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Una juez investiga si Baltar ofreció empleo público a cambio de sexo

Una mujer denuncia al presidente popular de la Diputación de Ourense con unas grabaciones que han desatado una tormenta política en Galicia

El presidente del PP en Ourense, Manuel Baltar (izquierda), durante un almuerzo este miércoles, junto al presidente del PP gallego, Alberto Núñez Feijóo.
El presidente del PP en Ourense, Manuel Baltar (izquierda), durante un almuerzo este miércoles, junto al presidente del PP gallego, Alberto Núñez Feijóo. EFE

El juzgado de instrucción número 3 de Ourense ha abierto una investigación al presidente de la Diputación de Ourense, el popular José Manuel Baltar, tras la denuncia presentada por una mujer que lo acusa de haberle ofrecido “una plaza fija” en la institución provincial a cambio de mantener relaciones sexuales. La juez ha llamado a declarar a la denunciante de un caso que ha desatado una tormenta política en Galicia por el contenido de las grabaciones que la mujer ha presentado como prueba.

Los hechos denunciados se remontan a 2010, cuando era el padre de José Manuel Baltar quien presidía la Diputación, un cargo que él heredó posteriormente. “Cuando estuvimos juntos me lo prometiste, antes y después”, le dice la denunciante al presidente de la Diputación de Ourense durante una conversación grabada sobre empleos en la institución. “Correcto”, responde el político del PP gallego. “Yo te voy a solucionar el problema pero no sé cuándo”, añade. El empleo en la Diputación, afirma la mujer, nunca llegó. Baltar, que sustituyó al frente de la Diputación a su propio padre, presidente a su vez durante 25 años y condenado en el final de su carrera por enchufar a 115 trabajadores en la institución, llega a hablar en las cintas presentadas ante la justicia por la denunciante de “cambiar” notas en los exámenes de acceso a plazas públicas.

La denuncia que ahora ha admitido a trámite el juzgado fue presentada el pasado 13 de octubre en la fiscalía y archivada posteriormente. Al margen de su recorrido judicial, desde que saltó a la luz pública el caso le ha causado una erosión política sin precedentes a la familia Baltar, que primero a través del padre y ahora con el hijo ha gobernado en las últimas décadas la provincia con mano de hierro. Pese a ser un rival interno en el PP, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha hecho una defensa cerrada de su compañero de partido que también le ha ocasionado disgustos. Feijóo llegó a esgrimir que la mujer que denuncia a Baltar intentó sin éxito hacerle delinquir porque no logró el empleo supuestamente pactado. “Lo que se pretendía por parte de la denunciante no se consiguió”, ha afirmado el presidente gallego, quien sostiene que Baltar “no delinquió metiendo a una persona en la Diputación de Ourense”. Estas afirmaciones le valieron al líder del PP gallego que los diputados de la oposición –PSOE, AGE y BNG- abandonaran una sesión de control en el Parlamento autonómico al grito de “machista”.

En su defensa, Baltar ha argumentado que se trata de un asunto “personal”, pero no ha negado ser el protagonista de las grabaciones. El presidente ourensano ha evitado debatir sobre el caso en todos los plenos y ha provocado continuos plantes de toda la oposicion, que ha logrado incluso aprobar la reprobación de Baltar en una sesión monográfica sobre el tema a la que no acudió el PP. El comité de ética del organismo, formado por profesionales ajenos a las fuerzas políticas, presentó su renuncia en bloque ante las explicaciones “insatisfactorias” del presidente y el Ayuntamiento de Ourense, donde gobiernan los populares en minoría, dio luz verde a una moción en la que se pide su dimisión.

La denuncia contra Baltar ha llegado también a Bruselas a través de una pregunta de la eurodiputada de IU Marina Albiol sobre si la permanencia de Manuel Baltar al frente de la Diputación de Ourense es compatible con la legislación europea de igualdad laboral.