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Rivera se desmarca de Rajoy por los casos de corrupción, pero no del PP

Ciudadanos afronta las negociaciones con el partido de Génova "sin líneas rojas personales" pero considerando que el presidente en funciones "no puede abanderar la lucha contra la corrupción"

“Rajoy no puede abanderar la lucha contra la corrupción, pero el PP no es un partido apestado”. Juan Carlos Girauta, portavoz de Ciudadanos, aumentó ayer la presión sobre el presidente en funciones al calificarle de “negligente” y pedirle a su formación que asuma “el trabajo” de decidir si debe dar un paso atrás para facilitar las negociaciones para formar Gobierno. “Es difícil pensar que un presidente que aparece en los papeles de Bárcenas puede abanderar esa lucha”, coincidió Albert Rivera.

Albert Rivera, en el Congreso.
Albert Rivera, en el Congreso. EL PAÍS

Tras los casos Acuamed y Taula, que se unen a los de Bárcenas, Gürtel y Púnica, Ciudadanos intenta separar sus conversaciones con el PP de la figura de Rajoy.

“Está claro que sus responsabilidades en una gestión de partido con tantos casos de corrupción puede hacer más difícil un acuerdo”, explicó José Manuel Villegas, vicesecretario general de Ciudadanos, sobre el intento de que su partido medie, por separado, entre PP y PSOE hasta que se forme un Ejecutivo. En consecuencia, la firmeza con la que Rivera defiende sus negociaciones con el PP, recordando que representa a siete millones de votantes, no se traslada luego a apoyar la continuidad de Rajoy. ¿Piensa Rivera que Rajoy debería dar un paso atrás para facilitar el acuerdo? “Eso lo tiene que decir el PP. Yo no le voy a hacer las primarias a un partido que no tiene”, contestó en Canal Sur el líder de Ciudadanos. En la formación creen que el paso de pedir a Rajoy que no sea candidato debe partir del PP.

“No ponemos líneas rojas personales”, aseguró Girauta. “El PP es lo bastante maduro como para saber lo que tiene que hacer. Con total seguridad, dentro del PP se dan cuenta de eso. Estoy convencido de que entre la muchísima gente formada y honrada que ocupa altos cargos en el PP hay una percepción similar [a la de Ciudadanos]. Por tanto, el trabajo lo tendrán que hacer ellos”. Y añadió: “Rajoy es el responsable de un partido muy jerarquizado, muy piramidal, en el que, si todo depende al final de quién lo preside, es para lo bueno y para lo malo; a las duras y a las maduras”.

Negociaciones

“Habría que hacer autocrítica y asumir responsabilidades”, le completó ayer Villegas. “No sé hasta qué punto Rajoy está dispuesto a hacerlo”.

Aunque los 40 diputados de Rivera no puedan decidir por sí mismos el Ejecutivo, su hoja de ruta sí que marca unas negociaciones que comenzarán a partir del miércoles, tras finalizar la segunda ronda de audiencias reales. Para empezar, Rivera —que espera hablar en las próximas horas con Pedro Sánchez— ha conseguido que el PP acepte que negocien los equipos de cada partido, y no sus líderes directamente. ¿La razón? Nadie da por seguro que los tres cabezas de cartel que inicien las conversaciones lleguen al final en su puesto.

Ciudadanos no espera sentar a PP y PSOE frente a frente. Al contrario, aspira a formar dos mesas de negociación paralelas. “Una vez que se constate que los tres partidos nacionales tienen muchos puntos en común, y sea una evidencia que se puede enseñar en una hoja de ruta, y solo falte quién la ejecute, lo único que pedimos es que nadie ponga obstáculos”, resumió ayer Juan Carlos Girauta, que insistió en la idea de dejar el nombre del presidente para el último momento.