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El alcalde de Vitoria logra seguir en el cargo gracias a su voto de calidad

Gorka Urtaran (PNV) salva la cuestión de confianza con el apoyo crítico de EH Bildu, Podemos e Irabazi

Gorka Urtaran (PNV), alcalde de Vitoria, antes de comenzar el pleno que votaba su continuidad en el cargo. Ampliar foto
Gorka Urtaran (PNV), alcalde de Vitoria, antes de comenzar el pleno que votaba su continuidad en el cargo.

El alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran (PNV), ha tenido que hacer uso del voto de calidad para salvar este lunes la situación más delicada en los 18 meses que lleva en el cargo. Esta potestad que le concede el pleno le ha permitido superar la cuestión de confianza a la que se ha sometido el regidor para aprobar los presupuestos municipales de 2017. La abstención crítica de EH Bildu, Podemos e Irabazi ha desencadenado un triple empate que Urtaran ha resuelto empleando su voto de calidad. De ese modo, logra el doble efecto que mantenerse en el cargo y renovar las cuentas locales de este ejercicio.

Urtaran solo ha recibido la confianza de los nueve concejales del equipo de gobierno (5 del PNV y 4 del PSE), mientras que los nueve ediles del PP han votado en contra. El resto de los miembros de la oposición (6 de EH Bildu, 2 de Podemos y 1 de Irabazi) se han abstenido. Estos grupos han propiciado que el alcalde haya podido romper el empate con su voto, una situación que nunca antes de había dado en el Consistorio de la capital vasca.

Se da la paradoja de que Urtaran ha logrado este lunes aprobar la cuestión de confianza con los votos favorables del PSE, el partido que no le votó en junio de 2015 para salir investido alcalde, mientras que las tres formaciones que entonces apoyaron la elección de Urtaran (el PNV fue el tercer partido más votado en las elecciones) han decidido hoy abstenerse y sacarle del "bloqueo político" en el que se encontraba el gobierno municipal.

La cuestión de confianza es una herramienta reglamentaria que permite aprobar directamente los presupuestos municipales que ya ha fue empleada en 2004 por el entonces alcalde de San Sebastián, el socialista Odón Elorza, y la regidora de Barcelona, Ada Colau, a finales de enero pasado.

Urtaran ha justificado su decisión de vincular la aprobación de los presupuestos a la cuestión de confianza porque una prórroga hubiese sido "nefasta" para la ciudad. Ha recordado que su equipo de gobierno heredó un "agujero económico" de 68 millones de euros de la gestión del alcalde Javier Maroto (PP) y que en año y medio de legislatura el PNV-PSE ha conseguido reducir el déficit en 26 millones y la deuda en cuatro millones. El nuevo presupuesto de Vitoria para 2017 contará con un montante de 361 millones de euros.

Aunque ha reconocido que no ha podido cumplir algunos de los compromisos asumidos con EH Bildu, Podemos e Irabazi, Urtaran ha vuelto a tender la mano a estos partidos para impulsar un "cambio político que deje atrás la crisis y el conflicto social" causado por el PP en la anterior legislatura con su "discurso del odio".

"Usted va a salir muy tocado, señor Urtaran", le ha espetado la portavoz de EH Bildu, Miren Larrion, que ha desplegado un discurso muy crítico con la gestión del alcalde peneuvista. Pese a la dureza de los argumentos empleados por Larrion, la coalición abertzale ha permitido con su abstención que Urtaran haya salido airoso. EH Bildu ha adoptado esta posición para ofrecer a Urtaran "una segunda oportunidad" para lograr el cambio político en Vitoria, aunque Larrion ha acusado al regidor de "rechazar la confianza" concedida por la coalición en 2015 y de "llevar a la ciudad al precipicio". "Usted gana, pero Vitoria ha perdido", ha dicho Larrion en su primera intervención.

Tanto Podemos como Irabazi han coincidido en que su abstención supone darle a Urtaran "la última oportunidad". "Esto no es un cheque en blanco; basta ya de órdagos", le ha manifestado el representante de Irabazi, Óscar Fernández. Jorge Hinojal, de Podemos, ha indicado que lo ocurrido este lunes es un "fracaso" de los partidos frente a los ciudadanos, que habría que superar a través del "diálogo" y el "acuerdo".

Las críticas más severas han llegado desde la bancada popular. Su portavoz, Leticia Comerón, ha señalado que la cuestión de confianza es "un claro ejemplo del fracaso de las fuerzas que se juntaron para ir a peor, del pacto de los perdedores", ha comentado en alusión al PNV y el PSE. Comerón ha acusado de "cobardía" a las tres fuerzas que se han abstenido para salvar a un alcalde que está "más solo que nunca" y que "hoy tendría menos apoyos de los ciudadanos" que los obtenidos en los comicios de 2015. "Es una pena que esta cuestión de confianza no la puedan votar los ciudadanos", ha afirmado la portavoz del PP.

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