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El fracaso de las votaciones fuerza al Ejecutivo a buscar un gestor provisional de RTVE

El Gobierno busca a un gestor que dirija la corporación hasta el concurso

Tomas Fernando Flores
Tomás Fernando Flores, en una imagen de archivo.

Vuelta a empezar. El Gobierno busca a un profesional que pueda hacerse cargo de RTVE hasta que su consejo de administración pueda ser renovado y se nombre un presidente. Ausencias y errores de cuatro diputados han conducido a la última opción que contemplaba el decreto del Gobierno, que es la elección de un administrador único. La contrariedad del Gobierno es absoluta, en medio de las críticas del PP y de Ciudadanos. Tomás Fernando Flores se ha retirado tras el fiasco de la votación y el Ejecutivo busca a un gestor provisional de la propia casa.

Todo el plan se vino abajo el pasado lunes, después de la votación en el Congreso en la que se iba a completar la elección de los consejeros de RTVE, tras el fracaso en el Senado, e iba a producirse la primera votación —habría sido necesaria una segunda— del presidente de la corporación, Tomás Fernando Flores. El error de dos diputados y la ausencia de otros dos cerró definitivamente esa posibilidad. Casi de inmediato, Fernando Flores, director de Radio 3, hizo saber al Gobierno que retiraba su candidatura.

El desánimo cundió en el Gobierno, en las filas del PSOE y en las de Podemos al constatarse que toda la operación para elegir un consejo provisional y a un presidente, hasta que se produzca el concurso que prevé la ley, bloqueada durante meses, había fracasado.

Aunque el elegido para ocupar la presidencia tenía claro tras la votación que no iba a continuar en este proceso, se encontró horas después con la oposición de Podemos a que fuera él quien ocupara el cargo de administrador único. Los seis consejeros ya elegidos perdieron su condición al no poder completarse el equipo por los votos insuficientes.

Con esta situación, se pasa necesariamente al último estadio que prevé el decreto, que es la elección de un administrador único, que también requerirá dos votaciones, que previsiblemente se producirán la próxima semana. Tras horas de conmoción, el Gobierno busca desde el martes a esa persona que, en principio, saldrá de RTVE, según señalan fuentes gubernamentales.

No está siendo sencillo. Los sondeos a periodistas de RTVE para que ocupen este puesto provisional se están saldando, de momento, con negativas. Tiene pocos alicientes hacerse cargo de la corporación durante unos meses después de tantas idas y venidas, con tres candidatos propuestos y descartados. Las fuentes consultadas reconocen que aceptar dicho puesto supone cierto sacrificio, tiene la oposición del PP y Ciudadanos, y no existe la menor garantía de que quien lo ocupe pueda después ser elegido en el concurso que se pondrá en marcha para la eleccion definitiva. Además, el que acepte dicho cargo provisional debe tener el reconocimiento general de los empleados de la corporación.

El último cartucho

Nadie en el Gobierno quiere pensar que este último cartucho también falle por errores en las votaciones. Los partidos aún no han zanjado el debate sobre si esos fallos de la votación en el Congreso fueron involuntarios o planificados para que el consejo de administración no saliera adelante con los miembros propuestos por el PSOE, Unidos Podemos y el PNV.

A la sexta votación en la Cámara debía haberse conseguido elegir a los 10 consejeros y el presidente, pero dos ausencias y dos errores en la votación secreta lo impidieron. Los intentos del PSOE de repetir la votación fracasaron rotundamente. A petición de la presidenta del Congreso, Ana Pastor, los servicios jurídicos de la Cámara rechazaron esa posibilidad. La distracción de dos parlamentarios, que se confundieron de papeleta, supuestamente, y la ausencia de un diputado del PDeCAT y otro de ERC propiciaron la primera derrota del Gobierno de Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados.

Los otros seis miembros que debían conformar el consejo de administración por parte del Congreso habían sido elegidos el 4 de julio. En su informe, los servicios jurídicos han señalado que esa elección ha quedado sin efecto al no completarse el consejo, como recoge el decreto ley que aprobó el Gobierno el 22 de junio para forzar el relevo de la cúpula de RTVE tras haber expirado su mandato. Este proceso habrá necesitado un total de ocho sesiones plenarias extraordinarias (seis en el Congreso y dos en el Senado), que no serán pacíficos, como se ha demostrado ya en los anteriores.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su comparecencia del martes para explicar su proyecto político, escuchó duras descalificaciones del portavoz del Grupo Popular, Rafael Hernando, y del presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, por haber puesto en marcha “un decretazo” y querer perpetrar “una cacicada”.

El fiasco propicia que se acelere el concurso y elección definitiva

No todo ha sido negativo en este proceso frustrado de elección de la cúpula de RTVE. Así lo quiere ver el Gobierno porque, en efecto, se ha desbloqueado la puesta en marcha de la ley. El Ejecutivo de Sánchez respondió con este decreto provisional al acuerdo del PP y de Ciudadanos para hacerse con la mayoría del número de expertos que, a su vez, deben elegir a los consejeros. Hace una semana las Mesas del Congreso y del Senado aprobaron por unanimidad poner en marcha el concurso público para elegir en tres meses a los diez miembros que lo compondrán. Una vez acelerado este proceso, los elegidos tendrían ese cargo por muy poco tiempo. Pero no lo serán ni un minuto al fallar las votaciones. Ahora solo falta un voluntario para conducir el proceso hasta la elección definitiva, si es que no hay equivocaciones al presionar el botón del voto.

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