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Un cabo de los Mossos a un detenido: “Es un honor custodiarle. Tiene nuestro apoyo. ¡Fuerza, fuerza!”

Los pinchazos telefónicos revelan prácticas de "delincuencia organizada" entre los investigados por el 1 de octubre

El mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, en una rueda de prensa.
El mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, en una rueda de prensa.

Los Mossos d’Escuadra asesoraron a los promotores del referéndum ilegal del 1 de octubre y al Govern de Carles Puigdemont sobre cómo eludir las indagaciones de la Policía Nacional y la Guardia Civil.

Los pinchazos telefónicos recogidos por el instituto armado revelan que algunos de los detenidos el pasado 21 de septiembre por su participación en el operativo del referéndum fueron asesorados por expertos en seguridad. Los arrestados “adoptaron precauciones en sus comunicaciones propias del comportamiento de delincuencia organizada, tales como el uso de sistemas de comunicación que no son susceptibles de intervención, en alusión a WhatsApp, Telegram con autodestrucción en segundos, correo electrónico con borrado casi inmediato, etcétera…”.

La Guardia Civil sostiene que los investigados recurrieron a “diálogos prácticamente surrealistas”. “Donde hablan de esto, eso, aquél, sin referirse al objeto, asunto o persona”, recoge un informe del instituto armado.

Una de las conversaciones telefónicas registrada el pasado 23 de septiembre entre Joan Manel Gómez Sanz, responsable del voto electrónico, y un individuo llamado Jordi, muestra el buen trato de los Mossos d'Escuadra a los detenidos en los calabozos de la Ciudad de la Justicia de Barcelona". “Soy el cabo jefe de la sección y es un honor custodiarles allí, que sepan que nosotros les damos nuestro apoyo, lo que sea, lo que sea, que mucha fuerza y muchas gracias por lo que están haciendo, lo que sea cualquiera de nosotros, fuerza, fuerza…”

“La implicación del cuerpo de policía autonómica en este proceso proporcionado la seguridad necesaria a los participantes en el plan estratégico descrito anteriormente, es decir, a los miembros del Gobierno catalán, con la finalidad de protegerlos contra posibles investigaciones de las que puedan estar siendo objeto”, recoge un informe de la Guardia Civil.

Otro pinchazo entre el juez catalán Carlos Viver Pi y Sunyer y Margarita Gil, miembro del Consejo del Consejo de Garantías Estatutarias del Parlamento y esposa del exconsejero de Interior Jordi Jané, recoge el registro policial en el despacho del primero. La conversación se desarrolla en estos términos: "Me intervinieron el teléfono, ordenador y todo, pero todo estaba muy limpio. Buscaban el WhatsApp pero que lo habían limpiado porque me avisó tu marido [el exconsejero] hace tiempo".

El juez comentó que el marido de su interlocutora “ya hace tiempo” le avisó de que “limpiase” su teléfono y que “a ella no le encontrarían grandes cosas”.