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Abogados españoles ‘venden’ permisos de residencia a los iraníes

Los letrados aprovechan la dificultad de los iraníes para obtener visados de entrada en la UE

Alí Jamenei y el ayatolá Jomeini retratados en un mural en Teherán.rn
Alí Jamenei y el ayatolá Jomeini retratados en un mural en Teherán. AP

Cualquier día laborable en la calle Shadi, al norte de Teherán, se percibe un ambiente tenso en los alrededores de la Embajada de España. La oferta: desde servicios para obtener el visado Schengen hasta anuncios de asesoría para lograr la residencia española. La dificultad para obtener el ansiado permiso de entrada en la UE, unida a la desinformación de los iraníes, ha dado pie a un mercado negro de mediadores con la Embajada que seduce a los interesados con falsas promesas.

“Hace dos años mi padre contrató los servicios de un abogado español que viaja con frecuencia a Irán para tramitar la residencia no lucrativa. Una vez obtenida esta, compramos un piso en Alicante, pero mi padre tuvo que volver a Irán para dirigir sus negocios, así que pasado un año no nos renovaron la residencia, porque mi padre no había cumplido el mínimo de seis meses de estancia en España”, relata resignado Farbod, un joven iraní que, junto a su novia, espera turno en la Embajada para solicitar un visado turístico.

De acuerdo con su relato, el abogado le aseguró al padre que si no cumplía con el plazo de seis meses, él le ayudaría a justificarlo para que pudiera renovar la residencia. Como Farbod, muchos iraníes han comprado viviendas en España sin poder alojarse en ellas más que durante el corto periodo de vacaciones. Algunos se dejan engañar por la publicidad que emiten los canales de televisión por satélite en persa o por numerosas páginas web.

“La residencia lucrativa te permite trabajar en España. Lo importante es elaborar un plan de negocios, algo que te hacemos nosotros. Eso no significa que tengas que ponerlo en marcha, sino que lo presentamos a la subdelegación de la Comunidad Valenciana, ellos lo aprueban, y una vez obtenido el permiso de residencia, presentamos diferentes facturas de tus gastos cotidianos como si fueran las de tu negocio”, explica en Teherán un abogado español al ofrecer sus servicios al corresponsal de EL PAÍS.

Los letrados cobran entre 12.000 y 15.000 euros por su trabajo y suelen proponer a sus clientes la residencia lucrativa porque “en este proceso la Embajada solo chequea los requisitos, comprueba los documentos y los remite a la subdelegación correspondiente, así que la decisión se toma en España”. Estos abogados trabajan con agentes locales que buscan clientes en academias de idiomas, clubes deportivos de clase alta o agencias de viajes.

“Nosotros somos responsables de lo que pasa dentro de la Embajada no de lo que ocurre fuera”, declara el cónsul español en Teherán, Nicolás Díaz-Pache Lallier, consciente de que “en la calle hay carteles con números de teléfono que comercializan no solo el visado, sino también la fecha de la cita, y cobran de 500 a 800 euros”. “Pero aquí no hay ningún tratamiento VIP y somos muy estrictos con la transparencia de nuestro personal y del procedimiento”, subraya. Asimismo el diplomático apunta que la mayor parte del problema procede de las agencias de viajes que solicitan visados para “supuestos turistas”, pero que en realidad “facturan los servicios del visado”.

Parviz, director de una agencia de viajes en la céntrica calle Motahari, admite que cobró “200 millones de riales [unos 6.000 euros] a un cliente para facilitarle el visado Schengen a través de la Embajada de España, con la excusa de que iba a asistir a Fitur [Feria Internacional de Turismo] en Madrid a sabiendas de que no volvería”. Afirma que no le importa haber perdido la credibilidad ante la Embajada.

Por si eso fuera poco, algunas agencias que organizan viajes por Europa hacen creer a algunos de sus clientes que su solicitud de visado está denegada, para así cobrarles hasta 20 millones de riales [unos 600 euros] más.

“Hay un intercambio fluido de información entre los países de Schengen que nos permite detectar a los actores que han dejado de ser fiables ante una de las representaciones diplomáticas”, asegura el cónsul español respecto a los abusos de las agencias de viajes.

Del creciente interés de los iraníes por viajar a España da una idea el hecho de que la Embajada de España haya pasado de conceder 4.000 visados anuales a 12.000 el año pasado (sin variar el personal). Con el levantamiento de las sanciones el pasado enero, ha aumentado también la actividad de bufetes de abogados españoles en busca de nuevos clientes. Muchos ven el país como un nuevo mercado virgen y con muchas oportunidades fáciles de aprovechar.

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