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El kilómetro cero de la buena suerte de la Lotería de Navidad

La Puerta del Sol (Madrid) se llena de vendedoras ambulantes de lotería a las que acuden muchos buscando los números soñados

Vendedoras de decimos de Loteria de Navidad en la Puerta del Sol de Madrid
Manuela Mechán (derecha), una de las vendedoras de la Puerta del Sol.

A los carteles que anuncia que tiene lotería de Murcia, Palma de Mallorca, Alicante… le acompaña una fotografía con Julián Valcárcel, el actor que interpretó a Antonio ‘el del bar’ en el famoso anuncio del año pasado. Manuela Mechán, peruana de 45 años, es una de las muchas vendedoras ambulantes que llenan desde finales de noviembre la Puerta del Sol (Madrid) a la que acuden muchos buscando el número soñado. “He llegado a tener 25 números acabados en 13 y los voy vendiendo, no tanto como los 15 y 69, pero lo pide mucha gente”, asegura Mechán, que desde 1997 se dedica a repartir suerte en el kilómetro cero.

“¡Venga para acá, señora, no se deje los millones!”, vocifera una de las vendedoras que reclama la atención de unas mujeres que pasean la mañana de un jueves soleado. A pesar del buen tiempo y la afluencia durante el fin de semana de turistas, la sensación de las vendedoras es de que la venta se ha reducido con respecto a otros años. Gabriela Manzano, 33 años, asegura que la venta este año no tiene ni punto de “comparancia” a otros años por estas fechas. “Otros años en el puente me he ganado 300 euros y este año habré ganado 30”, explica esta vendedora, que mientras echa cuentas de su venta, manda a un comprador que busca el 30 al puesto de su padre, unos metros más allá. “Lo que más se busca es el 5 y el 7. Y desde hace 2 o 3 años se pide mucho el número 13”. Uno de los motivos a los que se puede deber esta bajada puede ser, entre otras, al incremento de la venta de décimos de la Lotería de Navidad a través del móvil, que ha crecido en un 51%, según la empresa de gestión de loterías del Estado, Ventura24.

En la otra esquina de la plaza, María Ángeles de la Fuente acude todos los años a comprar un décimo a las vendedoras: “Es tradición, por no esperar en Doña Manolita, prefiero darle 2 euros, que tampoco es tanto”, asegura esta madrileña, acompañada de su hija y una amiga. Sin embargo, no todo el mundo lo tiene tan claro. Paqui Rincón, de Guadalajara, hace cola en la administración el Doblón de Oro, ubicada en uno de los laterales de la Puerta del Sol. “Siempre vengo a por unos números acabados en 5 y en 7 para los compañeros de trabajo y para la familia. No me importa esperar, después de que estamos en crisis y cobramos menos que antes, prefiero ahorrarme el recargo”, explica Rincón, mientras enseguida se lanza a aclarar que ella ve muy bien que se ganen la vida y vendan lotería.

Una cola que ese mismo jueves en Doña Manolita llegaba hasta la Plaza de Callao. Dos compradores se hacían una foto en la misma ventanilla mientras compraban varios décimos. “Nos piden de todo tipo de números. Aquí estaremos hasta que se acaben”, explica Concha Corona, responsable de la administración, que tiene claro que el número 13 “no da mala suerte”, asegura que es al revés, que da buena suerte. Corona asegura que dice que los más solicitados son el 5 y el 7.

El número 7 también es el que Jonathan Fernández, 21 años, viene buscando desde Valladolid. Ha comprado varios décimos en un puesto en la esquina con la calle Preciados. “Hemos venido a pasar el fin de semana y mi hermano me encargó que me llevase de Doña Manolita. Así que por no hacer cola y estar todo el día esperando, hemos decidido comprarlo aquí”, explica este joven refiriéndose a uno de los puestos de venta ambulante. Lorenzo Suárez, asturiano, de paso por Madrid, no tiene preferencia por ningún número, “el que le den”, con los que asegura que siempre le toca algo, aunque “sea lo jugado”. Para este comprador la clave es no descuidarse si se está buscando un número en concreto. Suárez cuenta que compró “un 13” para un amigo suyo y que al día siguiente que volvió a por otro para él ya no quedaban. “Si me toca a mí es para ellos”, refiriéndose a su familia.

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