Trapero dice que alertó a Puigdemont que el referéndum era un riesgo para la seguridad ciudadana

El exjefe de los Mossos relató a la juez que mantuvo dos reuniones con el expresident para separar al cuerpo del procés

El exjefe de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, ha informado a la juez Carmen Lamela, que le imputa dos delitos de sedición por su papel en el proceso independentista catalán, de que en los días previos al referéndum ilegal de autodeterminación del 1 de octubre mantuvo dos reuniones con el entonces presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. En ellas, el jefe policial planteó al político que mantener la consulta, que ya había sido prohibida por el Tribunal Constitucional y los jueces, suponía un riesgo para la seguridad ciudadana, por que iba a congregar en las calles a dos millones de personas.

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Trapero también le expresó a Puigdemont su malestar por las manifestaciones públicas de algunos miembros del Govern, entre ellos el propio consejero de Interior, Joaquim Forn, que garantizaban que los Mossos facilitarían y promoverían el referéndum ilegal. “El procés estaba al margen de los Mossos”, dijo Trapero a la juez, según fuentes de su defensa. En las reuniones participaron, por la parte política, Puigdemont, Forn y el exvicepresidente Oriol Junqueras, y por la policía catalana, Trapero, su entonces número dos Ferran López y los comisarios Joan Carles Molinero, Manel Castellví y Emili Quevedo.

Los encuentros citados por Trapero se celebraron los días 26 y 28 de septiembre en el Palau de la Generalitat. Según las mismas fuentes próximas al mayor, estas reuniones le fueron supuestamente apuntadas a la magistrada en un escrito presentado ante el juzgado el 19 de diciembre, en el que Trapero pedía la práctica de una serie de 10 actuaciones de investigación. De estas diligencias, la Fiscalía se opuso el 16 de enero a la práctica de cuatro, entre ellas las testificales de las siete personas que supuestamente participaron en las reuniones, y la juez hizo lo que le pidió el ministerio público.

Este viernes, la fiscalía ha pedido a la juez poner a Trapero en libertad bajo fianza de 50.000 euros. Y lo ha hecho, entre otros motivos, porque “se han conocido detalles importantes que [el mayor] anteriormente ocultó”. En realidad, la defensa del policía hizo mención a los encuentros en su escrito del 19 de diciembre, después de haber sido interrogado por Lamela el 16 de octubre sobre su actuación en la jornada del referéndum.

Trapero fue relegado a tareas administrativas después de que el Gobierno aplicara el artículo 155 de la Constitución e interviniera la autonomía catalana el mismo día de la proclamación de la independencia, que ahora los principales implicados en ella califican de “simbólica”. En el duro auto por el que citó a Trapero para declarar este viernes, la magistrada consideraba que la actuación de los Mossos el 1 de octubre y en las jornadas anteriores “fue dirigida a obstruir cualquier actuación que bloquease el plan estratégico hacia la independencia”.

"La conducta observada por los Mossos desde el 20 de septiembre hasta la fecha del referéndum, enmascarada bajo los principios de actuación policial de proporcionalidad, congruencia y oportunidad, fue de total inactividad", señalaba la magistrada en el auto de citación del pasado lunes. Trapero, afirmaba Lamela, dio órdenes sin firma y de carácter "genérico y ambiguo" para "anular cualquier actuación que bloquease el plan estratégico hacia la independencia".

FOTO: Trapero a su llegada a la Audiencia Nacional.ULY MARTIN / atlas (atlas)
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