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Un asesinato con sangre falsa para extorsionar a su exnovia en la Costa del Sol

Un hombre simula con cuatro amigos su muerte apuñalado para estafar 60.000 euros a una mujer con la que había roto

Urbanización de Marbella en la que reside la víctima de la extorsión
Urbanización de Marbella en la que reside la víctima de la extorsión

Cinco hombres, entre ellos un ex guardia civil, han sido condenados por hacer creer a una mujer de nacionalidad alemana que residía en la Costa del Sol que tenían capacidad para inculparla en el asesinato de su exnovio. El hombre no estaba muerto, pero los inculpados hicieron creer a la mujer que había sido asesinado. El grupo, con el que el exnovio colaboró posando para fotografías en las que aparecía cubierto de sangre falsa, reclamó a la víctima un millón de euros y logró que ella les pagara 60.000 euros en cuatro entregas. Los cinco acusados reconocieron ante el tribunal el pasado noviembre que habían urdido y participado en este plan y no hizo falta celebrar el juicio. La Audiencia de Málaga les ha condenado a un año y nueve meses de prisión por estafa. El antiguo novio está huido de la justicia.

Esta rocambolesca extorsión, en la que cada uno de los estafadores tenía un papel bien definido, ocurrió en 2014, en la urbanización Medina de Banús de Marbella. En un día indeterminado de marzo, la víctima recibió una visita de tres hombres —uno de ellos sin identificar— que se hicieron pasar por policías dispuestos a no dirigir una investigación por asesinato contra ella a cambio de dinero. Los dos identificados por los investigadores son el ex guardia civil —que entonces estaba en situación activa, pero sin destino— y otro hombre, fotógrafo de profesión.

En la visita a su víctima, según recoge la sentencia, mostraron a la mujer unas fotografías realizadas "con el consentimiento de su expareja" en las que este posaba como si hubiera sido asesinado. En una de ellas, su antiguo novio —al que se considera en clara "connivencia con los acusados"— aparece tendido en el suelo, con la mitad de la cara manchada de líquido rojo y la camiseta también tintada. Para darle credibilidad a la situación, el ex guardia civil mostró su pistola y su placa policial. La petición fue clara. Si no quería que le incriminaran en la muerte de su expareja, debería pagarles un millón de euros. Le dieron a la mujer un teléfono para comunicarse exclusivamente con ellos y empezaron a hacerle creer que la estaban vigilando y conocían todos sus movimientos.

Los otros tres condenados eran dos amigos de la mujer y un tercero, abogado, que se encargó de recoger el botín. Los dos amigos simulaban que la apoyaban y la ayudaban en este difícil trance, "mientras se aprovechaban de lo que sabían o de lo que ella les contaba" para lograr amedrentarla, recoge la sentencia. La situación creó tal angustia en la victima, que llegó a temer por su vida porque no podía entregar todo el dinero que le pedían. Finalmente fueron detenidos el 29 de abril de 2014 y se les intervinieron unos 14.000 euros que se han considerado "ganancias de su ilícita actividad" . Además de haber sido condenados a un año y nueve meses de prisión por la estafa, tendrán que indemnizar a la mujer con 60.000 euros más los intereses y ninguno de ellos podrá acercarse a menos de 200 metros de ella en cinco años.

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