Rajoy pide al PP centrarse en la recuperación y apartar las disputas

El líder popular reclama no distraerse en cuestiones "intrascendentes e irrelevantes"

Rajoy durante su comparecencia.El País Live (reuters_live)

"Lo obvio es lo real", y para el PP lo más importante en estos momentos es, primero, conseguir la recuperación de la economía española, y segundo, ganar las elecciones municipales y autonómicas convocadas para el próximo 24 de mayo. 

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha reunido por primera vez en dos años a la junta directiva del PP para analizar la estrategia de su partido. El líder popular ha arrancado la arenga al medio centenar de dirigentes convocados en Génova con una lección básica. "Conviene distinguir lo importante de lo que no es, conviene tener en mente los objetivos y no distraerse con cuestiones intrascendentes e irrelevantes", ha destacado. "No debemos enredarnos en cosas que importan a 25", ha subrayado en otro momento de su intervención. La cita se produce en pleno debate interno sobre las responsabilidades dentro del PP. 

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El discurso de Rajoy, que él mismo ha calificado como el relato de lo importante, de la consolidación y la recuperación económica, ha durado 40 minutos y ha provocado una quincena de aplausos del auditorio, que estaba en esta ocasión repleto de dirigentes nacionales y territoriales del PP en toda España. Pero el momento álgido ha sido cuando Rajoy ha recurrido a un juego dialéctico para asegurar que no iba a realizar un "llamamiento a la unidad porque este es un partido unido" y ha agregado: "Y no voy a hacer un llamamiento a la responsabilidad porque derrochamos responsabilidad". Los asistentes en la sala se han levantado, así como los miembros de su ejecutiva que le rodean en la mesa presidencial, y han estado aplaudiendo casi durante medio minuto.

La derrota andaluza, en la que el PP ha obtenido su peor resultado desde 1990, planea sobre la reunión. Los populares perdieron en las urnas 17 escaños con respecto a 2012, la peor marca desde las elecciones de 1990; y todo ello pese a que el candidato popular, Juan Manuel Moreno, contó con un enorme despliegue del Gobierno durante la campaña. Los malos resultados han provocado una disputa en la cúpula en la que se ha cuestionado el papel de su secretaria general, María Dolores de Cospedal. En su puesta en escena, Rajoy se ha rodeado de dos figuras claves en este conflicto. De un lado, Cospedal, y de otro, Javier Arenas, en su día promotor de Cospedal, pero ahora adversario interno.

La marca PP

El presidente del PP ha defendido enfáticamente la marca del partido, "que no es solo de una persona", frente a algunos candidatos autonómicos y locales que han preferido diseñar una campaña más personalista basada en su gestión y ocultando incluso al máximo la sigla nacional y sin la presencia de ministros. Rajoy ha remarcado que el PP es "un partido con historia y trayectoria, que no tiene solo 24 horas de vigencia, que está enraizado en la sociedad, que ha sabido crecer y fortalecerse en los buenos y malos momentos, en las duras y las maduras, una organización seria y responsable con los españoles que ha dado la talla". Y en esa línea ha lanzado uno de sus últimamente habituales ataques a las nuevas formaciones emergentes como Ciudadanos o Podemos: "Votarnos no es hacer experimentos ni jugar a la ruleta, no somos ni un foro de debate ni una pandilla de amigos ni nos nutrimos de los que cambian de siglas a cada rato ni buscamos candidatos en cafeterías. Somos una formación que ha sabido renovarse permanentemente y de manera inteligente".

La Junta Directiva Nacional de este martes, que tanta expectación ha creado, ha servido para reunir de nuevo en el PP a los principales barones del partido. A Génova se han desplazado los presidentes regionales del PP de Madrid, de Euskadi, de Galicia, de Andalucía, de Cataluña, de Extremadura y de la Comunidad Valenciana, todos ubicados en primera fila, en un lateral izquierdo de la sala de reuniones, y en la otra primera fila, en la derecha, los ministros del Gobierno que forman parte de este órgano de dirección, como el titular de Exteriores, José Manuel García Margallo o la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, y la ministra de Empleo, Fátima Báñez.

Rajoy ha terminado recordando a los presentes que durante la inminente campaña muchos electores o ciudadanos podrán reprocharle al PP "con razón" la recriminación por la corrupción y les ha aconsejado lo que deben hacer en ese caso: "Les diremos que estamos tan abochornados y escandalizados como ellos". El líder del PP ha admitido ahí que su formación no ha estado "a salvo de esas conductas deplorables", en alusión al caso Bárcenas, pero ha añadido que no ha existido impunidad, que los jueces y la policía han hecho su trabajo y han velado por el cumplimiento de la ley.

Al terminar, el líder del PP ha realizado un agradecimiento expreso a la dirección actual del PP, y en concreto ha citado a la cuestionada Dolores de Cospedal, por cómo ha aguantado estos años "las situaciones complejas".

Durante la primera hora de la reunión han intervenido, por un lado, el director de campaña del PP, Carlos Floriano, vicesecretario de Organización y número tres, y la secretaria general, Dolores de Cospedal. En ambos discursos, largos y prolijos, Floriano y Cospedal han resumido los logros y grandes problemas afrontados durante la legislatura. El debate posterior será a puerta cerrada.

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