Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Supremo ordena contra Dorado el mayor decomiso de bienes a un narco

El tribunal confirma su pena de prisión y cede al Estado un patrimonio de 21,4 millones de euros

Marcial Dorado, durante su juicio en la Audiencia Nacional.
Marcial Dorado, durante su juicio en la Audiencia Nacional.

La Sección Primera de lo Penal del Tribunal Supremo ha confirmado la condena de seis años de cárcel por blanqueo de dinero al conocido contrabandista y narcotraficante gallego Marcial Dorado Baúlde, impuesta hace un año por la Audiencia Nacional. El tribunal ordena, además, el decomiso de su patrimonio por valor de 21,4 millones de euros, el mayor de cuantos se han embargado a narcotraficantes en España.

En el largo inventario de bienes que pasarán a manos del Estado figura un chalé en A Illa de Arousa valorado en un millón de euros, además de fincas, inmuebles, cuentas bancarias intervenidas en varios paraísos fiscales y nueve sociedades extranjeras y 20 españolas que constaban como propietarias de todo el patrimonio.

El fallo también da otro varapalo inesperado a Dorado, de 64 años y todavía en prisión, al anular su absolución de un delito de revelación de secretos, decretada por la Audiencia Nacional en su sentencia y que había sido recurrida por la Fiscalía Antidroga para varios de los encausados en este macroproceso. La anulación afecta también al funcionario del Servicio de Vigilancia Aduanera Eugenio Fontela Vázquez y al excoronel de la Guardia Civil José Manuel Sánchez Zabala, este último empleado de Dorado tras dejar la institución.

El Supremo estima el criterio de la fiscalía y ordena a la Audiencia Nacional que reintegre al cuadro probatorio los documentos en los que se basaba la acusación, los valore y resuelva si procede condenarlo también por este delito, como había solicitado el ministerio público, que pidió por ello una pena de dos años de cárcel. El tribunal confirma la pena de dos años de prisión que la Audiencia impuso a Zabala por delitos de blanqueo, tenencia de útiles para la falsificación y simulación de delito; y la de un año y seis meses de prisión por blanqueo dictaminada para su esposa, Sara Sánchez Rodríguez.

Anulación y rebaja de condenas

El Supremo corrige la sentencia de la Audiencia Nacional al anular las condenas y absolver a los gestores de sociedades Eduardo Macho y José Miguel Trías Rovira. Rebaja de tres años y dos meses de prisión a un año y seis meses la condena de la hija de Marcial Dorado, María Dorado, y la de su actual compañera sentimental, Otilia Ramos. La misma rebaja fue acordada para el abogado de Madrid Félix Pancorbo Negueruela y para el intermediario de Dorado, Ángel María Ríos Pérez, al entender el tribunal que no pertenecían a una organización criminal.

El fallo vuelve a situar a Marcial Dorado como jefe de una organización que blanqueaba "ingentes cantidades de dinero desde principios de los años noventa". Su pasado como jefe de una de las tres compañías tabaqueras que surgieron en Galicia hace cuatro décadas quedó completamente eclipsado al confirmar los tribunales que "los ingentes beneficios obtenidos procedían del narcotráfico". Sus abogados centraron el recurso de apelación en que la mayor parte de su fortuna procedía de sus negocios tabaqueros (no como contrabandista, sino como comisionista de las multinacionales), con los que levantó una red societaria nunca antes descubierta a un contrabandista o narcotraficante.

Su amistad con Núñez Feijóo

Dorado fue el último tabaquero en abandonar las descargas y, aun así, nunca fue detenido por ello. Discreto y siempre alejado de la proyección mediática, su nombre saltó a los medios en abril de 2013 cuando EL PAÍS público unas fotos tomadas a mediados de los años noventa que confirmaban la estrecha amistad que mantuvo con el entonces número dos de la Consellería de Sanidad y después presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.

En 2003, Dorado cayó en desgracia, implicado en el mayor cargamento de cocaína apresado en alta mar a narcos gallegos. La venta a la organización de un barco que Dorado tenía fondeado en el puerto ateniense de El Pireo, que sirvió de apoyo en el transporte de la droga, fue la principal prueba para condenarle a 10 años de cárcel.

La sentencia ahora confirmada subraya "la notabilísima dificultad para investigar las actividades que se atribuyen a Dorado, dirigidas a disimular el origen de su dinero (21.436.731 euros), que obligó a examinar 16 cuentas en Suiza de la sociedades localizadas en el extranjero, a desentrañar la compleja trama societaria constituida en España, Portugal y Marruecos o a analizar la actuación de decenas de personas" de su entorno.

Más información