Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rajoy limita el cambio de Gobierno al relevo de Wert por Méndez de Vigo

"No es ningún marrón asumir esta responsabilidad", dice el nuevo ministro de Educación

Iñigo Méndez de Vigo
El secretario de Estado para la Unión Europea, Íñigo Méndez de Vigo, el pasado día 15, durante su intervención en el debate 'España, treinta años de integración europea' en Madrid. EFE

El presidente Mariano Rajoy ha limitado finalmente su anunciada crisis de Gobierno al mero relevo del ministro de Educación, José Ignacio Wert, por el veterano eurodiputado Íñigo Méndez de Vigo, del sector más moderado del partido y con experiencia en distintos cargos europeos desde 1984. Méndez de Vigo, quien anoche se encontraba en Bruselas acompañando a Rajoy en la cumbre de la UE, se mostró contento y honrado por asumir el cargo, pese a que quedan como mucho cinco meses de legislatura. Ni Rajoy ni el Ejecutivo pudieron aclarar si Wert ha sido ya nombrado nuevo embajador ante la OCDE.

La anunciada remodelación del Gobierno, que Rajoy confirmó el 10 de junio junto con los cambios en el PP como consecuencia de los malos resultados de las elecciones del 24-M, se quedó al final en un comunicado de apenas ocho líneas emitido a las diez de la noche por la Secretaría de Estado de Comunicación, con Rajoy en medio de una cumbre europea para intentar cerrar por enésima vez la crisis griega, el Rey de viaje oficial en Girona y la atención mediática puesta en la imputación de los socialistas Manuel Chaves y José Antonio Griñán.

El texto oficial de La Moncloa solo aporta el nombre del nuevo ministro y asegura que Rajoy aprovechó para felicitar a Wert por su tarea y por su “determinación”, sobre todo para sacar adelante la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE). El Gobierno agregó el dato de que el nuevo titular de la cartera tomará posesión de su cargo esta tarde en Madrid. Méndez de Vigo telefoneó desde Bruselas a Wert, de quien es amigo, y el hasta ahora ministro se ofreció para mantener una reunión y hacer el traspaso.

Rajoy llevaba varias semanas intentando cuadrar sus planes de renovación e impulso en el PP y en el Ejecutivo. Tras el varapalo en las urnas de mayo, el presidente, primero, concluyó al día siguiente que no debía hacer ningún cambio ni en el partido ni en el Gobierno, pero el malestar que ese comportamiento causó en sus derrotados barones territoriales le hizo variar de opinión. Pocos días después, ya en el Congreso, aclaró que haría cambios en los dos ámbitos.

Esos giros y la incertidumbre que generó su silencio en las siguientes semanas desataron una guerra de nervios y todo tipo de interpretaciones en el Ejecutivo y en el partido. Se especuló entonces con que podría ejecutar una gran crisis, se informó de que habría cambios de calado que no serían solo “cosméticos ni de chapa y pintura” y cuando las noticias se desbordaron y empezaron a tocar a personas de su círculo de poder más cercano, como la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría o la secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, el presidente volvió a comparecer en público, hace diez días en Milán, para rebajar las expectativas.

Su equipo también se ha mostrado en este tiempo bastante confundido y con muy escasa información. Hace dos semanas, daban por hechos los cambios en el Gobierno tras escuchar al propio presidente y leer el 10 de junio los tuits de los perfiles oficiales de Rajoy y de La Moncloa: “Tomaré decisiones antes de que finalice el mes. Habrá cambios en el Gobierno y en el PP”.

En esas mismas fechas, en su cuenta de Twitter, Rajoy aprovechó para sentenciar otra de las incógnitas que ha engordado en las últimas semanas: “No tengo previsto un adelanto electoral. Serán cuando corresponde. Ahora es momento de seguir profundizando en la recuperación”.

Antes de entrar a la reunión del Grupo Popular Europeo y del Consejo Europeo en Bruselas, Rajoy insistió este jueves en zanjar las informaciones sobre un hipotético adelanto: “Se lo he dicho tantas veces que creo que ya ni merece la pena”. Rajoy se refería así, con cierto tono de hartazgo y desgana, a que ha asegurado públicamente en diversas ocasiones que piensa convocar los comicios “cuando toca” y al final del mandato, es decir, en torno al 22 o 29 de noviembre o el 13 o 20 de diciembre.

También ha explicado que, según su opinión, un presidente solo debe anticipar la llamada a las urnas si le falta estabilidad parlamentaria y no puede gobernar. Entiende que ese no es su caso. El Gobierno dispone de mayoría absoluta en las Cortes y pretende tramitar más de 40 normas y leyes y hasta los Presupuestos Generales del Estado antes de disolver y fijar la fecha de los comicios.

Viñeta de Peridis del 26 de junio de 2015. pulsa en la foto
Viñeta de Peridis del 26 de junio de 2015.

Pero en privado, el presidente ha escuchado otras voces, de barones y dirigentes del partido, así como de empresarios, que le han aconsejado el adelanto para desbaratar los planes plebiscitarios e independentistas de Artur Mas con las elecciones catalanas del 27 de septiembre y para aprovechar el tirón de la contratación veraniega. En esas charlas, Rajoy apenas responde ni añade ningún comentario que pueda ser interpretado como una pista. Algunos de esos interlocutores lo que le han encontrado es desconcertado y sin saber muy bien qué decisión tomar.

El comunicado oficial no aclara qué sucederá con el futuro profesional de Wert. El anterior ministro había reclamado a Rajoy dejar el Gobierno para instalarse con su futura esposa, la exsecretaria de Estado Montserrat Gomendio, en París tras ser nombrada para un puesto ejecutivo en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Rajoy y Wert pactaron que sería nombrado embajador de España en la OCDE tras el 24-M. El Gobierno no ha precisado si ese nombramiento, que aún no se ha producido, puede formalizarse en próximos días.

Cuatro cambios de ministros durante la legislatura

José Ignacio Wert.
José Ignacio Wert. EFE

El nombramiento de Íñigo Méndez de Vigo como ministro de Educación, Cultura y Deporte en sustitución de José Ignacio Wert eleva a cuatro el número de nuevas incorporaciones al Gobierno de Mariano Rajoy en el transcurso de la legislatura.

Hasta ahora, Rajoy había realizado tres relevos en otros tantos momentos de la legislatura, el último de ellos el pasado 2 de diciembre, cuando Alfonso Alonso fue nombrado ministro de Sanidad en sustitución de Ana Mato.

Este cambio fue consecuencia de la dimisión de Mato tras la publicación del auto del juez Pablo Ruz sobre el caso Gürtel que la consideró partícipe a título lucrativo en los regalos que esta trama hizo a su familia mediante el que fuera su marido, el exalcalde de Pozuelo Jesús Sepúlveda.

También el año pasado se incorporaron como nuevos ministros Isabel García Tejerina al frente de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, y Rafael Catalá como titular de Justicia.

Tejerina sustituyó el 28 de abril a Miguel Arias Cañete, quien, dos años y cuatro meses después de que Rajoy conformara su Ejecutivo, fue el primer ministro en abandonarlo.

El motivo fue la decisión del presidente del Gobierno y del PP de que encabezara la candidatura de su partido para las elecciones europeas.

Tras esos comicios, y una vez que Jean Claude Juncker fue elegido como nuevo presidente de la Comisión Europea, Arias Cañete fue designado comisario europeo de Clima y Energía.

El segundo en incorporarse al Gobierno fue Catalá, quien relevó el 29 de septiembre de 2014 a Alberto Ruiz-Gallardón después de que éste presentase su dimisión como titular de Justicia una vez que el Gobierno decidió retirar la reforma de la ley del aborto que él había impulsado.

Más información