Cruce de acusaciones de “campañas organizadas” entre la dirección del PSOE y líderes territoriales

En Ferraz señalan que hubo “sobreactuación” en las manifestaciones de afecto a Fernández – Vara

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. Oscar Corral (El País)

La existencia de campañas organizadas a favor de Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, y, de rechazo a los líderes regionales críticos con el dirigente socialista, es la denuncia que ha aflorado en las últimas horas. El mismo reproche surge del equipo del secretario general que no ve casual la explosión de apoyos al presidente extremeño, Guillermo Fernández – Vara, tras denunciar ataques por pedir debates internos. “Óxigeno” para expresarse sin ser insultado pidieron este jueves el presidente aragonés, Javier Lambán y el castellano – manchego, Emiliano García – Page.

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No se creen en el equipo de Pedro Sánchez que la cadena de apoyos de dirigentes socialistas, personas relevantes del partido, y de militantes hacia Guillermo Fernández – Vara fuera espontánea o, al menos, no del todo. Hubo “sobreactuación”, señalan en Ferraz, en esas manifestaciones de afecto al político extremeño que interpretan como una manera de atacar a Pedro Sánchez.

El presidente extremeño había comentado a algunos relevantes socialistas los insultos que recibía, desde las redes sociales pero también por la calle, al atribuírsele que quiere pactar con el PP porque considere un disparate ir a unas terceras elecciones. Este clima empieza a crecer en todas las federaciones, según señalan diferentes líderes territoriales, lo que dio lugar al ex secretario general del PSOE Alfredo Pérez Rubalcaba a decir que empezaba a ser “asfixiante”. Sí lo es también para el presidente aragonés, Javier Lambán para quien la reflexión de Rubalcaba debe ser “secundada para que el partido se oxigene”. También encuentra signos de “presión asfixiante” en el PSOE. El presidente aragonés recalca que su partido es “apasionado y difícilmente se somete a disciplinas férreas” pero su preocupación está en que "al debate se está contraponiendo el insulto y esto está degradando mucho la vida interna del partido". Eso sí, tras 130 años de historia, tras el debate, “se acatan las decisiones”.

Debatir y acatar propugna también el presidente castellano – manchego, Emiliano García – Page que ve “muy preocupante que pudiera existir una campaña de descrédito permanente para insultar a dirigentes políticos”, como ha ocurrido con Fernández – Vara, a quien expresó todo su reconocimiento personal. ¿Dónde está esa campaña?. A la pregunta de este periódico, también formulada a otros presidentes autonómicos, responde que “claramente en las redes sociales”. No obstante, los líderes territoriales reconocen que esas “campañas” responden a la fuerte división del partido “entre dirigentes” aunque su traslado más evidente se produce en las redes sociales pero también en la vida interna de los partidos.

Gobiernos en minoría

La espita se ha abierto para pedir debate pero falta aún entrar en los contenidos y en la defensa de alguna posición concreta, además de descartar otra. El presidente castellano –manchego, Emiliano García-Page advierte que defenderá sus ideas "a pleno pulmón". De momento, se traduce en no a Rajoy y no a “quiénes quieren romper la igualdad de España”. La dificultad de articular una propuesta la demuestran los líderes territoriales constantemente. “Poner el foco de todos los problemas de España en el PSOE es un error porque desgraciadamente no ganó las elecciones”, señaló este jueves el presidente de la comunidad valenciana, Ximo Puig, que gobierna con Compromís y el apoyo externo de Podemos. “La única solución no puede ser que Rajoy sea presidente, debe haber otra solución”. Y ahí lo dejó el presidente valenciano tras afirmar que en el PSOE “la libertad de expresión siempre ha estado amparada y ahora debe haber propuestas que sumen y ofrezcan una alternativa para España”.

Esa alternativa es la que Pedro Sánchez dice perseguir si se dan las condiciones que siempre pasan por la cooperación con Ciudadanos. Un gobierno en minoría no debería ser el problema para el equipo de Sánchez que este jueves recordaba la situación minoritaria de los socialistas en la que se desenvuelven los gobiernos de Aragón, 18 de 67, y comunidad valenciana, 23 de 99. Es la respuesta a la sentencia generalizada de los líderes territoriales de que Sánchez no puede gobernar con 85 diputados.

Sobre la firma

Anabel Díez

Es informadora política y parlamentaria en EL PAÍS desde hace tres décadas, con un paso previo en Radio El País. Es premio Carandell y Josefina Carabias a la cronista parlamentaria que otorgan el Senado y el Congreso, respectivamente. Es presidenta de Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP).

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