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“Teresa está como loca por salir del hospital”

La auxiliar recibe muchas visitas tras abandonar la habitación de aislamiento el sábado

Teresa Romero, la auxiliar de enfermería contagiada de ébola al atender al misionero repatriado Manuel García Viejo, ha pasado este domingo su primer día fuera del estricto aislamiento en el que ha vivido 28 días, desde que el 6 de octubre fue diagnosticada y trasladada al hospital Carlos III bajo fuertes medidas de protección. "Está muy bien", ha dicho hoy su hermano José Ramón Romero a las puertas del centro tras salir de visitarla. "Está perfecta", ha añadido.

De lo que tiene muchas ganas es de poder abandonar ya el hospital. "Está como loca por salir", ha comentado su hermano. Un deseo que ella misma ha relatado a los compañeros que la tratan en su habitación convencional de la quinta planta del centro. "Está fenomenal, pero con muchas ganas de irse", ha afirmado a EL PAÍS una sanitaria que ha estado con ella.

Cuando le den el alta tiene previsto viajar a su pueblo natal, Becerreá, en Lugo, para visitar a su madre, según ha contado a sus compañeros del hospital. Quiere estar allí para "recuperarse", ha añadido su hermano. Aún no se sabe cuándo será dada de alta, pero fuentes sanitarias explican que los problemas de salud que le provocó la infección están prácticamente superados. El edema pulmonar que le dificultó tanto la respiración durante los peores días de la enfermedad ya está curado.

Romero ha recibido hoy muchas visitas. De amigos y familiares, como su hermano y la mujer de éste, pero también de trabajadores del hospital Carlos III que, estando de libranza, han querido ir a abrazar a su compañera, por fin fuera de la habitación de aislamiento en la que ha pasado casi un mes entero. Una de las primeras cosas que hizo ayer por la tarde, cuando el equipo médico recibió el análisis negativo de presencia de virus en los fluidos corporales, fue hacerse una foto con su marido, Javier Limón, y el equipo que la ha atendido. "Ayer fue un día de muchas emociones, con todo el mundo dándole abrazos", ha relatado la sanitaria. 

La auxiliar de enfermería continuará ingresada en una habitación convencional y estará en observación rutinaria hasta que sea dada de alta. Por ahora es la única paciente ingresada en el hospital Carlos III de Madrid, que tuvo que ser desalojado progresivamente a medida que los casos sospechosos de haber tenido contacto con Romero durante los días en los que, pese a tener síntomas, no fue aislada, ingresaron en cuarentena voluntaria.

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