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Más endogamia y menos universitarios por la crisis

La subida de tasas y la menor población deja 100.000 estudiantes menos y aumenta la sobrecualificación entre los que se quedan

La crisis agrava los grandes males de la Universidad española. En apenas cuatro años se han perdido 134.000 alumnos por la subida de las tasas, entre otros motivos. Y, entre los que se quedan, aumentan los que acaban en un trabajo para el que no necesitaban el título. Son datos de la última radiografía del sistema universitario de la Fundación CyD, que alerta también que los recortes y limitaciones en la contratación han incrementado la endogamia, el número de docentes que trabajan en la misma universidad donde leyeron su tesis.

Campus de la Universidad Autónoma de Barcelona.
Campus de la Universidad Autónoma de Barcelona.

El impacto de los recortes en la Universidad ha supuesto una pérdida del 18% de la financiación (1.900 millones de euros menos) y una bajada del 6,6% de la plantilla de docentes e investigadores, hasta los 115.366 puestos. La disminución de recursos, “como no había existido en la historia reciente” desde 2009, y los “serios problemas de financiación” que persisten en las comunidades autónomas están llevando al sistema universitario al filo de “una década perdida”, según alerta el informe La contribución de las Universidades españolas al desarrollo, presentado este lunes por la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CyD), del Banco Santander.

Entre otros indicadores, muestra la evolución de la endogamia en las plantillas docentes. Siete de cada 10 profesores trabajan en la universidad en la que leyeron su tesis, con un punto de aumento en el curso 2014-2015. “Sube por la restricción en la contratación de profesores. Con la bajada de plantilla, la tentación es resolver la situación laboral del profesorado que ya está en la Universidad”, expone Martí Parellada, profesor universitario y director del informe.

También suben seis décimas, hasta el 33,7%, los graduados que acaban trabajando en ocupaciones para las que no necesitan estudios universitarios. El porcentaje, dispar por comunidades autónomas, sube por encima del 40% en Castilla y León, La Rioja y Aragón. España es el país de la UE en el que menos universitarios acaban como directores, gerentes o profesionales científicos.

El informe lo achaca al mal escenario laboral español, con un “desajuste entre el número de graduados que obtienen su diploma anualmente y el número de ocupaciones de alta cualificación que genera la economía española”. Y recuerda, no obstante, que siguen cobrando hasta un 51% más que los que no tienen estudios universitarios.

Financiación por resultados y más leyes

La presidenta del Santander y de la Fundación CyD, Ana Botín, pidió este lunes mejor financiación para las universidades y “vincular la financiación a los progresos en sus planes, objetivos y resultados” en la presentación del informe La contribución de las universidades españolas al desarrollo. Los autores del trabajo reclaman además reformas de calado en la Universidad tras una legislatura con una producción legislativa “muy reducida”, que se limitó al decreto de racionalización del gasto público en educación, que permitió el aumento de las tasas, y al decreto que posibilita la oferta de grados de tres años de duración.

El sistema universitario español necesita un impulso para no quedarse descolgado del de la Unión Europea. “Estamos a punto de perder el tren”, señala Francesc Solé, vicepresidente de la fundación. El daño “no es irrecuperable”, añade, por datos como los que arroja la investigación universitaria. Las publicaciones científicas, de las que las universidades son las principales responsables, han aumentado del 3,3% al 3,6% entre 2012 y 2014.

Se han perdido 134.000 estudiantes

Hay 134.000 alumnos menos en la Universidad desde 2012, el año en el que el Gobierno cambió la forma de calcular las tasas universitarias. Entre los motivos, el informe señala la reducción de la población en edad típica para ir a los campus —con un 6% menos de ciudadanos entre 18 y 21 años—, el aumento del interés por la FP y las “fuertes subidas” de las tasas, que se incrementaron un 20% de media. Hay comunidades, como Asturias y Galicia, que no aumentaron los precios y otras, como Madrid y Cataluña, que los dispararon un 60%. El Ministerio de Educación niega que ningún alumno haya dejado de estudiar por motivos económicos. Los autores del informe replican que la subida de tasas “ha afectado seguro, aunque no se sabe en qué proporción”.

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