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París y San Sebastián estarán conectadas en 2019 en alta velocidad

El proyecto ferroviario lleva más 30 años en negociación y ha sufrido retrasos por la complejidad técnica del trazado y los atentados de ETA

El ministro de Fomento y la consejera vasca a pie de obra en San Sebastián.
El ministro de Fomento y la consejera vasca a pie de obra en San Sebastián.

El tren de alta velocidad (TAV) circulará entre París y San Sebastián en 2019. El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, lo ha anunciado este sábado en San Sebastián, al oficializar el inicio de las obras entre Astigarraga e Irún en ancho europeo, que conectarán Francia y España. Una vez terminados los trabajos, los ferrocarriles podrán circular entre París y San Sebastián en ancho europeo y alta velocidad.

"Esperamos que este tramo entre Astigarraga y Hendaya esté terminado antes del verano de 2019", ha dicho De la Serna a pie de obra en la capital donostiarra, entre el ruido de los trenes de pasajeros y mercancías del nudo de las calles Barcelona y Víctor Hugo, y los gritos de los estibadores del puerto que aprovecharon la visita del ministro para protestar con insultos.

La consejera de Desarrollo Económico y Transportes, Arantza Tapia, que le acompañaba, considera este sábado "un día importante". "Después de tantos años de aislamiento en los que alguien decidió que no estuviéramos conectados con Europa, a partir de hoy vamos a conseguirlo", ha dicho. Han pasado más de 30 años, desde el acuerdo político inicial para construir el TAV vasco debido a la complejidad técnica del trazado, y al acoso de ETA, que lo puso en la diana con atentados y asesinatos.  Algunos de los tramos claves se han reactivado recientemente desde que el nuevo Ejecutivo de Mariano Rajoy se enfrenta a una situación de minoría parlamentaria que el PNV puede aliviar.

La adaptación de las vías para que el TAV llegue a la capital guipuzcoana se hace a través de la implantación de un tercer carril que ADIF denomina tercer hilo y que permite el paso de trenes con ancho convencional o europeo, dependiendo del tipo de vehículo. "Es un proyecto muy ambicioso", según De la Serna, porque se eliminará "la restricción que en estos momentos puede existir para la circulación entre España y Francia". Las obras se van a acometer sin parar el tráfico de ferrocarriles, aunque se puedan producir algunas restricciones, gracias a una tuneladora especial que ADIF trae desde Alemania y que se va a utilizar por vez primera en España. "Antes del verano de 2019 podríamos estar ya permitiendo esa circulación de trenes que favorezca la llegada de trenes de Alta Velocidad en el entorno entre Irun y San Sebastián". El Ejecutivo central ha previsto una inversión adicional de más de 165 millones de euros.

Las administraciones central y vasca han confirmado, además, que se van a reunir en breve para aprobar las soluciones técnicas de entrada del TAV a las capitales. Será soterrada en Bilbao y Vitoria y en superficie en San Sebastián. En cualquier caso, y aunque la obra arquitectónica no esté finalizada en la estación de San Sebastián, el tráfico de pasajeros y de mercancías no se verá afectado entre París y San Sebastián.

Para visualizar que el impulso al TAV vasco es una realidad, De la Serna ha indicado que el lunes, en el marco de la Cumbre hispanofrancesa, se llevará a cabo una reunión bilateral de Fomento con el secretario de Estado francés para "abordar asuntos de interés común". Entre ellos, "la conexión con el Eje Atlántico". Madrid, Vitoria y París trabajan en la búsqueda de una solución para agilizar al máximo el tráfico de mercancías por el eje atlántico.

De los 175 kilómetros de vías, más de 100 discurren por 23 túneles, y están diseñados 44 viaductos. Ahora para ir en tren entre San Sebastián y Bilbao hay que usar la línea de vía estrecha de los ferrocarriles vascos, un viaje de casi una hora y 40 minutos, o bajar a Miranda de Ebro (Burgos), que tarda dos horas y 20 minutos. Con el nuevo tren no llegará a 40 minutos.

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