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Interior reduce a la mitad el despliegue policial en Cataluña

El número de agentes del resto de España desplegados en la Operación Copérnico ha pasado de 6.000 a 3.000 en los últimos días

Zoido saluda a agentes desplazados durante la visita que hizo a Cataluña en pasado 7 de octubre. En vídeo, el ministro del Interior valora la situación de los agentes en Cataluña en una intervención en el Congreso esta semana.

La activación sin incidentes del artículo 155 y la ausencia de altercados en las calles de Cataluña desde entonces ha llevado a los máximos responsables del Ministerio del Interior a redimensionar el amplio dispositivo policial desplegado desde mediados de septiembre para hacer frente al desafío independentista. En los últimos días, cerca de la mitad de los 6.000 policías nacionales y guardias civiles que fueron desplazados desde otros lugares de España para participar en la llamada Operación Copérnico han regresado a sus plantillas de origen.

Los planes de Interior son mantener hasta final de año —una vez se hayan celebrado las elecciones autonómicas del 21 de diciembre— a los cerca de 3.000 efectivos que va a mantener desplazados como refuerzo de los 6.093 agentes de ambos cuerpos (2.929 policías y 3.164 guardias civiles) que están destinados de manera permanente en Cataluña, según confirman a EL PAÍS altos cargos del ministerio. El equipo de Juan Ignacio Zoido considera que con la responsabilidad del orden público en manos de los Mossos d’Esquadra —bajo la tutela de Interior tras la aplicación del artículo 155—, la misión de policías y guardias civiles ha quedado reducida en la actualidad a la protección de los edificios del Estado en Cataluña y de las infraestructuras críticas, además de las investigaciones en marcha sobre la organización del referéndum ilegal.

Por ello, Interior considera que mantener a tantos agentes en situación de espera es, en estos momentos, innecesario y costoso, ya que todos ellos reciben dietas especiales por su participación en el dispositivo. La reducción ha sido especialmente significativa en el número de agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP, coloquialmente conocidos como antidisturbios). En los días de mayor tensión, Interior llegó a tener desplegados en la Operación Copérnico a 44 de estos grupos —dos de ellos con sede fija en Barcelona—, lo que representaba dos terceras partes de los 2.700 policías que componen la plantilla total de estas unidades especializadas en orden público.

Según fuentes policiales, ayer ya habían retornado a sus bases 15 grupos, lo que representa cerca de 800 agentes. De los 29 grupos que permanecen, seis tienen su base habitual en Madrid y otros cinco, en Galicia, según las mismas fuentes. Estas unidades antidisturbios se alojan en los dos cruceros que permanecen amarrados en el puerto de Barcelona tras la marcha la semana pasada del barco Moby Dada, célebre por llevar en el casco un dibujo de Piolín.

Problemas de seguridad en otros lugares

El elevado número de agentes destinados a la Operación Copérnico —entre policías y guardias civiles desplazados y sus plantillas en Cataluña llegaron a superar los 12.000— provocó problemas puntuales de seguridad en otros lugares de España por carencia de efectivos, admiten a EL PAÍS responsables de Interior. Un acto de Unidos Podemos en Zaragoza en septiembre boicoteado por ultras destapó los mismos. La celebración de partidos de fútbol de alto riesgo —entre ellos uno de la selección española— obligó a detraer de manera provisional agentes al dispositivo.

Junto a los antidisturbios, también permanecerán en Cataluña, al menos hasta final de año, un número significativo de los efectivos de las Brigadas de Información de la Policía Nacional desplazados, especializados en lucha antiterrorista y que durante la Operación Copérnico se han encargado de las pesquisas sobre la organización del referéndum ilegal del 1 de octubre. Ellos fueron los que intervinieron el 26 de octubre abundante documentación interna de los Mossos cuando iba a ser incinerada en un vertedero y que la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela ha incorporado al sumario que instruye.

Horario reglamentario

Sí han retornado a sus lugares de origen la mayor parte de los agentes de policía judicial y de las Unidades de Prevención y Reacción (grupos polivalentes entrenados también en hacer frente a problemas de orden público) que habían sido desplazados durante septiembre y octubre. Una situación similar ha ocurrido con los efectivos de la Guardia Civil con funciones similares. Del instituto armado, aún permanecerán en Cataluña agentes de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS).

El primer paso de este repliegue se produjo ya el pasado 16 de noviembre. Ese día, los directores generales de la Policía, Germán López Iglesias, y de la Guardia Civil, José Manuel Holgado, remitieron sendas órdenes internas por las que desactivaban algunas de las medidas incluidas en el “dispositivo extraordinario de seguridad”. En concreto, la que impedía a los agentes que componen las plantillas de ambos cuerpos en Cataluña disfrutar de permisos y vacaciones. Con esa orden todos ellos volvieron al “régimen de jornada laboral y horario reglamentariamente establecido”.
Zoido ha insistido en que el dispositivo se mantendría “todo el tiempo que sea necesario”, aunque siempre ha rechazado informar sobre fechas concretas, número de efectivos o coste del mismo pese a los requerimientos que le han hecho diputados y senadores de varios partidos. Para ello, el Gobierno declaró todo lo relativo a la Operación Copérnico “materia reservada” en aplicación de la ley de secretos oficiales.

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