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El juez aplaza las comparecencias de los comisarios Villarejo y Martín Blas

El director General de la Policía, Ignacio Cosidó, declara como testigo del 'caso Nicolay' pero niega conocer las grabaciones ni a Villarejo hasta que salieron en los medios

Ignacio Cosidó, director general de la Policía.
Ignacio Cosidó, director general de la Policía.

Marcelino Martín Blas y Jose Villarejo, el exjefe de Asuntos Internos y el exagente encubierto de la Policía que mantienen en jaque al cuerpo y a miembros destacados del Gobierno con una guerra abierta de presuntas filtraciones a la prensa —el ático de Ignacio González, las reuniones contra el ‘pequeño Nicolás’, las recientes grabaciones del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz...— no declararon ayer ante el juez como estaba previsto. El titular del juzgado, Arturo Zamarreño, aplazó hasta el miércoles la cita de Martín Blas, quien curiosamente ejerce de comisionado judicial de ese juzgado llevando a cabo las investigaciones. A Villarejo, que acude en calidad de investigado, no le puso fecha.

Ambos mandos debían de acudir para dar cuenta de su presunta participación en el ‘caso Nicolay’, donde Martín Blas aparece en una grabación de una reunión con dos agentes del CNI en la que hablan de fabricar pruebas contra el joven estudiante, que supuestamente habría colaborado con los servicios secretos. Presuntamente, esa grabación la habría realizado y filtrado Villarejo, enemistado con Martín Blas en aquel momento, octubre de 2014.

Desde entonces mantienen una guerra sin cuartel que salpica a otros mandos del cuerpo, sus jefes y creadores de una especie de “policía patriótica”, y a los gobernantes y cargos políticos que les amparaban, principalmente el ministro del Interior Jorge Fernández Díaz y el director general de la Policía, Ignacio Cosidó. Este último, que promovió en su día el fichaje de Martín Blas, sí acudió a declarar como testigo y dijo no conocer ni la grabación ni a Villarejo.