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El Gobierno apura la ley al máximo y autoriza un trasvase triple desde el Tajo

La orden firmada por la ministra de Agricultura condiciona el mantenimiento de las cesiones a la evolución de los embalses de la cabecera

El Ministerio de Agricultura ha autorizado una cesión de 60 hectómetros cúbicos de agua desde la cuenca del Tajo a la del Segura. Esa cantidad, el máximo que permite la norma vigente, llegará hasta Murcia, Alicante y Almería a razón de 20 hectómetros cúbicos mensuales, como propuso el martes la comisión técnica que debe analizar la viabilidad del trasvase. La transferencia se condiciona a que el nivel de los embalses de la cabecera del Tajo (de donde sale el agua) no baje de los 400 hectómetros cúbicos ningún día de mayo y junio. Por debajo de los 400 la ley no permite transferir ni una gota.

Estado del embalse de Entrepeñas, en la cabecera del Tajo, este martes. Ver fotogalería
Estado del embalse de Entrepeñas, en la cabecera del Tajo, este martes.

La orden firmada este miércoles por Isabel García Tejerina (en los próximos días será publicada en el BOE) que autoriza la cesión de los 60 hectómetros cúbicos desde ahora y hasta final de junio contiene una salvaguarda: "si durante los meses de mayo y/o junio de 2018 se constatase modificación de situación de nivel 3 [es decir, que los embalses de la cabecera contengan menos de 400 hectómetros cúbicos], se procedería a la convocatoria de la Comisión Central de Explotación para revisar los acuerdos adoptados". Hasta ahora bastaba con que ese nivel se mantuviera el día 1 del mes.

El 1 de abril los dos embalses de la cabecera del Tajo (Entrepeñas y Buendía) acumulaban 463 hectómetros cúbicos. El nivel de los 400 (que supone un 16% de su capacidad total) se superó el 20 de marzo gracias a las abundantes lluvias del mes pasado. El último trasvase data de mayo de 2017 y solo la posibilidad de que se reabriera desató el enfrentamiento entre la comunidad desde donde sale el agua (Castilla-La Mancha) y Murcia, una de las que la recibe.

Finalmente, el ministerio ha decidido reabrir el trasvase. Y lo hace a partir del informe de la comisión central, al que ha tenido acceso EL PAÍS y donde se señala que "con los datos conocidos" a principios de este mes de abril es "nula la probabilidad" de que de aquí a julio los dos embalses de la cabecera puedan bajar del nivel de 400 hectómetros cúbicos.

Según ese informe, en la reunión de la comisión del trasvase (que está formada por miembros del ministerio y de las confederaciones del Tajo y del Segura, dependientes también de ese departamento) se analizaron "varias hipótesis de trasvase y los riesgos que conllevaría cada una de ellas". Y, "teniendo en cuenta la prevalencia del abastecimiento urbano y las cautelas precisas", se elevó una propuesta a la ministra "con un nivel de riesgo que se considera aceptable", apunta el texto. Básicamente, lo que se decidió fue apurar la normativa vigente y trasvasar el máximo posible.

Mala situación de los embalses

Aunque se ha superado ese nivel de los 400 hectómetros, los dos embalses de la cabecera del Tajo están en una mala situación. De los cuatro niveles que hay para clasificar esas reservas, ahora mismo se está en el tercero, que solo permite autorizar un máximo de 20 hectómetros cúbicos mensuales. Y la comisión ha propuesto apurarlo completamente (20 hectómetros mensuales en abril, mayo y junio) tras casi un año sin cesiones y con varias protestas de los agricultores de Murcia, Alicante y Almería por la falta de agua para regar

"Es insultante que se apruebe un trasvase triple a la primera gota que ha caído tras meses de sequía", ha criticado este miércoles el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. El presidente socialista de esta comunidad ha anunciado que las Cortes de Castilla-La Mancha llevarán al Congreso de los Diputados una enmienda para que las desaladoras del Levante funcionen al 100% y para que el precio del agua que deben pagar los regantes de esa zona baje, para acabar así con las cesiones desde el Tajo.

Por su parte, el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio (PP), ha defendido que "la ley es la ley", en referencia a la norma que rige el actualmente el trasvase y fija los límites. Esas reglas son fruto de un acuerdo al que en 2013 llegaron el Gobierno central y los presidentes de Madrid, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Extremadura y Murcia. El problema surgido ahora es que, cuando se firmó ese acuerdo, todas esas Administraciones estaban en manos del PP. En estos momentos Castilla-La Mancha la gobiernan los socialistas y la oposición al trasvase es rotunda.

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