Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Solo Podemos niega en el Congreso la injerencia de Moscú en la crisis catalana

"Rusia está en la guerra de la información con España y el resto de la UE", afirma una investigadora del Instituto Elcano

“Si anda como un pato, nada como un pato y hace cuac cuac, suele ser un pato”. El portavoz del PSOE, Antonio Hernando, ha resumido el sentir de los grupos tras escuchar en el Congreso a Mira Milosevich, experta del Real Instituto Elcano, apuntar al Gobierno ruso como responsable último de la campaña de desinformación en las redes sociales sobre la crisis catalana. La excepción ha sido el portavoz de Podemos, Rafael Mayoral, quien ha arremetido duramente contra la investigadora, a la que acusó de participar en una “campaña de intoxicación”.

Julian Assange, fundador de Wikileaks, en un balcón de la Embajada de Ecuador en Londres en mayo pasado. En vídeo, declaraciones de Mira Milosevich y Rafael Mayoral.

Hasta ahora, las sesiones de la Comisión Mixta de Seguridad Nacional se habían desarrollado en medio de una placidez soporífera. Las opiniones de los máximos responsables en ciberseguridad no levantaban pasiones. Pero el tono ha cambiado este jueves en la comparecencia de Mira Milosevich Juaristi, profesora de Historia de las Relaciones Internacionales de origen serbio que ha españolizado su apellido añadiéndole el de su marido: el escritor Jon Juaristi.

Milosevich ha explicado cómo el incremento de un 2000% de las menciones a Cataluña en medios rusos en los últimos días de septiembre se instrumentalizó a través de una brigada web de trolls (perfiles falsos) y bots (robots), con el apoyo de dos cadenas de noticias, RT y Sputnik, financiadas por el Estado ruso.

La investigadora del Real Instituto Elcano ha subrayado que Julian Assange, confinado en la Embajada ecuatoriana en Londres, llegó a retuitear 60 veces en un segundo, lo que escapa a las capacidades de un ser humano, y en San Petesburgo hay una conocida granja de trolls propiedad de un magnate amigo de Putin. Aunque los medios rusos no son los únicos que han difundido noticias falsas sobre la crisis catalana, ha admitido, “lo que distingue a Moscú es que usa la guerra de la información como estrategia militar y así lo recoge la vigente Doctrina Militar de la Federación de Rusia”. Prueba de ello es que esta misma injerencia ya se produjo, con distintos resultados, en las últimas elecciones en EE UU, Francia y Alemania, así como en el referéndum del Brexit.

La investigadora ha reconocido que “no existen pruebas materiales ni huellas informáticas” que demuestren que esta campaña ha sido ordenada por el presidente ruso, Vladímir Putin, o miembros de su Gabinete. Pero añadió: “La procedencia territorial y la complejidad de los medios e instrumentos tecnológicos a coordinar no pueden venir de un solo individuo, de un patriota [en alusión a los hackers patriotas que, según Putin, actuarían por su cuenta contra los medios que ofenden a Rusia], sino que detrás hay una estrategia planificada y el apoyo de agencias cercanas al Gobierno ruso”.

El objetivo de Moscú, ha asegurado, no es la independencia de Cataluña, sino debilitar a la UE y desacreditar el orden democrático-liberal, desviando la atención de sus problemas internos. Se trata de pagar a los países europeos con “su propia medicina”, en alusión al reconocimiento de la independencia de Kosovo.

"En el ciberespacio, es fácil tirar la piedra y esconder la mano"

El general Carlos Gómez López de Medina, jefe del mando conjunto de ciberdefensa, omitió referirse a la campaña de desinformación rusa, ya que su misión es bien diferente: proteger los sistemas de información de las Fuerzas Armadas.

Pero algunas de sus reflexiones arrojaron luz sobre el nuevo tipo de guerra sucia que se libra en el ciberespacio, donde es “más fácil, barato y eficiente atacar que defender”, algo que no sucedía en el teatro de batalla convencional. En la ciberguerra, explicó, se puede “lanzar la piedra y esconder la mano”, ya que conocer la autoría de un ciberataque es “extraordinariamente complicado”; y demostrarla resulta “la mayor parte de las veces imposible”.

Los portavoces de los grupos Mixto, Ciudadanos, PSOE y PP han agradecido la comparecencia de Milosevich y se han mostrado preocupados por sus conclusiones. “Es una tema muy importante que no debemos frivolizar”, ha dicho Luis Salvador, de Ciudadanos. “Usted puede decir cosas que las autoridades españolas no pueden, pero lo que no podemos es quedarnos callados”, ha agregado Hernando, del PSOE. “Todos estamos preocupados por los intentos de desestabilizar a nuestro país”, ha remachado Ana Belén Vázquez, del PP.

La nota disonante la puso Rafael Mayoral, de Podemos, quien se ha preguntado si los informes de Milosevich tienen la misma credibilidad que los que aseguraban que había armas de destrucción masiva en Irak en 2003; y le ha acusado de participar en una “estrategia de intoxicación” sin aportar “ni una sola prueba” de la implicación del Kremlin. Tal ha sido su agresividad, que el presidente de la comisión, el exministro José Manuel García-Margallo, ha salido en defensa de la compareciente, lo que ha provocado un encontronazo con el diputado.

“¿Está España en guerra con Rusia?”, ha preguntado repetidamente el dirigente de Podemos a la investigadora. “Rusia está en la guerra de la información con España y el resto de la UE”, le ha respondido.