Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Iglesias frustra la flexibilidad que los socialistas esperaban de Errejón

El líder de Podemos decidió renunciar a la vicepresidencia en una reunión en la que no estuvo Errejón

Íñigo Errejón y Pablo Iglesias, en una imagen de archivo. ULY MARTÍN Atlas

Pablo Iglesias tendrá a partir de ahora la última palabra sobre las cesiones de Podemos en las negociaciones con el PSOE y Ciudadanos y, al ponerse a la cabeza del equipo negociador de su partido, también se garantiza el control de todos los pasos del diálogo. Esto frustra las expectativas que los socialistas tenían en la flexibilidad de Íñigo Errejón, de quien los demás partidos valoran el tono conciliador. Errejón, que hasta ahora había mantenido la mayor parte de los contactos al ser portavoz parlamentario, queda desplazado. Iglesias asegura que quiere “arremangarse” y ocuparse personalmente de negociar.

Iglesias es el único líder político de las principales formaciones que ha decidido incorporase al equipo negociador encargado de desbloquear el diálogo con el PSOE y tratar de iniciarlo con Ciudadanos. Tanto Pedro Sánchez como Albert Rivera delegan las negociaciones en esos grupos de dirigentes y en sus portavoces, respectivamente, Antonio Hernando y José Manuel Villegas. Así lo hizo también Iglesias cuando eligió el equipo de Podemos. Íñigo Errejón fue quien controló los límites de ese diálogo en las reuniones de la llamada mesa a cuatro con el PSOE, IU-Unidad Popular y Compromís. El escenario ahora ha cambiado. Tras semanas de discrepancias y distanciamiento con su número dos por la destitución del secretario de Organización, Sergio Pascual, Iglesias ha tomado las riendas y se asegura el control total de las conversaciones.

La reunión del pasado miércoles con Sánchez tuvo, además, unos preparativos previos de los que se encargaron, principalmente, dos cargos de máxima confianza de los respectivos dirigentes. Iglesias destacó este jueves en primer lugar los contactos entre su jefa de gabinete, Irene Montero, y el cargo homólogo de Sánchez, Juan Manuel Serrano. En segundo lugar, mencionó los intercambios de llamadas entre Errejón y Hernando.

Sin consultar a Errejón

Los dos portavoces parlamentarios llevan hablando con frecuencia desde la constitución de las Cortes, el pasado enero, y quizá sean los cargos de estas dos fuerzas que han establecido la relación parlamentaria más habitual a raíz de sus respectivos papeles. Sus adversarios políticos siempre han destacado las formas de Errejón y su disposición al diálogo. Hoy mismo, el responsable de Economía de Ciudadanos, Luis Garicano, afirmó en el Congreso: “Si me llama ahora Errejón para tomar un café dentro de media hora, voy”.

Iglesias negó que su decisión tenga que ver con una pérdida de confianza en Errejón. “Todo lo contrario. Confío en todos los miembros de ese equipo. Y creo que sería bueno desterrar esa cultura en que los líderes de los partidos son príncipes”, afirmó tras reunirse con los líderes de Comisiones Obreras, Ignacio Fernández Toxo, y de UGT, Pepe Álvarez. No obstante, explicó que la decisión de renunciar a la vicepresidencia la maduró el pasado martes en una reunión con su gabinete, en el que además de Montero figura también el abogado Rafael Mayoral. “Tuve una reunión con la unidad de análisis de la secretaría general. Finalmente, después de una reunión intensa y larga, pensé que era lo mejor”, dijo. Solo después habló con otros miembros de la Ejecutiva y lo “debatió” con Errejón y con Nacho Álvarez, responsable de Economía de Podemos. Es decir, una de las decisiones más simbólicas previas a la reunión con Sánchez, fue tomada en una reunión en la que no se sentaba el portavoz parlamentario.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información