No es país para fugitivos

La Guardia Civil detuvo el año pasado a 8.952 huidos de la justicia Entre los arrestados se encuentran cuatro de la lista de los diez más buscados

Los más buscados por la Guardia Civil, cuatro de ellos detenidos en 2014
Los más buscados por la Guardia Civil, cuatro de ellos detenidos en 2014EL PAÍS

Franco Cimmino cayó el pasado 2 de junio en Mallorca. Los carabinieri de Italia lo perseguían como miembro de la camorra napolitana. Su ficha policial le atribuye blanqueo de capitales, receptación y tráfico de drogas. Era un caso preferente dentro de la lista de los más buscados por la Guardia Civil, que el año pasado arrestó a 8.952 huidos de la justicia. 84 de ellos contaban con órdenes de detención internacionales.

Una de ellas pesaba sobre Jaime Antonio Mandujano Eudabe, arrestado el último día de agosto en el aeropuerto de Barajas (Madrid) en una operación conjunta del Equipo de Huidos de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil y la DEA. Era un hombre fuerte del cártel de Sinaloa, una de las organizaciones mafiosas más violentas de México. Se le atribuyen alijos de 148 toneladas de cocaína, 150 de marihuana y 30 más de efedrina, una sustancia precursora de la metanfetamina, todas procedentes de Colombia con destino a Estados Unidos.

La Guardia Civil y la DEA también pusieron a la sombra al negro Mosquera, lugarteniente del clan de los Urabeños, el grupo paramilitar mejor estructurado de Colombia. En España gozaba de una compleja infraestructura para moverse. Pagaba 4.500 euros de alquiler al mes por un chalé de lujo en Madrid, donde fue detenido. En el momento del arresto tenía en su poder tres documentaciones falsas. Se le buscaba por un alijo de una tonelada de cocaína en Estados Unidos.

El más sanguinario de los criminales arrestados por la Guardia Civil el año pasado fue el ruso Simitry Zavyalov. Tiene a sus espaldas 33 asesinatos. Se le localizó en Girona, tras una investigación conjunta con la Interpol. Su compatriota Vadym Polyakov fue detenido en Tarragona en julio. Lo buscaban los servicios secretos de Estados Unidos por vender más de 1.000 billetes electrónicos por un millón de dólares. El listado es interminable, entre ellos figuran desde peligrosos asesinos y traficantes a personas que intentaron escabullirse de la acción de los jueces. Según el Teniente Coronel responsable de la Policía Judicial de la Guardia Civil, Luis Peláez, encargado de presentar el balance, “cada vez más la delincuencia internacional deja de considerar a España un país seguro” donde operar. Peláez subrayó la importancia de la cooperación internacional para perseguir una delincuencia cada día más globalizada. Esos acuerdos permitieron capturar en el extranjero a cuatro de los diez fugitivos más buscados por la Guardia Civil. Juan Monteagudo Mármol, agresor sexual y maltratador, fue hallado en Inglaterra el 2 de abril. Igual que Vasile Lupu, de nacionalidad rumana, acusado de homicidio. El venezolano Gabriel Alejandro Reyes Beltrán, cayó al día siguiente, por tráfico de drogas. La paraguaya María Laura Espínola Ojeda, perseguida por asesinato, fue arrestada en su país también en abril. De la lista esgrimida por la Guardia Civil hace un año, quedan seis nombres por tachar. Entre ellos, el de Raffaele Vallefuoco, miembro activo de un clan mafioso italiano ya detenido por agentes del instituto armado en 2012 y que quedó libre tras un oscuro problema burocrático con sus órdenes de detención.

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