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Federaciones de IU redoblan la presión y piden una “depuración ejemplar”

El PCE, Castilla y León y Baleares exigen dimisiones por "acción u omisión" en Caja Madrid

Las federaciones y las bases de Izquierda Unida (IU) redoblan las presiones para que la formación depure responsabilidades políticas por el caso de las tarjetas opacas de Caja Madrid. El debate sobre las exigencias internas se ha endurecido a lo largo de la última semana, después de que el diputado Alberto Garzón reclamara mayor contundencia en la reunión de la presidencia de la coalición. Desde el pasado lunes, cuando el coordinador del partido en Ciudad Real —una provincia especialmente simbólica por ser la del líder nacional, Cayo Lara— pidió públicamente la dimisión del secretario de Organización y número dos de facto de la organización, Miguel Reneses, ese clima se ha extendido a otros territorios. 

La federación madrileña pidió al diputado autonómico Antero Ruiz entregar su acta de parlamentario por considerarlo "responsable político directo" durante el proceso que acabó con el pacto estabilidad de la entidad en 2009. No obstante, Ruiz se ha negado este martes a dimitir, informa EP. Una resolución aprobada por el PCE el pasado sábado exige, no obstante, que caigan todos los responsables políticos. El Comité Federal del partido considera que el escándalo de las tarjetas opacas acarrea "una responsabilidad que va más allá de los consejeros implicados y por la que deberían rendir cuentas y dimitir aquellos/as que tienen responsabilidades políticas por acción u omisión".

La misma fórmula la utiliza la federación de IU en Castilla y León. "Consideramos fundamental que haya cambios profundos para evitar que la credibilidad y el trabajo de miles de militantes de Izquierda Unida quede en entredicho por la actuación de unos pocos que, por acción u omisión, consintieron y realizaron estas dinámicas perversas de comportamiento totalmente contrarias a la ética de la izquierda", señala el texto de una resolución aprobada el domingo.

La dirección del partido en Baleares también entiende "que debe haber, con la mayor brevedad posible una depuración ejemplar de responsabilidades políticas". Y el lunes aludió a los entonces responsables regionales de la formación: Ángel Pérez, Gregorio Gordo y Reneses. "A día de hoy, parece evidente que los coordinadores generales, máximos responsables de IU-CM, no se opusieron –por acción u omisión- a las prácticas fraudulentas, clientelares, especulativas y antisociales de esas entidades, permitiendo así que personas que representaron en su día a IU-CM en los Consejos de Administración de Bankia-Caja Madrid se enriqueciesen con prácticas presuntamente delictivas".

Los tres militantes de IU que usaron las tarjetas b de Caja Madrid ya fueron expulsados del partido. Pero en la dirección federal cunde la inquietud por la repercusión del caso y su carga ante la opinión pública, con vistas a los próximos comicios municipales y autonómicos de 2015 y tras la estela del efecto Podemos, que ya es la tercera fuerza y se sitúa por encima de IU en todas las encuestas.

El propio Lara ha calificado en más de una ocasión de “malditos” a los exafiliados implicados, entre los que se encuentra el antiguo vicepresidente de la entidad, José Antonio Moral Santín, que gastó con su tarjeta 456.522 euros entre 2003 y 2011.