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Juan Ignacio Zoido: “Vengo a dejarme la piel por España”

El magistrado sevillano recoge la cartera de Interior de un emocionado Jorge Fernández Díaz

Zoido (derecha) abraza a Fernández Díaz.

El Ministerio del Interior ha cambiado de acento. Hasta este viernes en el palacio del número cinco del Paseo de la Castellana predominaba el catalán. A partir de ahora, se escuchará el andaluz. "Vengo a dejarme la piel por España", ha sido la declaración de intenciones del magistrado Juan Ignacio Zoido (Sevilla, 1957), tras tomar el relevo de su predecesor, Jorge Fernández Díaz (Valladolid, 1950), y jurar el cargo ante el Rey. El salón de actos presentaba dos caras, una pletórica y otra apesadumbrada, igualmente arropadas.

En su despedida, amarga porque deja el ministerio con la popularidad por los suelos, aunque ha asegurado irse "con la conciencia tranquila", a Fernández Díaz le acompañaban su jefe de gabinete, los más altos mandos policiales y de la Guardia Civil —con los directores generales de ambos cuerpos a la cabeza— y el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, entre otros. Dedicó gran parte de sus palabras a agradecerles a ellos y a otros su apoyo durante los cinco años que ha estado al frente del ministerio.

A Zoido le respaldaba gran parte de su familia —incluido su hijo de 10 años—, su amigo del alma y compañero de palco en el fútbol, el exministro y actual vicesecretario nacional del PP para Asuntos Territoriales, Javier Arenas; sus también amigas María Dolores de Cospedal, flamante ministra de Defensa; Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, y la exministra de Justicia Margarita Mariscal de Gante, que le cambió la vida cuando le nombró director general de Relaciones con la Administración de Justicia en 1996.

"De momento me voy a cuidar mi escaño", se despedía en un corrillo un emocionado Fernández, que no ocultaba su melancolía tras haber vivido "una etapa apasionante". Y añadía: "Después, Dios proveerá".

"Yo no me podía imaginar en mi vida que podía ser ministro del Interior de España", dijo un Zoido honrado, que recordó sus primeros años como "juez de Utrera", su paso por Canarias, su conocimiento de los abnegados comisarios de policía —"hoy en la reserva, pero cuya experiencia habría que poder recuperar"— y su posterior conocimiento de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado con Mariscal de Gante. Se dirigió a ellos directamente: "Deben saber que tienen un ministro que sabe lo que hacen y juntos tenemos un gran camino por recorrer". Y les lanzó una primera petición con una expresión muy andaluza: "Que se esmeren". Zoido tuvo también palabras de recuerdo a las víctimas del terrorismo, representadas en la sala por María del Mar Blanco, y de agradecimiento para todos, incluido Mariano Rajoy, "un presidente que ha convertido la España del paro y el fracaso en la de la recuperación económica y el empleo".  

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