Sanidad aprueba combinar los dos nuevos medicamentos de la hepatitis C

El Ministerio fija las condiciones de uso de los fármacos La administración de sofosbuvir y simeprevir se prevé solo para los casos más urgentes

Sanidad ha hecho públicas las esperadas instrucciones que deberán seguir los médicos para administrar los dos nuevos (y caros) fármacos aprobados para tratar la hepatitis C: simeprevir y sofosbuvir. Estos documentos, los denominados Informes de Posicionamiento Terapéutico (IPT), contemplan, solo en los casos más graves, la administración de los dos antivirales de última generación conjuntamente, la terapia óptima para los pacientes, ya que es una combinación que aporta tasas de curación de más del 90%. En la mayoría de los casos (en españa hay 800.000 personas infectadas por el virus de la hepatitis C) se mantendrá el tratamiento convencional

Así lo contempla el documento relativo al simepravir (Olysio en su nombre comercial), donde se reconoce de forma explícita la administración conjunta con sofosbuvir (Sovaldi). Este cóctel se autorizará a pacientes que no puedan someterse a la terapia clásica -por no tolerar el interferón- y requieran un tratamiento urgente. El informe no detalla qué se entiende por tratamiento urgente, ni cuenta con memoria económica.

El IPT del sofosbuvir, sin embargo, no alude a la posibilidad del tratamiento conjunto, lo que ha sembrado de inquietud a los hepatólogos consultados por este diario. Fuentes del Ministerio de Sanidad trasladaron a EL PAÍS que cuando se elaboraron las indicaciones de tratamiento de Sovaldi, aún no se había aprobado el simeprevir, por lo que no se podía adelantar el uso conjunto. Las mismas fuentes garantizaron la terapia combinada y la aplicación inmediata de estas instrucciones.

Más información

El documento solo recomienda la administración de sofosbuvir a los enfermos en situaciones clínicas con un estado avanzado de la enfermedad “y no existan alternativas terapéuticas, o las existentes no sean las adecuadas”. Ello implica que el tratamiento se limitará a enfermos a la espera de trasplante hepático, a aquellos trasplantados en los que el virus se haya reactivado o los que tengan una cirrosis avanzada.

También incluye a los enfermos que no puedan ser tratados con interferón, el fármaco de referencia clásico junto a la ribavirina, debido a los efectos secundarios (irritación, depresión, insomnio, pérdida de peso, anemia) que, en ocasiones, provoca, hasta el punto de obligar el abandono del tratamiento.

Planteamiento "restrictivo"

Las situaciones que plantea el informe de uso del fármaco elaborado por la Agencia Española del Medicamento son limitadas, a juicio de Javier García-Samaniego, hepatólogo del hospital La Paz-Carlos III de Madrid, teniendo en cuenta que los potenciales beneficiarios (las 800.000 personas infectadas). “Es un planteamiento restrictivo”, añade, “y no responde a las expectativas que había entre los clínicos que atendemos a estos pacientes”.

Marina Berenguer, especialista del hospital La Fe de Valencia coincide con García-Samaniego, y añade una advertencia: “Ahora tendrán que elaborarse las recomendaciones de las consejerías de sanidad y si estas condiciones son restrictivas, aún pueden serlo más”.

Archivado En:

Te puede interesar

EmagisterMÁSTER MÁS DEMANDADO

Lo más visto en...

Top 50