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Detenida una pareja por intentar vender a un bebé por 5.000 euros

El padre había viajado a Rumanía para cerrar el trato con los compradores, según la policía

Un bebé a cambio de 5.000 euros. La Policía Nacional ha detenido en Valencia a una pareja de origen rumano que supuestamente pretendía vender a su hija, de apenas una semana. Antes del nacimiento, el arrestado había viajado a Rumanía para presuntamente cerrar el trato con los compradores y concretar los detalles de la operación. El padre, de 43 años, y la madre, de 38, han sido imputados por un delito contra las relaciones familiares.

La pareja había tomado la decisión de vender a la niña desde el inicio; de hecho, según las investigaciones policiales, la mujer se había quedado embarazada con ese propósito. El hombre había contactado por Internet con los posibles compradores. 

Cuando la madre dio a luz, el padre se encontraba en Rumanía, a donde había viajado en enero. Según fuentes policiales, conocidos de la pareja denunciaron que intentaban vender a la niña y por ello, apenas nació, la menor fue declarada en situación legal de desamparo y trasladada a un centro de protección y tutela. Los agentes localizaron al padre en las inmediaciones de dicho centro, donde lo han arrestado.

"Varios testigos han asegurado que intentaban vender a la niña porque estaban atravesando una situación económica precaria", aseguran fuentes policiales, que añaden que los padres no alcanzaron a recibir un adelanto económico por la venta. "La idea era que la mujer viajara a Rumanía con la menor para entregarla".

No es el primer caso de este tipo en la Comunidad Valenciana. En febrero pasado, un juez de Benidorm condenó a un año de cárcel a seis personas por participar en la venta de un bebé, a cambio de 5.000 euros. El magistrado condenó a la madre, a la pareja que compró al niño y a tres personas que mediaron en la operación.

El juez también los consideró culpables de un delito contra las relaciones familiares y no de trata de seres humanos, que lleva aparejado un castigo más elevado. El motivo fue, según la sentencia, que la intención de los compradores no era la de explotar al recién nacido, como sí ocurre en la trata, sino establecer "una relación análoga a la de la filiación", es decir, hacerlo pasar por su hijo.