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Caída del eterno superviviente del PP

Aznar y Rajoy le protegieron de todos los escándalos que protagonizó por los servicios prestados

Federico Trillo, tras presentar un recurso contra la Ley del Aborto en 2010.
Federico Trillo, tras presentar un recurso contra la Ley del Aborto en 2010.

El 5 de enero —dos días después de que EL PAÍS revelara el informe de Consejo de Estado que responsabiliza al Ministerio que entonces dirigía del accidente del Yak-42—, Federico Trillo (Cartagena, 1952) aseguró que las urnas le habían absuelto por la tragedia, que no tenía intención de dimitir como embajador en Londres porque él ya había pedido marcharse; que los familiares de las víctimas buscaban dinero y que lo importante era que se abriera una “investigación” para averiguar cómo había llegado el dictamen a este diario. Este jueves, después de que Dolores de Cospedal hiciera suyo el informe del Consejo de Estado; Mariano Rajoy respaldara la decisión de la nueva ministra de Defensa y 13 diplomáticos pidieran su cese inmediato, Trillo ha anunciado finalmente que dejaba el puesto "para no interferir en la acción del Gobierno". La decisión pone fin a una carrera política abonada a los escándalos.

El exministro de Defensa ha sido, durante años, el eterno superviviente del PP. No asumió responsabilidades políticas en el momento de la tragedia, la más grave de las fuerzas armadas en tiempos de paz, en mayo de 2003, y en la que murieron 62 militares españoles. Su ministerio desoyó las advertencias sobre el riesgo que corrían las tropas al ser trasladadas en aquellos aviones "de dudoso mantenimiento". Tampoco dimitió cuando se descubrió que con las prisas del Gobierno español por tapar el asunto cuanto antes se equivocaron en las identificaciones de los cuerpos;  El Ejecutivo no envió forenses al lugar donde se había estrellado el avión y los equipos militares llegaron a meter tres pies en un mismo ataúd. Hubo padres que no recibieron nunca los restos de su hijo porque otra familia lo había incinerado ya pensando que era el suyo. Desde su Ministerio se insultó a los familiares, llegando a decir al padre de uno de los militares fallecidos que su hijo se avergonzaría de él si siguiera vivo. El pasado 5 de enero, Trillo volvió a difamar a las familias asegurando que buscaban dinero, pese a que el dictamen del Consejo de Estado que ellos habían calificado de "magnífica noticia" excluía expresamente nuevas indemnizaciones. Mariano Rajoy le apoyaba. "Eso ocurrió hace muchísimos años y ya está sustanciado judicialmente", dijo.

La legislatura del accidente del Yak- 42 terminó con Federico Trillo sosteniendo aún la cartera de ministro de Defensa. Durante su mandato fueron enviadas a Irak tropas españolas sin que llegaran a aparecer nunca las "armas de destrucción masiva" que justificaron la invasión. También declaró, en 2004, que le hubiera gustado llegar al Ministerio "ocho años antes para tomar el islote de Perejil" y que los pescadores españoles pudieran pescar en aguas marroquíes. Rajoy le justificó entonces asegurando que había sido "una broma malinterpretada" -sus declaraciones provocaron un incidente diplomático con Marruecos-. Fue también Trillo el que,  en 2002, tras el desastre del vertido del Prestige, aseguró que habían pensado "bombardear" el petrolero antes de que se hundiera y que "las playas estaban limpias y esplendorosas" . El mismo que repitió que el Yakolev era un aparato  "excelente". El exministro José Bono aseguraba en una entrevista en EL PAÍS que un documento oficial afirma que se contrataban "aviones basura" por el coste de la guerra de Irak.

En 2004, el PP pasó a la oposición, pero cuando el partido regresó al poder, tras las elecciones de 2011, Mariano Rajoy le premió a él con la embajada en Londres –pese a que el titular de Asuntos Exteriores había anunciado que no habría “embajadores políticos”- y a los capitanes médicos condenados por la errónea identificación de los cadáveres, con el indulto. Para entones el partido debía ya muchos favores al exministro, su enviado especial a los tribunales. Suya era, por ejemplo, la redacción del recurso ante el Tribunal Constitucional contra la ley del aborto (Trillo es un reconocido miembro del Opus Dei). Entre otros servicios prestados, convenció a Francisco Camps para que dimitiera y organizó la defensa del partido ante el escándalo de Gürtel –incluida la visita al jefe del sastre de Camps, que un testigo denunció ante el juez-.

El exministro ejerció durante años su influencia sobre la judicatura tras haber participado en la negociación para sus nombramientos. Baltasar Garzón, que inició en la Audiencia Nacional la investigación por la trama Gürtel, le señala como el principal “muñidor” de la “cacería” contra él. El PP llegó a pagar a su despacho de abogados en 2009, un total de 69.600 euros en concepto de “coordinación de defensas”. Trillo se blindaba acumulando secretos. Tampoco el escándalo revelado por este diario en 2015 de que había cobrado 354.000 euros en tres años de una constructora que contrataba con la Administración le hizo caer.

Rajoy le ha protegido hasta la misma semana en que se publicó el informe del Consejo de Estado. Este jueves, no obstante, el exministro ha agotado su margen. Casi 14 años después del Yak-42. 

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