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El censo electoral de los emigrantes españoles se cierra entre críticas

Los ciudadanos que residen en el extranjero tenían hasta hoy para darse de alta

El colectivo Marea Granate lamenta la falta de información sobre los plazos

El plazo que los españoles que viven en el exterior tenían para inscribirse en el Censo de Extranjeros Residentes Ausentes (CERA) y así poder votar en las autonómicas de mayo ha vencido este martes, según la Oficina del Censo del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este organismo había registrado, hasta el 1 de noviembre, a 1.791.515 personas. El trámite, que se efectúa en los consulados, no ha sido promocionado a través de boletines o campañas oficiales, como sí se hizo en el caso de los extranjeros que viven en España.

 "Ya pasó en las elecciones europeas: vimos que se cerraba el censo y no había información", se queja María Almena, miembro de Marea Granate en París. El colectivo de españoles emigrantes, con presencia en 30 países, ha impulsado una campaña en las redes sociales para denunciar la falta de información, que creen que puede dejar fuera de los comicios a miles de personas. Más de dos millones de españoles residen en el exterior, según el INE.

Marea Granate también ha cuestionado la modificación de la ley electoral realizada en 2011, que introdujo el "voto rogado" y, con él, una nueva obligación para los españoles emigrados: además de inscribirse en el censo, deben notificar su intención de votar antes de cada elección. Solo así pueden recibir, antes del día del sufragio, la documentación que les permite hacerlo. "Es un proceso burocrático que muchos desconocen y que requiere tiempo. Los derechos no se ruegan", dice Almena.

El colectivo cree que, aunque los partidos han hablado sobre la posibilidad de modificar este procedimiento, hay una "intencionalidad política" para no hacerlo. "Todo el que está fuera, especialmente si salió en los últimos años, es un potencial voto de castigo. La nueva ola de emigración se formó por el paro, la precariedad, los recortes, las políticas económicas del Gobierno. Somos electores con otra sensibilidad frente a estos problemas", subraya Almena. Esta bioquímica de 33 años de edad decidió probar suerte en París hace dos, cuando terminó su contrato en España.

Todo el que está fuera, especialmente si salió en los últimos años, es un potencial voto castigo

María Almena, de Marea Granate

Exteriores desmiente esta versión y recuerda que la implantación del voto rogado obedece a un intento de evitar posibles fraudes. Un portavoz asegura que "la información se conoce" y que es "imposible" poner un anuncio en 193 países. "El caso de los extranjeros en España [de los que sí se publicó una información específica] es diferente: es una población concentrada en un territorio. No se puede aplicar el mismo criterio", argumenta.  

El ministerio aclara, sin embargo, que los ciudadanos españoles que viven en el exterior y no alcanzaron a registrarse en el CERA, pueden pedir votar si se acercan a un consulado después de la convocatoria de elecciones. Eso sí, solo pueden hacerlo si aún permanecen en el censo de España. Por ello, este es un proceso pensado especialmente para quienes han debido salir temporalmente del país.

La ley estipula que el censo vigente para una elección es el cerrado el primer día del segundo mes anterior al de la fecha de la convocatoria. Es decir, como está previsto que en marzo se publique la convocatoria de las elecciones autonómicas, el censo válido será el cerrado el 1 de enero. En la misma fecha se realiza la convocatoria de los comicios municipales, pero los españoles residentes en el extranjero no pueden participar en este proceso.

Según la base de datos del INE, la mayoría de los españoles inscritos en el CERA hasta noviembre reside en Argentina (380.529), Francia (190.021), Venezuela (158.148), Cuba (111.219) y Brasil (105.455). Por procedencia, la mayoría viene de Madrid (236.292), A Coruña (148.284) y Barcelona (143.594). Las cifras deben ser actualizadas.