posible a la anatomía tanto de la cabo 1º como de las guardias”. Respecto al coronel, asegura que “se comportó siempre de forma extraordinariamente correcta e incluso, como señala algún testigo, de modo paternalista”.

Según el instructor del expediente, Villacorta alegó que “esos chalecos no eran acordes a su anatomía y que no entendía por qué se les obligaba a ponérselos”. Si al principio “se mostró simplemente indignada”, agrega, luego su actitud “pasó a ser claramente irrespetuosa” y, dirigiéndose a su superior, afirmó: “Y usted, mi coronel, si a usted le pusieran un tanga, ¿se sentiría cómodo?”

La cabo 1º presentó una denuncia contra el coronel por humillación, atentado contra su dignidad y discriminación por razón de sexo, pero fue archivada por el juzgado togado militar. Por su parte, el instructor del expediente disciplinario propuso imponerle tres meses de suspensión de empleo y sueldo, la máxima sanción posible, pero el nuevo director de la Guardia Civil la ha rebajado a uno.

Se da la circunstancia de que el 5 de septiembre de 2016, solo un mes antes del incidente, Villacorta elevó una queja formal por la falta de chalecos antibala para mujeres, por lo que fuentes de su defensa estiman que lo sucedido en la galería de tiro y el posterior expediente disciplinario fueron una represalia por su demanda. Dado que la cabo 1º fue vocal del Consejo de Personal de la Guardia Civil, en representación de la AUGC, su sanción ha sido informada por dicho órgano asesor, en el que se sientan las asociaciones profesionales del instituto armado.

Su caso no es aislado. Basándose en expedientes instruidos antes de su llegada, Azón ha impuesto un mes de suspensión de empleo y sueldo a otros dos representantes de la AUGC, los guardias  civiles Juan Couce y Alberto Alegría.

AUGC ha anunciado que recurrirá las tres sanciones ante la ministra de Defensa, Margarita Robles, y ha emplazado al Gobierno a demostrar que apuesta por el dialogo y el entendimiento, en vez de reprimir y perseguir a quienes luchan por mejorar las condiciones de trabajo de los guardias civiles.

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