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Sánchez propondrá a Casado pactos de Estado sobre la crisis migratoria y Cataluña

Es el primer encuentro del nuevo líder del PP con el presidente del Gobierno desde su elección en el congreso del partido

Pedro Sánchez y Pablo Casado. En vídeo, declaraciones del presidente del PP.

Gobierno y oposición pueden y deben preservar un espacio para el entendimiento sin menoscabo del papel legítimo de cada uno. Con esta tesis, el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, propondrá este jueves al presidente del PP, Pablo Casado, explorar cinco asuntos de Estado en los que trabajar juntos: la situación de la inmigración, la política europea, Cataluña, la violencia de género y las infraestructuras para la cohesión territorial de España. El líder del PP, por su parte, coincide en hablar de inmigración y Cataluña, ley electoral y déficit.

En plena refriega del PP contra el Gobierno socialista, el jefe de Gobierno convoca al líder del partido conservador, Pablo Casado, para mantener su primera reunión en la Moncloa. Además, le quiere proponer pactos en algunas de las materias en las que Casado y su equipo se muestran especialmente beligerantes contra el PSOE. Ambos políticos se verán las caras este jueves tras la llamada que Sánchez le hizo para felicitarle nada más ser elegido en primarias el pasado 21 de junio con la intención de mantener una reunión lo antes posible.

Nada de lo que está haciendo el Gobierno le parece bien, en una línea similar a la sostenida por el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, aunque la dureza de este supera a la del nuevo presidente del PP.En este clima, el presidente del Gobierno hablará a Casado de “oposición de Estado” y tratará de llevar a su ánimo la conveniencia de sacar de la gresca cotidiana la política de inmigración y la crisis en Cataluña.

En total, cinco pactos de Estado. Además de los citados, añadirá política europea, violencia de género e infraestructuras. Este último apartado pretende alejar de la lucha partidista los proyectos destinados a la cohesión territorial del país, señalan fuentes gubernamentales. “Estoy segura de que las ofertas que va a hacer el presidente de Gobierno a un líder joven, como es el señor Casado, las va a entender perfectamente”, señaló ayer la vicepresidenta de Gobierno, Carmen Calvo, sin especificar los temas. Eso sí, en todo momento mostró una aparente extrañeza ante las posiciones defendidas por Casado, y también por Albert Rivera, en esta crisis migratoria, que les alejan “de Macron, Merkel, Costa, y Sánchez”, enumeró la vicepresidenta.

Abrazar a guardias civiles

Sin especificar si es con voluntad de pacto o para que el presidente del Gobierno conozca sus posiciones, el líder del PP quiere hablarle de cuatro temas: reforma de la ley electoral municipal, el refuerzo institucional frente al independentismo, la respuesta a la crisis migratoria y los compromisos con la UE en cuanto al objetivo de déficit y el techo de gasto, según fuentes del PP. Sobre el desafío soberanista, propone llevar al Código Penal los delitos de sedición impropia y declaración ilegal de referéndum. Durante la campaña de primarias habló, incluso, de ilegalizar a los partidos independentistas.

En el apartado migratorio, Casado cree que las autoridades no están apoyando a las fuerzas de seguridad que vigilan las fronteras, hasta el punto de que hoy viaja a Ceuta y Algeciras con el propósito de “abrazar” a los agentes. Mantiene que la gestión del Ejecutivo es más “buenista” que efectiva y que está produciendo un “efecto llamada” con “decenas de millones de inmigrantes intentando llegar a España”.

El Gobierno considera que un discurso “tan desmedido” carece de credibilidad. Los puntos de partida sobre Cataluña también son dispares. Casado muestra su disposición a aplicar de nuevo el artículo 155 de la Constitución. Pero tampoco niega esa posibilidad el actual Gobierno si el Ejecutivo catalán cometiera delitos. Esta es la posición de Sánchez, no expresada en alto, aunque ayer el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, lo desveló tras reunirse con él en la Moncloa. “No le temblaría la mano si tuviera que aplicar el 155”, señaló Revilla, tras precisar que, en principio, está por el diálogo pero no por aceptar la autodeterminación.

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