Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Crimen de La Orotava: la madre murió estrangulada y las niñas, asfixiadas

Se han encontrado sedantes en la mujer, por lo que todo apunta a que fue drogada antes de ser estrangulada

Santa Cruz de Tenerife

Los resultados premiliminares de las autopsias practicadas a los cuatro miembros de la familia hallada muerta el lunes en La Orotava sitúan los fallecimientos en el sábado 14 de julio y apuntan a que la madre, de 40 años, y las hijas, de tres y cinco, murieron por asfixia. La mujer tiene marcas en el cuello “compatibles con estrangulación a lazo”. Las niñas, “por sofocación”. Los investigadores no descartan que fuesen sedadas antes por el padre, un militar de 45 años, que murió ahorcado y con las manos atadas. Aún faltan los informes toxicológicos.

Minuto de silencio esta mañana en el Cabildo de Tenerife. Foto: Europa Press. Vídeo: ATLAS

La macabra escena del crimen hallada el lunes por los agentes de la Guardia Civil en un piso de La Orotava (Santa Cruz de Tenerife) —una mujer y dos niñas pequeñas muertas, vestidas y tendidas en la cama de matrimonio con el cadáver de su perro a los pies; y el padre ahorcado en la habitación contigua— está llena de incógnitas.

Las informaciones que han trascendido hasta el momento y el resultado preliminar de las autopsias apuntan a que el hombre habría sido el autor de las muertes de su mujer e hijas y que, posteriormente, se habría ahorcado con las manos atadas. “Esa es aparentemente la secuencia de las muertes, pero para confirmarla habrá que esperar a los resultados de los análisis toxicológicos, que pueden demorarse hasta un mes y medio”, señalan fuentes próximas a la investigación.

Los forenses del Instituto de Medicina Legal de Santa Cruz de Tenerife han determinado que la mujer, Teresa M. L., canaria de 40 años, murió estrangulada, ya que tenía un hematoma en el cuello. También señalaron que aparecieron restos de espuma en su boca y en la de una de las dos niñas, lo que apuntaría a un posible uso de algún producto tóxico. Los resultados de esta autopsia preliminar señalan que solo se han encontrado sedantes en la madre, que sí habría podido estar drogada antes de morir.

El artilugio que presuntamente colocó el padre para ahorcarse colgándose del techo es otro de los aspectos que desconcierta a los investigadores. “Evidencia bastante premeditación: tuvo que hacer agujeros con un taladro en el techo”, indican. Y aseguran que en la mesa de esa estancia se encontró el bolígrafo con el que habría marcado los agujeros.

“Ella era una mujer social, a él pocos le conocían”

Muchos se sorprendieron ayer al ver la fotografía de Israel Rodríguez Miranda, corpulento y vestido de militar, en algunos diarios locales. Muchos en el municipio de La Orotava, 42.000 almas a las faldas del Teide, y donde residía desde hace casi 10 años con su mujer y sus dos hijas pequeñas y un perrito, no le habían visto nunca. “A ella sí, ella era social, traía a las niñas a un colegio céntrico, próximo al casco viejo, y a judo. La hija mayor estuvo en la entrega de medallas hace unos días”, comentan conocidos de la familia. Teresa, como se llamaba la madre, no trabajaba, pero ayudaba a su padre —conocido como El Bicho— en el negocio de la familia, “un barecillo convertido en punto de encuentro del vecindario desde hace cerca de 40 años”, comenta un vecino. “A él pocos le conocían”.

La familia, tenía previsto incinerar los cuerpos de la mujer y las niñas. Pero los análisis toxicológicos retrasarán todo y la juez, suplente en el juzgado número 1 de La Orotava ya ha mostrado resistencias a que los cuerpos sean incinerados.

Mientras los informes toxicológicos contribuyen a aclaran lo sucedido, una nota escrita por el padre, militar condecorado con un distintivo rojo (pensionado) por sus acciones de combate en Afganistán y que trabajaba de técnico de mantenimiento en la base de helicópteos de Los Rodeos en la isla, es la única pista que tienen los agentes para desentrañar qué ocurrió y por qué.

Los investigadores se resisten a calificar los hechos como “crimen machista”. Sin embargo, así lo ha calificado el Gobierno canario. Fuentes próximas a la investigación no descartan “que hubiese un pacto entre el matrimonio”.

Los investigadores de la Policía Judicial de la Guardia Civil ya están tomando declaración a los familiares de ella y a los de él, que llegaron ayer a Tenerife desde Zamora, su lugar de origen. Además, analizan los dispositivos móviles de los fallecidos para encontrar alguna pista. Y están realizando también un estudio patrimonial de la familia para averiguar si las deudas y los problemas económicos pudiesen estar detrás de lo ocurrido.

Ha trascendido poco sobre el contenido de esa nota manuscrita hallada junto a los cuerpos. Pero se sabe que da instrucciones precisas sobre qué hacer con los cuerpos: “Dice lo que ella quería hacer con el suyo después de muerta y lo que ambos habían acordado que harían con los de las niñas”, cuentan fuentes cercanas a la investigación. Y también evidencia desavenencias con los familiares de ella y les reprocha “la falta de ayuda” que les habían prestado, según las mismas fuentes. Es precisamente el contenido de esa nota, el que hace dudar a los agentes de que sea un crimen machista.

Sin denuncias

Según fuentes judiciales, no consta ninguna denuncia por malos tratos, aunque son multitud los casos de violencia de género en los que no consta denuncia previa.

Las discrepancias sobre cómo calificar este caso se han hecho evidentes entre el Gobierno de Canarias y la Delegación de Gobierno. Por su parte, el Gobierno de Canarias emitía a última hora del martes un comunicado en el que adelantaba que la mujer fue asesinada presuntamente por su pareja. En paralelo, fuentes oficiales de la Delegación del Gobierno precisaban que en ningún momento habían confirmado ningún detalle del caso a los medios de comunicación a través de comunicado o nota de prensa. Y ayer insistían en que el caso sigue en fase de investigación. “Es necesario avanzar en las pruebas que determinen las causas de los fallecimientos, esperar a resultados finales de informes técnicos, así como en los resultados facilitados por los agentes implicados en la investigación”, justificaban. Y, a la vez, el Gobierno de Canarias mostraba de nuevo su “más enérgica” condena y su “dolor”. Y el consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad, José Miguel Barragán, trasladaba sus condolencias a la familia y reafirmaba su compromiso con las víctimas de la violencia machista: “Tolerancia cero hacia los agresores para poner fin a la violencia de género”.

Más información