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La crisis del PP catalán obliga a una diputada a renunciar a su acta de concejal de Barcelona

La dirección pide dedicación exclusiva y busca acomodo a políticos sin cargo tras la debacle electoral

Javier Mulleras, Alberto Fernández Díaz y Àngels Esteller, en el salón de plenos del Ayuntamiento Ampliar foto
Javier Mulleras, Alberto Fernández Díaz y Àngels Esteller, en el salón de plenos del Ayuntamiento

La crisis provocada por la debacle electoral el PP catalán llevará a que la diputada Àngels Esteller renuncie este viernes a su acta de concejal en el Ayuntamiento de Barcelona. Tras compatibilizar durante más de tres meses los dos cargos, además del sueldo de edil y la indemnización por desplazamiento correspondiente a la Cámara Baja, la política dejará su puesto municipal por las presiones de la dirección. La necesidad de contar con representantes dedicados a tiempo completo a Cataluña y el deseo de encontrar acomodo a los cargos populares que han perdido su puesto supone un elemento diferencial en la decisión de que Esteller renuncie a ser edil, trabajo por el que cobra 84.532,08 euros brutos al año, más que el presidente, Mariano Rajoy (80.953,08 euros). Así, una treintena de diputados del PP compatibilizan el Congreso con un Ayuntamiento sin ningún problema, según los registros de la Cámara Baja.

"No había manera de que entendiera que tiene que dejar uno de los cargos, simplemente porque en otra época no se hizo así", resumió una fuente de la dirección nacional sobre Esteller, que en la décima legislatura sí pudo compaginar las dos actas. "El PP en Cataluña es un partido que lo está pasando muy mal, hemos vivido una debacle electoral muy grave", siguió en referencia a la necesidad de que los cargos del partido estén plenamente dedicados a la política regional.

"Llevo toda la vida en política y jamás he pensado en mí", le explicó en las últimas semanas Esteller a EL PAÍS. "Jamás he pedido que me aseguren nada", añadió, especificando que actuaba con naturalidad y que estaba a las órdenes del PP para hacer lo que el partido considerara más conveniente. La edil, que insistió entonces en que quería que la decisión fuera consensuada y la más conveniente para el partido, asegura que ahora trabajará desde Madrid "como una diputada-concejal" de Barcelona.

El PP catalán perdió siete diputados autonómicos en las regionales de 2017 (ahora tiene cuatro) y cinco ediles capitalinos en las municipales de 2015 (tiene tres), lo que dejó a numerosos representantes fuera de las instituciones al multiplicarse esos malos resultados por toda Cataluña. Ahora, el exconcejal Alberto Villagrasa sustituirá a Esteller, que ha estado 15 años en el consistorio. A su vez, la diputada reemplazó en el Congreso a Jorge Moragas, el exjefe de gabinete de Rajoy, nombrado embajador de España en la ONU.

En un primer momento, Esteller renunció a su sueldo de diputada para mantener el de concejal en el Ayuntamiento de Barcelona (84.532,08 euros al año), y sumarlo a los 1.842,10 euros mensuales que le correspondían por trabajar en Madrid y vivir fuera de la capital. Entonces explicó que sus motivos eran políticos, puesto que ejercía como portavoz en Barcelona, y que habría cobrado más de haber sumado el sueldo de diputada a las dietas de concejal (así lo hizo en su primera etapa en el Congreso, durante la décima legislatura, cuando llegó a cobrar más de 100.000 euros al año).

Una vez que formalice su renuncia al acta de edil, Esteller no tendrá problema en cobrar de la Cámara Baja, según fuentes parlamentarias. Le corresponde un sueldo base de 2.842,01 euros mensuales, a los que sumará ese complemento por desplazamiento de 1.842,10 euros .

La legislación española no permite compatibilizar dos sueldos públicos pero sí que un diputado pueda compaginar su escaño con una alcaldía o concejalía, siempre que "no se menoscabe el régimen de dedicación absoluta a las tareas parlamentarias", como así lo establece la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG).

Las decenas de diputados a los que el PP permite mantener sus actas de concejal, e incluso sus puestos de alcaldes, refleja que la decisión de que Esteller deje de ser edil está directamente relacionada con la crisis del partido en Cataluña. Sin embargo, el líder popular, Xavier García Albiol, es diputado y concejal en el Ayuntamiento de Barcelona. Y, hasta hace poco, compaginaba esos dos cargos con el de senador. Casi una treintena de representantes populares dividen su tiempo entre el Congreso y sus Ayuntamientos. Ninguna otra formación parlamentaria tiene tantos diputados en esa situación. La mayoría cobran dietas por acudir a las reuniones de los órganos colegiados, aunque también hay representantes del partido de Rajoy que no cobran ninguna remuneración como concejales o alcaldes. En todo caso, la tendencia es que prefieran el sueldo de diputado al de concejal.