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José Enrique Serrano: “El PDeCAT y ERC deberán plantearse en serio si forman parte del Congreso”

El presidente de la Comisión que aspira a plantear una reforma de la Constitución admite que no será fácil lograr un entusiasmo como el del 78

Jose Enrique Serrano, presidente de la Comision para la evaluación y modernización del Estado de las Autonomías, en el Congreso de los Diputados.

José Enrique Serrano (Madrid, 1949) preside la comisión que debe proponer una solución para la crisis territorial que aqueja a España. Los trabajos acaban de comenzar, sin los nacionalistas ni Podemos. El que fue jefe de Gabinete de los dos presidentes socialistas cree que se requieren más de los seis meses que pactaron Mariano Rajoy y Pedro Sánchez para cumplir con el mandato de elevar un informe de propuesta de reformas sobre el modelo territorial.

Pregunta. Los tres ponentes vivos de la Constitución insistieron en su comparecencia en la comisión en el resultado del referéndum del texto del 78, con un 87,8% a favor. ¿Teme que no se logrará el mismo apoyo a una reforma de la Constitución? ¿Existe hoy el consenso suficiente para realizarla?

Respuesta. El consenso lo ha fijado la propia Constitución, dos tercios en las reformas fuertes. La Constitución del 78 fue en términos de refrendo popular la manifestación más viva del entusiasmo del país con la democracia recién recobrada. 40 años después y con esta democracia aburrida de los países democráticos avanzados, encontrar un entusiasmo paralelo no es fácil.

P. Pero, ¿es el momento? Hay quien duda de que el clima sea propicio. "Hay demasiada ira", dijo José Pedro Pérez Llorca.

R. Ha habido dos reformas y mínimas en estos 40 años. Las dos no son caprichos, responden a una necesidad. La pregunta que yo hago es: ¿tenemos un problema o no? Ese problema es España. Evidentemente, se manifiesta en Cataluña, pero todos somos conscientes de que han aflorado algunos problemas de funcionamiento del modelo territorial e institucional. Los ponentes dijeron que algunos eran de diseño. Coincidieron en el Senado. Hay una conflictividad en el Tribunal Constitucional desaforada por problemas competenciales. ¿Hay que ir a reformar al completo el título VIII y las normas conexas? No. Pero algo hay que hacer.

P. Si fuera algo concreto, ¿podría hacerse sin referéndum?

R. Depende de qué preceptos se toquen. El título preliminar y cuarto exigen una reforma fuerte. Si no se tocan, se podría hacer una reforma suave que es la de las dos ocasiones anteriores. Incluso sin tocar el título preliminar, si fuese una reforma que tocase en buena medida el título VIII la prudencia política nos dirigiría al referéndum. Eso hay que verlo al final, no al principio. Pero hay un grupo político que ha advertido de que si se toca una coma de la Constitución, ellos exigen referéndum.

P. ¿Cree que sería posible darle un tratamiento diferenciado a Cataluña?

R. Miquel Roca dijo que la democracia también es reconocer la singularidad. Yo estoy de acuerdo. Hay algunas singularidades que son muy claras y también deberían serlo sus consecuencias. No es lo mismo Cantabria que Andalucía o un territorio archipelágico que uno continuado. Pero no hemos sacado conclusiones de esto. ¿Eso significa que Cataluña debe tener un régimen en todo y por todo diferenciado de las otras 16? Probablemente no. ¿Eso significa que Cataluña no puede tener un tratamiento diferente en determinados ámbitos? Probablemente no. No sé cuál será el camino, pero ¿Cataluña tiene singularidades? Sin duda.

P. Los diputados del PDeCAT Carles Campuzano y Jordi Xuclà asistieron a dos comparecencias en la primera sesión. ¿Tiene alguna pista de que sea un gesto que pueda prolongarse?

“El PSOE acude con voluntad de renuncia"

A la pregunta de si federalismo es un concepto polémico, Serrano responde que lo importante de las cosas no es cómo se llaman, sino "cómo funcionan". "El PSOE quiere que nuestro sistema territorial funcione de acuerdo a los procedimientos característicos de los Estados federales" afirma el presidente de la comisión territorial que, sostiene, es la propuesta que defenderá el PSOE. "Si no cuenta con la mayoría" continúa, los socialistas deberán decidir si lo importante es que figure la palabra federal ligada a España o que la Constitución esté llena de instrumentos federales. "Porque no vamos a cambiar Comunidad de Madrid por Estado de Madrid", afirma.

En cuanto al concepto de plurinacionalidad, Serrano dice que no quiere interpretar al secretario general ni al PSOE. "En el preámbulo de la Constitución española se habla de 'los pueblos de España'. Pueblo se vincula con nación. La nación es algo más natural y el Estado es una construcción donde se dota a la convivencia de normas que la hagan posible y estable", observa. En su opinión, el PSOE sabe que su propuesta se cambiará en consecuencia del pacto, y como el partido lo tiene claro, "acude con una de las claves: tener voluntad de renuncia".

R. En términos informales se nos ha transmitido que si no todos, varios de los partidos que hoy no asisten a la comisión tenían intención de incorporarse en este mes. No sé si lo van a hacer ni cuándo. Sí digo que el PDeCAT y ERC tienen que plantearse en algún momento en serio y con perspectiva de futuro si forman parte real o no del Congreso de los Diputados. Y si es así parece realmente insostenible que no formen parte de una comisión que discute y evalúa una parte tan importante como es el Estado de las autonomías.

P. ¿Sería un problema avanzar hacia un consenso con solo tres de los grandes partidos y sin los catalanes?

R. A todos nos gustaría que si la comisión acaba proponiendo una reforma, estuviera avalada por el mayor número de miembros de la Cámara. Lo que no es sensato son dos cosas: una, prescindir a priori de la participación de nadie. Pero tampoco es sensato decidir a priori que si no está tal grupo, el acuerdo no puede seguir adelante. Como tampoco que la reforma se resuelva solo en términos aritméticos. Hay que buscar algo más, una mayoría social que la respalde.

P. Podemos tiene cinco millones de votantes.

R. ¿Sobre cuántos? Tiene 71 diputados. El problema es que Podemos no quiere una reforma de la Constitución. Esto es el régimen del 78 y quiere un proceso constituyente.

P. Ha habido quejas de frivolidad por la propuesta del PSOE de incluir a periodistas y artistas entre los comparecientes en la comisión.

R. Lo que yo quiero ver es un intento de buscar voces de ciudadanos. La Constitución no puede ser solo obra de políticos o de juristas. A eso responde también buscar a gente conocida. Igual no se ha explicado muy bien.

P. ¿Todo esto terminando antes del verano?

R. No. Hemos empezado el 10 de enero. Hay más de 200 comparecientes propuestos. En los seis meses que acordaron el presidente del Gobierno y Pedro Sánchez, o lo limitamos o es imposible. Yo creo que es mejor oír a la gente. Creo que cumpliríamos políticamente el significado del acuerdo entre el presidente y del secretario general del PSOE si en este año elevamos el informe y la propuesta de medidas. No pasa nada si en vez de terminar de terminar las comparecencias en junio, acaban en julio o agosto.

P. Si aceptamos que el clima es complicado y que el consenso no será fácil, ¿sería posible un giro de la Comisión hacia objetivos más realistas?

R. Esta comisión tiene, según la propuesta socialista original, dos objetivos. Uno, hacer una evaluación de los 40 años del Estado autonómico y modernizarlo mediante propuestas de modificaciones legislativas. El PSOE no cree que la modernización del Estado autonómico gire solo sobre reformas en la Constitución, sino que también debe incorporar reformas en la legislación y en la práctica diaria. Esa forma distinta debe consistir en que se busque el entendimiento antes de decidir y no solo resolver los conflictos por una decisión unilateral. Claro que es más incómodo gobernar con 17 gobiernos repartidos por el territorio, pero es más democrático.

P. ¿Existe el peligro de que, una vez abierta la reforma, haya una solución más recentralizadora?

R. No. Ninguno de los grupos con representación tiene entre sus objetivos acabar con el Estado de las autonomías. Se habla mucho, por el conflicto en Cataluña, de que hay que recuperar la competencia en educación; que hay mucho gasto en sanidad y hay que recuperar las competencias; se ha sostenido que hay acabar con los Mossos d'Esquadra. Pero las grandes transferencias de los temas que hoy están en la picota son todas del Gobierno de Aznar. Al final la recentralización también se convierte en una coartada para partidos nacionalistas. Los grandes partidos no estamos en esto. Cuando se dice que hay problemas en la distribución de competencias, siempre pregunto en cuáles. El Grupo Socialista sabe que a un debate sobre reforma constitucional hay que acudir con propuestas, pero también sabiendo que como la Constitución va a ser un gran pacto, las propuestas que aportas van a tener que competir con otras de otro signo y que habrá que pactarlas.

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